La carne bovina americana y el TLC

Se informa por todos los medios, que en el Congreso Americano está aplazado el visto bueno para el acuerdo comercial con el Perú, mientras este país no dé el visto bueno, es decir el brazo a torcer, para permitir el ingreso de la carne de bovino producida por reses de abasto público de más de 30 meses de edad.

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agosto 28 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-28

Francamente, es imposible entender la posición de nuestros vecinos y amigos de los E.U. de América, cuando las empresas comercializadoras y grandes cadenas de almacenes en artículos de consumo, nos están exigiendo, precisamente, carne bovina que provenga de animales con edades no superiores a 24 meses. Todos los ganaderos del país están cumpliendo con este requisito y hoy los mercados como el Exito, Carrefour, Pomona, Ley, Carulla, Consumo, etc., están exigiendo los productos cárnicos de animales no superiores a 24 meses, porque, además, ofrecen incentivos, por peso, edad, rendimiento en canal, etc., previo el examen y visitas a las fincas de procedencia, manejo de pastos, insumos, calidad de los ganados, aguas, cuidado con los animales y mil requisitos más. Parece, por lo demás, que este procedimiento lo van a aplicar para el caso colombiano y de allí, según parece, estamos contemplando la misma situación para la firma del famoso TLC con Colombia. ¿Cuál es la explicación de lo anterior? Es bien clara y lógica. Parece que el inventario americano se ha venido acumulando en bovinos de abasto público de más de 30 meses, porque su mismo consumo está exigiendo ganados más jóvenes. Además, los bovinos generalmente son cebados en centros de confinamiento de miles de cabezas, y, naturalmente, alimentados con productos que incluyen insumos como la harina de hueso, los probióticos, los pyriones que conllevan las proteínas malignas y éstas degeneran en la aterradora ‘Peste Loca’, que ocurre generalmente en los ganados adultos por los sistemas de alimentación. Y pensar ahora, que cuando los consumidores americanos lo rechazan por tamaño peligro, desean los misteres del Norte que las poblaciones del Sur del Continente consumamos tales carnes, cuando a nosotros se nos exigen las prácticas de buen manejo, P.B.M., ISO con todas las denominaciones y el famoso Haccep, exigencias en nuestros frigoríficos, mataderos, para exportaciones y el complemento de la Ley 914 del 21 de octubre de 2004, que regula todas las normas de Trazabilidad, que no es otra cosa que la cédula de identidad del ganado bovino (Sistema Nacional de Identidad e Información de Ganado Bovino). Si uno observa con cuidado los requisitos fitosanitarios, los portafolios y protocolos, documentos de cancillería, que exigen las exportaciones y la entrada de nuestros productos a otros países, uno tiene que declararse impotente para llenarlos. Además, hay que cumplir con todas las disposiciones internas como la Ley 9ª/79; los Decretos Nos. 2278/82, 1036/91 y el extraordinario 3075/98. Se trata, pues, de un asunto de salud pública y de interés nacional. Dirigente ganadero "Es imposible entender la posición de nuestros vecinos y amigos de los E.U.”.

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