Cambios tras la fusión de cadenas

Alfonso Rada (*) es un cajero de un almacén Vivero en la zona de la Matuna en el centro de Cartagena y Julián Jaramillo el presidente de Alpina, uno de los grandes jugadores del sector de alimentos.(VER GRAFICO)

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agosto 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-28

Aunque sus oficios son diferentes, estos hombres sentirán en sus actividades diarias los efectos de uno de los negocios más grandes que se ha registrado en Colombia en los últimos años: la compra de Carulla Vivero, la segunda firma comercial más grande del país -con ventas estimadas este año de 2,3 billones de pesos-, por parte de Almacenes Exito, el rey indiscutible del sector comercio al detal -que este año tendrá ingresos por 4 billones de pesos-. A pesar de la integración con su competidor, seguirá siendo pequeña dentro del contexto latino y en la lucha que libran las multinacionales para hacerse más competitivas y globales. Los empleados suelen ser uno de los ejes sobre los cuales se funda el éxito o fracaso de una fusión. No pocas han fracasado cuando sus colaboradores vienen de culturas organizacionales distintas, que no se adaptan. “Acá la noticia nos cogió por sorpresa y muchos de mis compañeros se asustaron pero les digo que ésto va a ser muy bueno y hay que echar p’ lante”, dice Rada, quien se enteró de la noticia por los periódicos el pasado miércoles, aunque desde hace algunos días había escuchado los rumores. Rosa María López, otra cajera del Ley, cadena propiedad del Exito, en Ciudad Salitre en Bogotá, quien se enteró del acuerdo la semana pasada, se declaró sorprendida y se preguntó “¿Eso es bueno”. López hace parte de los 12.970 colaboradores del Exito (Carulla tiene 11.071). Para el Exito, el tema de las fusiones no es nuevo. Ya en el 2002 había adquirido a Cadenalco. Para entonces, analistas auguraron dificultades con la integración de las culturas de las cadenas de supermercados. Mientras el Exito se caracterizaba por un alta calidad en la atención, Cadenalco era para algunos una “ viejita con achaques y mañosa”. El presidente del Exito, Gonzalo Restrepo, logró sin embargo que se impusiera el esquema de “deberse al cliente” y hoy las preocupaciones han desaparecido. Para el presidente de Alpina, Julián Jaramillo, la alianza Exito-Carulla permite a la primera cadena ampliar su poder de negociación con los proveedores, unir logística y distribución y esto beneficiará a productores y cadenas por igual. Un poco más prevenido se muestra el presidente de Harinera del Valle, Carlos Arcesio Paz, empresa que comercializa marcas de pastas alimenticias como La Muñeca. “El acuerdo de voluntades -de la industria- con las cadenas se viene cumpliendo pero a veces no”, sostiene. Se refiere al del Convenio de Buenas Prácticas Comerciales firmado en el 2003 para que los productores tengan un precio justo y vendan en las góndolas, en tanto que las cadenas aseguran precios competitivos. “Creo que la fusión será positiva para los productores porque en la medida que las redes comerciales son más grandes generan mas negocios”, afirma Cesar Augusto Caicedo Jaramillo, presidente de Colombina. (*) El nombre fue cambiado a solicitud del entrevistado. 46 por ciento del comercio que se realiza a través de almacenes de cadena quedará en manos del Exito, de concretarse la compra de una participación mayoritaria en Carulla Vivero.

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