Cambiarán la educación artística

Aunque la educación artística es obligatoria en colegios y escuelas, muy pocos le dan la importancia que tiene y la relegan a unas cuantas actividades desintegradas.

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noviembre 11 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-11

“La educación artística tiene que ir más allá de una muestra de dibujo”, explica Mónica López, directora de Calidad de Educación Básica Primaria, Secundaria del Ministerio de Educación. Para cambiar esa perspectiva el Ministerio de Educación elaboró un documento con las orientaciones pedagógicas para la educación artística y cultural, el cual pretende que esta haga parte esencial de la vida escolar. Tomaron como base para estos lineamientos la experiencia de 24 colegios que de forma autónoma pusieron a la educación artística como centro de sus aprendizajes. Ejemplo de ello son instituciones como Incolballet, que creó un bachillerato artístico, y la Institución Educativa Santa Marta, donde enseñan danza a niños con problemas auditivos; así como otras que decidieron poner el arte como eje de su proyecto educativo institucional y otras más que se unieron a cajas de compensación familiar para que sus estudiantes desarrollaran actividades artísticas. “Hoy hay mucha libertad en los colegios, creemos que esta es una de las áreas más poderosas para el desarrollo de los estudiantes”, dijo la Ministra de Educación, Cecilia María Vélez. MAESTROS A OPINAR El documento -que se puede ver completo en el portal www.colombiaaprende.edu.co- contiene propuestas pedagógicas desde prejardín hasta secundaria con los conceptos que no pueden faltar en las clases de educación artística. “La educación artística debe ir hacia proyectos de aula, que no solo sea una área, sino que se puedan construir proyectos potenciando lo artístico”, dice López. El texto no tiene decisiones sobre cuántas horas deberán darse de artística y otros asuntos prácticos en la escuela, pero es el punto de partida para esas decisiones que se conocerían el próximo año. Para Gabriel Becerra, experto de Formarte, la escuela de formadores de maestros en educación artística, hace falta no solo capacitación, sino también pensar en las deficiencias de espacio o de instrumentos que hay en las escuelas para concretar esos cambios. “Ser educador no tiene una valoración social y ser profesor de artes menos, se nos ve como los que tenemos que entretener a los estudiantes y por eso insistimos en la capacitación de maestros”, señala. Becerra considera que el documento es válido, pero se queda en el discurso teórico. “Este es el primer paso pero faltan dientes y que se pueda ver cómo aplicarlo en la escuela, en el barrio”, dice. Sugerencias como las suyas serán escuchadas durante todo el mes en la página web de Colombia Aprende.WILABR

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