CARTA DEL DIRECTOR La fórmula de la mermelada

CARTA DEL DIRECTOR La fórmula de la mermelada

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diciembre 21 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-12-21

Ha pasado menos de una semana después de que terminó la legislatura y los analistas todavía discuten sobre la trascendencia de lo hecho por el Congreso desde el pasado 20 de julio. Más allá de los calificativos elogiosos del Ministro del Interior sobre lo sucedido en el Capitolio, hay quienes creen que el balance fue relativamente pobre en la medida en que ciertos procesos importantes quedaron a medio camino -como es el caso de la propuesta relacionada con la justicia-, mientras que otros naufragaron, tal como le ocurrió a la reforma a la educación superior. Pero más allá de ese debate, es indudable que hay iniciativas que quedaron prácticamente listas. Ese es el caso de la que reglamenta la reforma constitucional a las regalías, en la cual el Ejecutivo ha invertido un gran esfuerzo de convencimiento y una buena parte de su capital político. Ayer un grupo importante de parlamentarios concilió las versiones de lo que fue aprobado por la Cámara y el Senado y si bien la votación del texto final tendrá lugar en marzo, el Gobierno subsanará el vacío mediante la expedición de un decreto temporal que incluirá lo acordado. De tal manera, a partir del primero de enero entrará en vigencia un nuevo esquema que tiene como propósito "repartir mejor la mermelada en la tostada", como bien dijo el Ministro de Hacienda en alguna ocasión. En términos prácticos se trata de distribuir de otra forma los recursos provenientes de la bonanza petrolera y minera en la totalidad de departamentos y municipios del país, y no sólo en los que son productores. Los dineros en juego no son menores. Frente a 46,6 billones de pesos girados en regalías entre el 2000 y el 2011, el cálculo es que ese monto -hecho con base en parámetros conservadores de producción y precios- subirá a 86,8 billones entre el 2012 y el 2020. Puesto de otra forma, la suma será más del doble que la de la década pasada, lo cual despierta todo tipo de apetitos. Con el fin de ordenar el hambre de las regiones por dichos recursos se diseñó un esquema que incluye criterios de ahorro, equidad, competitividad regional y buen gobierno. Ello implica que una parte de la torta equivalente al 30 por ciento se ahorrará, mientras que dos porciones adicionales del 10 por ciento cada uno se destinarán a ciencia y tecnología y a las pensiones territoriales. La mitad restante será asignada mediante una compleja fórmula en la cual se ensayará un nuevo esquema de distribución que consiste en la conformación de 'triángulos' en cuyos vértices estarán el Gobierno Central, los departamentos y los municipios. Estos decidirán por consenso sobre la viabilidad de las propuestas, con la idea de que se privilegien las que tengan el aval de regiones, que pueden ir desde la Caribe hasta la Pacífica, pero que podrían ser unas ocho. Así se evitaría la atomización que hace difícil que las cosas se hagan bien y que se les pueda hacer seguimiento. El inconveniente es que, desde el punto de vista formal, el número de triángulos puede ser infinito. Eso quiere decir que el sistema puede llegar a colapsar por cuenta de la coexistencia de múltiples instancias en las que alcaldes y gobernadores podrían gestionar proyectos de su interés. De hecho, no falta el escéptico que afirme que las reglas de juego son tan difíciles que en términos prácticos las sumas sin ejecutar van a dispararse. Semejante advertencia constituye un importante aviso para la administración Santos. Así, es necesario que el Departamento Nacional de Planeación, que otra vez va a tener un importantísimo rol en lo que tiene que ver con las regalías, construya un tinglado que funcione. De lo contrario, un atasco en la tubería va a generar un gran descontento en municipios y departamentos y, tarde o temprano, en el Congreso. Por tal motivo, hay que hacer que los triángulos operen, porque de lo contrario la geometría institucional que empieza a operar puede ser más efímera de lo que sus defensores creen. Ricardo Ávila Pinto ricavi@portafolio.co

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