Cameron o cómo hacer dinero en 3D Una tecnología que podrá tenerse en casa

Cameron o cómo hacer dinero en 3D Una tecnología que podrá tenerse en casa

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enero 30 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-30

Bloomberg. Las personas razonables pueden discutir los méritos artísticos del trabajo de James Cameron. Lo que sí está fuera de toda discusión es que la influencia del director de Avatar va más allá de los atributos de su película. Más que George Lucas o Steven Spielberg, Michael Bay o Pixar, Cameron es el motor comercial más importante del cine actual, y su visión para el negocio cinematográfico está demoliendo todo lo que encuentra en su camino. Existen 1.859 millones de razones para que Cameron sea el director de Hollywood del momento: esa cifra representa la recaudación mundial hasta el 26 de enero de Avatar, la fantasía de extraterrestres en 3D que ganó los Globos de Oro a mejor director y mejor película dramática. Avatar sobrepasó la marca de los 1.840 millones de dólares alcanzados por Titanic en 1997, el largometraje anterior de Cameron que ostentaba el récord. Si bien impresiona, el dinero es apenas un leve indicador del impacto de Cameron. Titanic tardó varios meses en llegar a 1.000 millones de dólares en la taquilla mundial. Avatar lo hizo en 17 días. ¿Cómo es posible? Porque los operadores de cine dicen que pueden cobrar como mínimo un 30 por ciento más la entrada si la película es en 3D. Convenciendo a los espectadores de que se pongan anteojos 3D y paguen más por ese privilegio, Cameron cambió la economía del cine. “El cine puede ayudar a cambiar la mente, y el objetivo de Avatar era que el sector descubriera las posibilidades del 3D”, dijo Cameron a Bloomberg BusinessWeek. A los 55 años, Cameron recibió sus Globos de Oro 2010 con una mezcla de humildad y asombro. Nadie sabe mejor que él lo cerca que estuvo Avatar de no concretarse. Su experiencia haciendo películas capaces de producir abultados beneficios con grandes presupuestos no impidió que la Twentieth Century Fox, que contribuyó al financiamiento de Titanic, dudara en realizar una película aun más riesgosa que requería la creación de un mundo extraterrestre tridimensional. Esto llevó a Cameron a transformarse en inventor y empresario con creatividad. Con fondos propios, desarrolló la tecnología para llevar Avatar a la pantalla, convencido de que lo que veía en su mente sería tan persuasivo visualmente que, a la larga, podría vender en Hollywood los equipos de cámaras mejorados y obtener una ganancia. Sin embargo, le costó convencer de ello a muchos. No entendemos a los tipos azules gigantes con cola, pero creemos en usted y con usted queremos hacer esta película", dijeron ejecutivos del estudio a Cameron. Hasta el estreno de Avatar, las películas en 3D -inclusive iniciativas recientes como Viaje al centro de la tierra de 2008- tenían el estigma de la novedad. Ahora, directores, persuadidos de que sus películas atraerían un público más amplio, están dispuestos a pagarle a Cameron por usar sus equipos. La maravilla tecnológica también coincide con una campaña de Sony, Panasonic. y otras empresas de electrónica de consumo para llevar el 3D a los hogares con una nueva generación de aparatos de televisión y de DVD. En el 2000, Cameron contactó a Vincent Pace, empresario que colaboró en la fabricación del sistema de iluminación submarina para la película El abismo, también de Cameron. A través de su empresa, que desarrolla y alquila cámaras para usar en condiciones peligrosas, Pace aceptó trabajar con él y crear un equipo de filmación capaz de capturar imágenes en 2D y 3D simultáneamente. Desarrollar la tecnología fue un proyecto enorme, pero aún más fue convencer a Fox de financiar Avatar. En el 2005, el estudio hizo una pequeña apuesta y le dio a Cemeron 10 millones de dólares para que probara la viabilidad del proyecto. Las cifras hablan ahora. Fotos: Archivo PORTAFOLIO No todas las películas justifican la inversión que requiere la tecnología en 3D. En un futuro cercano, seguirá siendo un medio de alto riesgo y alto beneficio que excluye las películas de Woody Allen, por ejemplo. Pero para los directores y productores de películas de acción y de fantasía, podría ser importante. Vincent Pace, el empresario experto en tecnología para cámaras, viene recibiendo consultas desde el estreno de ‘Avatar’. Su empresa alquila cámaras de 3D y equipos afines a otros directores a un precio que oscila entre 1,4 y 3 millones de dólares por película, según la dificultad del rodaje. Comentó que también han expresado su interés agencias de publicidad que desean utilizar las cámaras en 3D para comerciales, y los canales televisivos están pensando en usarlas para la difusión de deportes por TV. Tal como anticipó Cameron, ‘Avatar’ está impulsando a los dueños de salas a equipar rápidamente más cines con tecnología 3D. Impacto en el gremio

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