La capacidad para superar las dificultades

Pasados ya diez días de la emotividad y la euforia producida por el rescate de los 15 secuestrados en manos de las Farc por parte del Ejército colombiano, de escuchar sus conmovedores testimonios, y de ‘colarnos’ en sus vidas a través del seguimiento -paso a paso- que han hecho los medios de comunicación de ellos en libertad, muchos comentan cómo hicieron estas personas para soportar tanto tiempo en la selva en condiciones tan infrahumanas, viviendo tantas humillaciones y situaciones difíciles. ¿Cómo resistieron? ¿Cómo conservaron las ganas de vivir? ¿Por qué no perdieron las ilusiones y las esperanzas?

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julio 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-12

Lo mismo se puede decir de otros liberados y de los fugados, y de todos aquellos quienes han vivido otras circunstancias traumáticas como sobrevivir a un terremoto o a un huracán. También de quienes han vivido desde una quiebra, un divorcio o la muerte de un familiar hasta el maltrato físico o sicológico, el abuso sexual o una complicada enfermedad. Esa capacidad para superar situaciones difíciles, sin negar los momentos de tristeza, de aburrimiento, de desilusión, de desesperanza, de depresión, de desesperación o de dolor que se puedan vivir se llama resiliencia. La sicología la entiende como la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves. Según la Asociación Americana de Sicología, hay investigaciones que demuestran que la resiliencia es ordinaria y no extraordinaria, de ahí que todos puedan reaccionar positivamente ante las dificulatades, pero a unos les puede costar más trabajo que a otros, y hasta requerir ayuda profesional. Sin embargo, hay factores que favorecen o potencializan esta capacidad. Según la sicóloga Carmen Consuelo Isaza, hay unos personales y otros sicosociales. “Contar con un vínculo afectivo es importante, llámese padres, hijos, familia, amigos, maestro. También es importante el sentido del humor, el ser optimista y el desarrollo intelectual, entre otros”, afirma. La educación, el entorno cultrural, la estructura social y política a su alrededor también favorecen la resiliencia. Sin embargo, aún teniendo todos estos factores a favor, la capacidad de sobreponerse también depende de las circunstancias. “No es lo mismo si enfrentas un problema y tu mamá recién ha muerto, por ejemplo. Te puede coger baja de defensas”, comenta la especialista. Al escuchar los testimonios de los civiles, soldados y policías recientemente liberados resaltan tres factores fundamentales para no dejar que las circunstancias diezmaran su dignidad: su familia, la fe religiosa y el sentido de pertenencia a una institución. “No se trata solo de estar vinculado a una insitución, grupo o club, sino de sentir que se pertenece a algo, que son apoyados, que hay reconocimiento y son estimados por esas otras personas. Cuando hay adecuados vínculos emocionales, esto permite que la persona, pese a las circunstancias y a lo que le digan los delincuentes, ya sean secuestradores o un abusador, por ejemplo, no logren resquebrajar la confianza en sí mismo y en sus vínculos con el fin de llevarlos a la depresión y a un mayor grado de vulnerabilidad”, comenta una sicóloga del Grupo Gaula del Ejército. Para asegurarse de que en un momento de dificultad se tenga la capacidad de sobreponerse es mejor crear las condiciones favorables desde la crianza. Según las especialistas, es importante promover el amor a sí mismo desde niño, dar la oportunidad de un desarrollo acorde con su edad, mucho cariño pero con exigencia, normas y libertades con límites, promoción de las capacidades y valores, desarrollar destrezas de comunicación y solución de problemas, y la capacidad para manejar sentimientos e impulsos fuertes. Diez acciones para desarrollar resilencia Si se tiene o no resiliencia es algo que se sabrá en el momento de afrontar una situación difícil. Las personas no reaccionan de la misma forma ante los mismos eventos traumáticos, pero hay acciones que pueden ayudar a desarrollarla de ser necesario, que son recomendadas por la Asociación Americana de Sicología. 1. Establezca relaciones. Es importante vínculos afectivos con familiares, amigos y otras personas que sean importantes para usted. Aceptar ayuda y apoyo de quienes lo quieren y escuchan fortalece la resiliencia. Algunas personas encuentran en grupos comunitarios, organizaciones religiosas u otras (deportivas, culturales, profesionales) sostén social. Ayudar a otros también puede ser de beneficio. 2. Evite ver las crisis como obstáculos insuperables. No puede evitar que ocurran eventos que producen tensión, pero sí puede cambiar la manera como los interpreta y reacciona ante ellos. Trate de mirar más allá del presente y piense que en el futuro las cosas mejorarán. Observe si hay alguna forma sutil en que se sienta mejor, mientras se enfrenta a las situaciones difíciles. 3. Acepte que el cambio es parte de la vida. Es posible que como resultado de una situación adversa no le sea posible alcanzar ciertas metas. Aceptar las circunstancias que no puede cambiar le puede ayudar a enfocarse en las que sí puede alterar. 4. Muévase hacia sus metas. Plantéese metas realistas. Haga algo regularmente que le permita moverse hacia ellas, aunque le parezca que es un logro pequeño. En vez de enfocarse en tareas que parecen que no puede lograr, pregúntese acerca de las cosas que sí puede alcanzar hoy. 5. Lleve a cabo acciones decisivas. En situaciones adversas, actúe de la mejor manera que pueda. Llevar a cabo acciones decisivas es mejor que ignorar los problemas y desear que simplemente desaparezcan. 6. Busque oportunidades para descubrirse a sí mismo. Muchas veces, como resultado de su lucha contra la adversidad, las personas aprenden algo sobre sí mismas y sentir que han crecido de alguna forma a nivel personal. Muchas personas que han experimentado tragedias y situaciones difíciles, han mejorado el manejo de sus relaciones personales, un incremento en la fuerza personal aun cuando se sienten vulnerables, la sensación de que su autoestima ha mejorado, una espiritualidad más fuerte y una mayor apreciación de la vida. 7. Cultive una visión positiva de sí mismo. Desarrollar la confianza en su capacidad para resolver problemas y confiar en sus instintos, ayuda a construir la resiliencia. 8. Mantenga las cosas en perspectiva. Aun cuando se enfrente a eventos muy dolorosos, trate de considerar la situación que le causa tensión en un contexto más amplio, y mantenga una perspectiva a largo plazo. Evite agrandar el evento fuera de su proporción. 9. No pierda la esperanza. Una visión optimista le permite esperar que ocurran cosas buenas en su vida. Trate de visualizar lo que quiere en vez de preocuparse por lo que teme. 10. Cuide de sí mismo. Preste atención a sus necesidades y deseos. Interésese en actividades que disfrute y encuentre relajantes y ejercítese regularmente. Cuidar de sí mismo le ayuda a mantener su mente y cuerpo listos para enfrentarse a situaciones que requieren resiliencia. ''Superar un hecho traumático no es olvidar lo que pasó, sino recordar de forma distinta, sin dolor”.WILABR

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