Cartagena, una 'joya en el Caribe'

“La conservación de su patrimonio arquitectónico -distinguido como uno de los mejor cuidados de Iberoamérica- permite transportarse en el tiempo para revivir las batallas contra corsarios y bucaneros”, dice Claudia Fadul Rosa, Presidenta de la Junta Directiva de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena, en el bellísimo libro de lujo ‘Cartagena, una joya en el Caribe’.

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abril 26 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-04-26

Y tiene razón. Hoy en día, caminar entre la Plaza Mayor, llamada de Bolívar, y la Plaza de la Aduana, nombre que recuerda su original función comercial, permite descubrir la austera arquitectura de sus casas y, también, los modestos templos que deslumbraban no por su monumentalidad sino por la riqueza simple de los detalles. Allí están el Teatro Pedro de Heredia, el Palacio de la Inquisición, la Plaza de San Diego, la Iglesia de Santo Toribio de Mogrovejo, la Iglesia y convento de San Pedro Claver y el monumento a la India Catalina, construcciones que la han convertido en el museo de arquitectura más grande del mundo, con lo mejor de los siglos XVI, XVII y XVIII. La ciudad vieja, nombre con el que se conoce a esa parte de la capital del departamento de Bolívar, está enmarcada por las fabulosas murallas, esas obras defensivas, propias del neoclásico militar, notables por su grado de complejidad y por su belleza, y hoy por ser cómplices de las parejas que buscan un espacio romántico para darle rienda suelta al sentimiento. La bienvenida la marca la Torre del Reloj y su remate son Las Bóvedas, 23 antiguas celdas donde se guardaba el armamento y que hoy sirven de albergue a las tiendas de artesanías. Otras obras maestras de la arquitectura militar son el Castillo de San Felipe, la fortaleza española más grande del Nuevo Reino, y el Fuerte de San Fernando, baluarte que fue utilizado, entre otras, como prisión. La Heroica de hoy No cabe duda que desde su fundación Cartagena estaba predestinada como fuente suprema de inspiración, pues además de estos y otros monumentos, que elevaron la ciudad a la categoría de Patrimonio de La Humanidad por la Unesco, la modernidad llegó cargada de bellas mansiones, hoteles de lujo como el Américas Global Resort, el Capilla del Mar y Costa Sol, restaurantes especializados en todo tipo de recetas internacionales y discotecas , donde los tambores, las gaitas, el mapalé y la cumbia se fusionan con los nuevos ritmos caribeños, la champeta y el reggaeton. Son tantos los encantos que Cartagena ofrece, que a veces se pasa por alto esa cantidad de atractivos que tienen su reino en el mar Caribe. Sus aguas son ideales para la práctica de deportes acuáticos y son famosos en el mundo entero los torneos de windsurf. El buceo también tiene reconocimiento mundial, pues en el sector de Islas del Rosario las profundidades del océano tienen una barrera coralina de 53 kilómetros de extensión que alberga gran cantidad de especies, gracias a que es protegida por el sistema Nacional de Parques Naturales, del Ministerio del Medio Ambiente. VISITAS DE INTERÉS Convento de La Popa: Está ubicado en lo alto de un cerro que lleva el mismo nombre y desde donde se puede observar una de las mejores panorámicas de la ciudad. Manga: Sobresalen en este sector de la ciudad, las mansiones que “combinan las bondades de una época de progreso con la sobriedad de la arquitectura criolla, influenciada por la árabe y la californiana”. Isla de Barú: Es una gran isla delimitada por la Bahía de Cartagena, el Canal del Dique y el mar Caribe. Sus atractivos naturales son: playas de arenas finas, aguas cristalinas, caños bordeados de mangles navegables en pequeñas embarcaciones y jardines submarinos.

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