Carl Icahn, el agitador corporativo

El inversionista atribuye la actual crisis a las fallas de las cúpulas empresariales

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noviembre 20 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-20

Suena cursi, pero me preocupa el país. Estados Unidos hizo mucho por mi. No tenía nada, crecí en Queens, pude ir a una buena universidad, hice todo este dinero... Es triste que el sistema sea disfuncional".

El desesperanzador comentario lo hace Carl Icahn, el inversionista multimillonario, que ocupa el puesto 20 en la lista de las personas más ricas en EE.UU., según la revista Forbes.

Icahn, de 72 años, creció en una familia de clase media de Nueva York. Se graduó de Princeton, se unió al ejército y en 1961 empezó su carrera en Wall Street. Desde entonces, ha comprado participaciones signifi cativas o de control en la petrolera Texaco, la compañía de remesas Western Union y los conglomerados de medios Viacom y Time Warner, para mencionar sólo algunas. Él mismo reconoce que su experiencia no es común en este negocio porque ganó mucho dinero y lo mantuvo.

Según Icahn, un problema de la crisis actual es la falta de responsabilidad: "Hubo muy pocas juntas directivas que funcionaban de verdad para controlar lo que pasó en Wall Street", afi rma. El presidente ejecutivo suele "poner a sus amigos en la junta, sus compinches, y al final, esos tipos no van a despedir a quien los contrató. Estos presidentes ejecutivos, con muchas excepciones, son tipos mediocres".

Hace poco Icahn lanzó United Shareholders of America (Accionistas unidos de Estados Unidos), una campaña para cambiar las leyes y exigir que las empresas y sus directivos tengan que responder por su desempeño. Las nuevas leyes, dice, harán que los presidentes ejecutivos se den cuenta "de que si están fallando y aún así se la pasan jugando golf todo el día, algunos accionistas podrán citar a una reunión para decir no más juntas directivas inmóviles, queremos que se vaya inmediatamente".

¿Por qué le importa tanto esto? "Porque realmente pienso que las juntas actuales y las gerencias están matando al país", afi rma. "Y le diré por qué. Porque lo he vivido. Estoy en muchas juntas directivas y veo lo inefi caces que son". Por supuesto hay excepciones.

Pero Icahn dice que algunas juntas directivas son tan malas que parecen un chiste.

El inversionista es famoso por adquirir participaciones en compañías de bajo rendimiento y luego desatar una tormenta en busca de cambios.

Icahn se describe a sí mismo como una especie de persona obsesiva y adicta al trabajo. Y concretar una cita para hacer esta entrevista no fue nada fácil. Cuando fi nalmente encontró tiempo para una charla en su ofi cina de Manhattan, ya era de noche.

Su imagen ha cambiado desde la época de las compras hostiles en los años 80, cuando un presidente de la desaparecida aerolínea TWA lo llamó "uno de los hombres más codiciosos de la tierra". El lenguaje para describir a Icahn es mucho más suave ahora: El "asaltante corporativo" ha evolucionado a un "accio nista activista".

"Nunca cambié", dice Icahn. "Una rosa siempre es una rosa, supongo". Pero admite, "claro, me perciben mejor que antes... No creo que sea una palabra lo que importe, pero un asaltante es un término equivocado de todas formas... Un asaltante es alguien que va y se apodera de algo. En todas las empresas en las que he participado he puesto dinero. He tenido empresas por los últimos 20 ó 30 años".

Icahn ha estado defendiendo lo mismo por mucho tiempo, pero ahora su mensaje puede tener más resonancia.

Sobre United Shareholders of America dice: "Tenemos mucha gente que se está uniendo porque entienden una cosa: lo mal que los están tratando". La gente puede registrarse gratuitamente en su blog, Icahnreport.com.

El inversionista dice que el bajo nivel de responsabilidad en las cúpulas corporativas ayudó a alimentar la crisis de las hipotecas de alto riesgo (subprime). Algunas "fi rmas de Wall Street salieron a titularizar hipotecas y así fue como empezó todo. Y seguían titularizando lo que no tenía sentido... Wall Street nunca debió apoyar (los activos respaldados con hipotecas) al nivel que lo hizo, porque estaba asumiendo un riesgo exagerado. Si tiene una junta directiva decente, ésta debió haber frenado al presidente ejecutivo, haberlo despedido o al menos revisar y preguntar: ¿Por qué estamos asumiendo este riesgo?".

¿Cómo se ha afectado su propio fondo de cobertura? "He sido pesimista por mucho tiempo, pero tenemos un fondo de cobertura y hemos perdido dinero, no hay duda. Pero en realidad no usamos apalancamiento. Tenemos mucho efectivo... y no se necesitaba ser muy inteligente para mirar la burbuja de los últimos cinco años y preguntar ¿Cuánto tiempo durará esto? ".

Icahn dice que nunca había visto una crisis como esta. "Nunca se habían paralizado los bancos. Nunca, desde que tengo memoria, se había tenido esta clase de depresión en los mercados donde se está eliminando la capacidad de las corporaciones de obtener nueva deuda".

Los problemas que Icahn describe podrían tomar mucho tiempo en resolverse. Entretanto, él estará exigiendo que las empresas y las juntas directivas asuman su responsabilidad. "Puedo ahorrar 30% en casi todas las empresas (donde tiene participación) porque hay mucho desperdicio y mala administración", dice. "No soy un gestor, y no pretendo serlo, pero puedo instalar a la persona adecuada".

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