¿CAN o TLC? | Finanzas | Economía | Portafolio

¿CAN o TLC?

La decisión soberana de Venezuela de retirarse de la CAN ha generado un debate nacional respecto de la supuesta incompatibilidad entre la CAN y el TLC. Para Colombia es forzoso reconocer el valor económico, político y estratégico de la CAN, representativo de un sistema de integración conocido en la literatura especializada como regionalismo abierto.

POR:
mayo 03 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-05-03

Este concepto, acuñado por la Cepal en los años 90, explica el mantenimiento simultáneo de una unión aduanera sin aranceles intracomunitarios y un arancel externo común para terceros países, y al mismo tiempo, la conformación de una o de varias zonas de libre comercio que conduzcan a la total eliminación de los aranceles y de otras barreras al comercio. Los cinco miembros de la CAN han navegado consistentemente en estas aguas del regionalismo abierto desde 1992, autorizados por la Comisión del Acuerdo de Cartagena -integrada por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela-, la cual aprobó mediante la Decisión 322 de agosto de 1992 la realización de negociaciones bilaterales con otros países de la región latinoamericana. Al amparo de lo anterior, los cinco países andinos negociaron, cada uno de manera independiente, acuerdos comerciales con Chile entre 1993 y 1998; Colombia y Venezuela con México en 1993; Bolivia con México en 1994 y con Mercosur en 1996; CAN en bloque con Mercosur en el 2003 y Venezuela con Mercosur en el 2005. La Comisión de la CAN adoptó por unanimidad la Decisión 598 de julio del 2004 que amplía las facultades de negociación con terceros países, las cuales podrán tener como propósito la creación de áreas de libre comercio. Esta aprobación andina, por cierto nunca cuestionada, es la base legal sobre la cual descansan las negociaciones del TLC de Ecuador, Colombia y Perú con los Estados Unidos. Dadas las limitaciones del mercado interno y andino, Colombia no puede sustraerse a la realidad que se impone con la proliferación de acuerdos comerciales orientados a su ampliación. Entre 1995 y el 2005 se han negociado 312 acuerdos regionales a nivel mundial según la OMC, de los cuales el 80 por ciento son tratados de libre comercio. Los europeos son los más activos con la mitad de estos acuerdos. En la región, Chile y México, siguiendo el principio de integración aditiva, cuentan con 75 acuerdos comerciales negociados con la prácticamente totalidad de sus socios comerciales. Colombia detuvo este proceso inexplicablemente en 1994, para retomar el camino de la integración sólo a partir del 2002. La CAN como expresión inequívoca del regionalismo abierto es compatible con el TLC. No puede negarse, sin embargo, que el TLC al igual que los acuerdos comerciales suscritos por nuestros vecinos y socios pueden crear comercio donde antes no lo había por la presencia de aranceles y de otras barreras comerciales. Tampoco puede refutarse que el TLC y esos mismos acuerdos firmados por nuestros vecinos y socios pueden generar una desviación del comercio respecto de terceros países a los cuales se les mantienen aranceles y obstáculos al comercio. La desviación del comercio no debería, en teoría, ocurrir entre los miembros de la CAN, pues como integrantes de esta unión aduanera se benefician del libre comercio al interior del mercado andino. En la práctica, ello no siempre es así. La desviación del comercio se produce actualmente, sin TLC, como resultado de las restricciones impuestas al comercio por varios socios andinos, en contra de su ordenamiento jurídico, y por la ausencia de un arancel externo común único, todo lo cual prohíja la desviación del comercio hacia terceros países. El balón está realmente en el seno de la CAN. Asesor del Ministro de Agricultura "La CAN como expresión inequívoca del regionalismo abierto es compatible con el TLC”.

Siga bajando para encontrar más contenido