‘A la capital del país no le caben más centros comerciales

Angélica Leytón lleva apenas cuatro meses en la gerencia del centro comercial Hacienda Santa Bárbara, que tiene 18 años de operaciones. Ella considera que su experiencia como comerciante puede ser un aporte para dar un giro al centro comercial que enfrenta la dura competencia en Bogotá. A su juicio, la proliferación de centros comerciales debe parar y ser más mesurada. La ejecutiva ve interesante la posibilidad de que se estudien reglamentaciones que eviten una concentración excesiva de estos almacenes.

POR:
noviembre 19 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-19

De todas maneras, cree que el desarrollo de centros comerciales ha sido importante para el país, sobre todo ahora en ciudades pequeñas, pero plantea que es importante reflexionar en el crecimiento para evitar un revés a los comerciantes. ¿Cómo está Hacienda Santa Bárbara? Está muy bien. Tiene una gran proyección y buenas marcas. Tenemos 350 establecimientos de comercio en una gran gama de líneas. Este año hemos tenido un comercio muy activo. De pronto uno añora épocas anteriores cuando éramos menos centros comerciales porque había menos competencia. Hoy se compite con muchos almacenes de grandes superficies. ¿La gente tiene la sensación de que Hacienda estaba muy distante? Sí ha estado muy callado y ahora vamos a ponerlo de moda. Definitivamente, uno no se puede quedar en el olvido. ¿La competencia les obliga a cambiar la estrategia? Sí. Queremos entrar a la vanguardia de los grandes centros comerciales, con esquemas y formatos para locales más grandes. Estamos desarrollando un proyecto de ampliación y modernización del centro comercial. Vamos a tener una asamblea a comienzos del año entrante para mostrarles a los copropietarios diferentes opciones y tomar la decisión. ¿Cómo ve la proliferación de centros comerciales? Definitivamente se vino una avalancha de centros comerciales. Eso es bueno, por ejemplo para Bogotá. Aunque uno siempre quiere ser el único y el mejor posicionado, eso implica tener que diferenciarse dentro del gran grupo que existe hoy. Estamos hablando de 350 centros comerciales nuevos y que, según estadísticas de Fenalco, cada 23 días se abre un nuevo centro comercial en el país. Esto es avasallador, pero es interesante frente al desarrollo del país. Se están construyendo centros comerciales en ciudades que uno no se imaginaba, como Pasto. ¿A Bogotá le caben más centros comerciales? Yo creería que no, sinceramente. Es importante racionalizar el crecimiento y ver hasta qué punto se dé un margen de efectividad y productividad. Si bien es cierto que tenemos una gran cantidad de población, vamos a terminar acabándonos unos entre otros porque ya somos demasiados. Pienso que ya vamos en un número que podría ser razonable de manejar y es momento de hacer un alto en el camino. Esa no parece una tendencia porque llegan firmas especializadas y las cadenas quieren profundizar en el negocio. ¿Hasta cuándo irá el boom de centros comerciales? Pienso que la actividad económica del país es la que da el marco frente al desarrollo. Nosotros vimos, por ejemplo, y sufrimos toda la crisis de los años 90 en la que resultamos afectados. Es cierto que pueden desarrollarse más puntos comerciales mientras haya poder adquisitivo, la economía se esté moviendo y esté fluyendo, y eso nos da la garantía de seguir adelante. Pero pienso que tenemos que ser mesurados en el proceso. Si en E.U. se vive una crisis inmobiliaria, nos puede suceder a nosotros. Si le pasa a ese país, tenemos que ser conscientes de que podemos caer fácilmente en una tendencia de esas y no sé cómo eso podría ser superado. ¿Qué les preocupa? Estaba muy contenta con el desarrollo que tuvo la ciudad. Hubo un cambio y una transformación en un proceso de cinco o seis años. Tengo incertidumbre sobre lo que pueda ocurrir con la nueva Alcaldía. Si hacemos una retrospectiva, hoy encontramos vendedores en las calles y eso no nos deja muy bien librados dentro del esquema futurista que se estaba desarrollando. Yo aspiro y espero realmente por Bogotá que vuelva al formato de ciudad organizada. Yo aspiro y espero realmente por Bogotá que vuelva al formato de ciudad organizada”. SU IMAGEN Angélica Leytón es copro- pietaria del centro comercial desde hace 18 años, a través de Platería y Joyería Solórzano. Gerente del centro comercial desde hace cuatro meses, esta abogada de la Universidad La Gran Colombia, trabajó en el Incora, con las Presidencia de la República, en el área administra- tiva durante el Gobierno Pastrana. Igualmente, se desempeñó en la Cancillería, en contratación estatal en el primer período del Gobierno Uribe. Casada y con dos hijos, disfruta el tiempo libre en familia y prac- ticando natación y equitación.

Siga bajando para encontrar más contenido