Cambio de actitud del BCE y la Fed afectaría al dólar

Cambio de actitud del BCE y la Fed afectaría al dólar

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julio 03 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-03

El dólar ha gozado de algunos meses de estabilidad frente al euro, pero la relativa calma podría cambiar después de que el Banco Central Europeo y la Reserva Federal de Estados Unidos empiecen a combatir los riesgos gemelos que representan la inflación y la recesión.

Hasta hace poco, la Fed se había dedicado a recortar las tasas de interés para prevenir una recesión mientras que el BCE observaba la inflación de cerca. Estas posturas opuestas constituyeron, en la práctica, una receta para un dólar débil. Las menores tasas de interés en EE.UU. le restan atractivo a inversiones
en activos de renta fija denominados en dólares.

Esta dinámica, sin embargo, parece estar entrando en una nueva
fase.

La Fed, por ahora, se mantiene en compás de espera a medida que se preocupa cada vez más por la inflación, pero el BCE acaba de elevar la tasa de interés de referencia en un cuarto de punto para dejarla en 4,25% el jueves.

Las tasas de interés más altas en Europa podrían aumentar el atractivo de las inversiones en activos de renta fija en la zona euro, algo que los inversionistas ya han anticipado al hacer caer al dólar en los últimos días.

Coyuntura difícil

Ambos bancos centrales se encuentran en una situación delicada.

La inflación europea se aceleró a 4% en junio en los 15 países que comparten el euro, el doble de la meta del BCE. Tal situación ameritaría nuevos incrementos de tasas, pero las últimas cifras sugieren que se podría estar formando una pronunciadas desaceleración de la economía, lo que allanaría el camino para una reducción de las tasas de interés.

Mientras que la prioridad del BCE es controlar la inflación, la Fed tiene dos cometidos: preservar el crecimiento y combatir la inflación.

El sombrío reporte laboral del Departamento de Trabajo de EE.UU. el jueves muestra que el crecimiento del país todavía está en peligro, lo que significa una presión bajista en las tasas de interés
y el dólar. Las nóminas de las empresas estadounidenses se contrajeron en junio por sexto mes consecutivo y se perdieron 62.000 empleos no agrícolas.

El euro estaba a casi US$1,59 el jueves al mediodía en Nueva York, cerca de su récord contra el dólar de un poco más de US$1,60 alcanzado a fines de abril. Ahora que el BCE dio un paso adelante en la lucha contra la inflación, se podría estar gestando una nueva carrera alcista de la moneda.

El dólar no es el único que está a merced de las fuerzas económicas.

También lo están las tiendas de descuento que venden mercancías a un dólar. La acción del minorista de descuentos Family Dollar no ha experimentado grandes variaciones
este año. Sin embargo, la compañía anunció el miércoles que sus ganancias del trimestre terminado el 31 de mayo subieron 7% frente al mismo lapso el año pasado, y su acción subió más del 8% ese día. Esto fue gracias, en parte, a los cheques de estímulo del gobierno.

Durante la expansión de la economía y el crédito en EE.UU., muchos hogares se endeudaron para comprar carteras Coach y palos de golf Callaway. Ahora, algunos hogares están comprando más barato, juntando centavos para comprar en lugares como Wal-Mart Stores, cuya acción ha subido 20% este año.

Esto podría beneficiar a las tiendas de descuento. En la recesión de 2001, las tiendas de descuentos recibieron parte del negocio de minoristas de un nivel más alto por dos años después de que terminó la depresión, dice Mark Miller, analista de William Blair & Co.

El problema de estas tiendas es que aunque podrían capturar a los consumidores de clase media, sus clientes de ingresos bajos están siendo afectados más que nadie por los costos de los combustibles. Al final, la carga del alto precio de la gasolina podría hacer desaparecer los beneficios de los descuentos
y de comprar barato.

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