Caprecom espera el decreto que ordenará su liquidación

Recuperar o liquidar la entidad vale mínimo un billón de pesos, recursos que, de acuerdo con los expertos, tendrán que salir del presupuesto nacional, es decir, del bolsillo de todos los colombianos.

2,3 billones de pesos suma la deuda total de la empresa.

Archivo particular

2,3 billones de pesos suma la deuda total de la empresa.

Finanzas
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septiembre 25 de 2015 - 04:07 a.m.
2015-09-25

La agonizante Caprecom, espera la estocada final. Basta con un decreto que está en elaboración y que pondría fin a una entidad con cerca de un siglo de historia. Se trata de la Caja de Previsión de las Comunicaciones, institución que, desde la vigencia de la Ley 100 de 1993, se convirtió en la EPS más grande del régimen subsidiado en salud.

Recuperarla o liquidarla vale mínimo un billón de pesos, recursos que, de acuerdo con los expertos, tendrán que salir del presupuesto nacional, es decir, del bolsillo de todos los colombianos.

Pero no se trata de un asunto individual de la entidad. El problema más grave es que Caprecom tiene deudas por unos 2,4 billones de pesos con clínicas, hospitales, laboratorios y otros servicios afines, públicos y privados que, si no se pagan pronto, llevarán a la quiebra a más de uno de sus acreedores. Esto significa que la crisis de esa entidad pública tiene en riesgo la sostenibilidad de todo el sistema.

En el sector, nadie duda de que, con 3 millones de afiliados, esta Empresa Prestadora de Salud (EPS), de carácter público, regula el régimen subsidiado del país.

Los expertos sostienen que este es el resultado de las dentelladas de políticos y corruptos de toda índole, que postraron a Caprecom en una situación de colapso irreversible. El propio Ministro de Salud dijo recientemente en el Congreso de la República que la viabilidad de la EPS es nula y que su liquidación no da espera.

Las cifras son contundentes. Con un patrimonio negativo de 991.500 millones de pesos, un margen de solvencia en rojo que supera el billón de pesos, y unos resultados operativos anuales con pérdidas de 200.000 millones de pesos es, desde el plano financiero y normativo, una entidad insolvente.

De acuerdo con datos oficiales, las cuentas por pagar a la red hospitalaria suman unos 2,3 billones de pesos. Pero la cifra sería simplemente una deuda si no se tuviera en cuenta que de estos recursos depende el funcionamiento de cerca de 1.720 hospitales y clínicas privadas, 955 públicas y cuatro instituciones prestadores de salud de carácter mixto.

Olga Lucía Zuluaga, presidenta de la Asociación Colombiana de Hospitales Públicos, dice que es inaceptable que en el sistema, las entidades manejadas por el Estado como Caprecom, sean el principal deudor que hoy tiene al borde del colapso a casi todas las entidades de la red hospitalaria pública del país. Esto, con el agravante de que está poniendo en riesgo la salud de los 3 millones de usuarios que dependen de una entidad que no les garantiza ningún tipo de servicio dentro del marco de calidad y oportunidad. “Esto requiere una solución inmediata. Son deudas por las que debe responder el Estado, definir la situación de la empresa y garantizar el servicio a los usuarios”, dijo Zuluaga.

Pero no solamente las IPS públicas están afectadas por la crisis de Caprecom. También las privadas. El presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), Juan Carlos Giraldo, indicó que se requiere una solución definitiva. “El problema es que la liquidación es con plata. Solo hasta el 30 de junio, en una muestra que nosotros hicimos con 140 hospitales, Caprecom les debía 365.000 millones de pesos, de los cuales 294.000 millones eran deuda vencida. Cuando usted pone toda la red y los proveedores de esa EPS, que es la mayor contratista del servicio subsidiado, la deuda se mide en billones de pesos”, anotó Giraldo.

El ministro de Salud, Alejandro Gaviria, afirma que a los problemas financieros hay que agregarles las dificultades que tienen los afiliados para su atención, lo cual hace que “no haya otra alternativa que una liquidación ordenada de la EPS, este año”.

El funcionario asegura que la Ley de Presupuesto General del 2016 tiene que contemplar mecanismos para asumir al menos una parte de esas acreencias. Reconoce que Caprecom es una EPS estatal y la Nación no puede lavarse las manos diciendo que esas deudas son un problema de las empresas sociales del Estado y de las privadas que contrataron con Caprecom.

OTROS PROBLEMAS DEL SECTOR

El Gobierno tiene claro que el único problema no es Caprecom. “Tenemos asuntos estructurales en el sistema de salud. La crisis financiera es producto del deterioro de los patrimonios de todas las empresas del sector y de una deuda acumulada durante muchos años”. Además dijo que “esta crisis está asociada a la nivelación de los servicios de los Planes Obligatorios de Salud (POS), sin que se haya equilibrado, al mismo tiempo, el pago por capitación (UPC).

Eso generó un faltante. El sistema comenzó a gastar más recursos de los que tenía y eso generó un déficit y una manifestación evidente de la crisis”.