Hasta cambios en leyes para poder aspirar a TLC con E.U.; Obama prepara lista de lo que el país debe cumplir

Interés, pero nada concreto, dice Carolina Barco tras reunión en Oficina del Representante Comercial.

Finanzas
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marzo 04 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-03-04

Estados Unidos presentaría en los próximos meses a Colombia una lista de cambios que serían necesarios si se quiere avanzar con el Tratado de Libre Comercio, dijo el Representante Comercial de E.U. Ron Kirk, durante una audiencia hoy en el Senado.

Kirk reiteró que la intención de la administración de Obama es sacarlo adelante pero volvió a subrayar que la violencia contra el sindicalismo sigue siendo un obstáculo que debe ser resuelto antes de enviarlo al Congreso para su consideración.

Según Kirk, en los próximos meses se le enviaría un texto concreto a Colombia que incluiría normas y leyes laborales que deben ser aprobadas o reformadas. Sin entrar en detalles, habló de medidas en el campo de los derechos laborales y de encausamiento y castigo para los responsables de la violencia.

"No queremos seguir corriendo la meta. Queremos entregarle a Colombia un paquete con el que podamos trabajar", dijo Kirk En su testimonio ante el Congreso, el representante comercial dejó claro que no han "tirado la toalla", con tratados pendientes -Colombia, Panamá y Corea del Sur- y que hay un "diálogo permanente" con Colombia para avanzar.

Reconoció, a su vez, preocupación por los tratados que Colombia y otros vienen firmado con competidores como Canadá o la Unión Europea, pero adviritó que había que tener en cuenta al trabajador estadounidense y los empleos que se han perdido por la firma de tratados como estos.

Pese a ello Kirk recibió fuertes críticas de legisladores republicanos. "Ellos siguen firmando tratados y nosotros nos estamos quedando al margen", lo increpó el senador Chuck Grassley.

Para Pat Roberts, de Kansas, el TLC con Colombia es muy importante por que además contiene elementos que convienen a la "seguridad nacional" de E.U.

Sus declaraciones coincidieron con una gira "exploratoria" que inició ayer en Washington el viceministro de Comercio de Colombia, Gabriel Duque, y que buscaría determinar si la administración Obama está dispuesta, como dice, a sacar adelante el TLC.

Además de visitar congresistas de los Comités de Finanzas en el Senado, y Vías y Arbitrios en la Cámara, Duque se entrevistó con Miriam Sapiro, segunda en la Oficina del Representante Comercial de E.U (USTR).

A la salida de la reunión con Sapiro, la embajadora Carolina Barco dijo que si bien se ve interés en la adminstración Obama, parecen estar apenas definiendo una estrategia para Colombia. "No hubo nada concreto", dijo la embajadora a EL TIEMPO.

Nuevo golpe para el TLC

La salida de Charles Rangel de la presidencia de la poderosa Comisión de Vías y Arbitrios de la Cámara de Representantes podría convertirse en un nuevo golpe para la aprobación del Tratado de Libre Comercio E.U.- Colombia, aún pendiente de ratificación en el Congreso de ese país.

Rangel tuvo que renunciar a su cargo esta semana luego que la Comisión de Ética le reprendiera por haber aceptado un viaje financiado por una empresa con claros intereses en temas de la competencia del Comité que presidía. Algo que se sumó a una serie de escándalos que ha tenido que enfrentar por posible evasión fiscal.

Si bien este Representante por el Estado de Nueva York pertenece al partido demócrata, era considerado "amigo" del concepto de libre comercio. Aunque la suerte del TLC depende más de la jefatura del partido en la Cámara (la speaker Nancy Pelosi) y del clima político en E.U., su rol e inclinaciones eran claves pues este el Comité de Vías y Arbitrios es el que dará inició al trámite del tratado. Y el Presidente es el que determina, entre otras cosas, su inclusión en el calendario legislativo.

El problema para Colombia es que el sucesor, nombrado hoy, es abiertamente anti TLC. Se trata de Sander Levin, que es considerado el adalid de las centrales obreras en E.U. Precisamente las que más se oponen a los TLC pues creen son nocivos para el trabajador estadounidense. Y, en el caso específico de Colombia, reclaman el fin de la violencia sindical como requisito para considerarlo. En la comunidad empresarial de E.U., que viene empujando los TLC pendientes con Colombia, Corea del Sur y Panamá, la noticia de la salida de Rangel y el ascenso de Levin cayó muy mal.