La calificación de Colombia resiste la situación económica

La vulnerabilidad ante la caída en los precios del petróleo no es una condición para un deterioro del perfil crediticio. Mientras se cumpla la regla fiscal, el país mantendrá sus buenas perspectivas.

La vulnerabilidad frente a las materias primas no ha pasado desapercibida.

Archivo particular

La vulnerabilidad frente a las materias primas no ha pasado desapercibida.

Finanzas
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septiembre 02 de 2015 - 02:25 a.m.
2015-09-02

No es nuevo decir que la descolgada que han tenido los precios del petróleo en el último año le está pasando una abultada factura de cobro a la economía colombiana.

Y aunque es válido preguntarse cómo la calificación del país puede reflejar esa baja en los ingresos fiscales, en las exportaciones y en la inversión –por mencionar algunos puntos–, Gobierno y analistas consideran que por lo pronto, el perfil de crédito del país no sentirá mayores cambios.

“Ninguna calificadora ha mencionado ni remotamente esa posibilidad”, respondió el ministro de Hacienda y Crédito Público, Mauricio Cárdenas, al ser consultado sobre el tema.

De hecho, ni siquiera se han escuchado señales en el sentido de que la perspectiva de la calificación, que actualmente es estable, sea degradada a negativa. Este es un primer movimiento que suelen dar las agencias antes de reducirle la nota a un país. Incluso, una menor perspectiva no necesariamente se ve traducida en una degradación.

La calificación soberana de un país no es un asunto de poca monta, si se tiene en cuenta que es una señal para la inversión y representa menores costos para el endeudamiento de la Nación, e incluso de las empresas.

Como se recuerda, en los últimos 4 años Colombia tuvo mejoras importantes en este frente. En el 2011, recuperó el grado de inversión que había perdido en la crisis de los 90, y luego las calificadoras le dieron otro voto de confianza, al elevarle la nota otro escalón.

Esto se produjo en un ambiente muy favorable para la economía, con altos precios de las materias primas e indicadores macroeconómicos sanos, así como mejoras en las condiciones de seguridad.

Pero uno de los puntos en los que las calificadoras más han hecho énfasis es en la regla fiscal, mecanismo que ayuda a mantener bajo control las finanzas de la Nación.

“La regla fiscal tiene credibilidad y le da a los analistas la tranquilidad. El Gobierno ha dejado muy en claro su compromiso con la regla. Los resultados así lo demuestran”, añadió Cárdenas.

En este punto, Javier Gómez Restrepo, jefe de investigaciones económicas de Serfinco, señala que “en este contexto la vulnerabilidad fiscal se aumenta, y tendremos un mayor déficit fiscal con respecto al año anterior, pero hay que resaltar que la regla fiscal permite desviaciones de la misma cuando el crecimiento es inferior al potencial y cuando los precios del petróleo están por debajo de sus niveles de largo plazo, por lo que no necesariamente se incumpliría con la regla fiscal”.

Y si bien las calificadoras en sus revisiones periódicas hacen advertencias sobre la vulnerabilidad de Colombia frente a las materias primas, Sebastián Briozzo, director de análisis para Latinoamérica en el Grupo de Calificaciones Soberanas de Standard and Poor's, dijo en una entrevista a este diario que “(...) Colombia sigue siendo vulnerable a los precios de commodities y eso amplifica internamente los efectos de la desaceleración global. Eso no es un riesgo para bajar la calificación, pero hacia adelante sí limita que suba más rápidamente”.

De hecho, analistas tampoco ven un deterioro en el corto plazo. Juan Pablo Espinosa, gerente de investigaciones económicas de Bancolombia, dice que “La actitud de las agencias calificadoras hacia el país será de darle la espera un poco al país y al Gobierno”, y añadió que “la opinión de estas firmas no solo mide la capacidad financiera del país de honrar sus deudas, sino un tema que es más cualitativo: la disposición y la actitud de las autoridades frente a la toma de decisiones macro y en torno a los temas de manejo responsable de la deuda”.

En América Latina, Brasil tuvo un deterioro en sus calificaciones, “pero es una situación muy distinta a la de Colombia, pues ellos están en recesión técnica, tienen problemas con la inflación” y en general cambios macroeconómicos muy notorios, dice Camilo Silva, de la firma de análisis Valora Inversiones.

De todas formas, advierte que si la situación actual se mantiene por un plazo prolongado, las calificadoras podrían cambiar la perspectiva, pero eso se vería solo hasta el año entrante.