Cartas de los lectores de portafolio

Cartas de los lectores de portafolio

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mayo 16 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-16

Precisiones sobre el Banco Agrario

He leído con preocupación los artículos publicados en su diario los pasados 2 y 6 de mayo de 2008, en los que se afirma sin soporte, que el Gobierno Nacional estudia las recomendaciones preparadas por la AID, que se traducen en un vuelco total para la política de crédito agropecuario, información que luego modifica en el sentido que el Gobierno no hará ninguno de los ajustes propuestos, pero insiste en ellos sin profundizar en sus supuestos beneficios.

Dichas afirmaciones generan desinformación en su público lector y muestran un desconocimiento de los temas que terminan materializándose en inconsistencias más aún cuando el Banco sí se encuentra en un proceso de modernización operativa, tecnológica, de su modelo comercial, de productos y servicios, que ya ha sido lanzado al interior de la entidad como 'Proyecto Cumbre', al que su diario se ha referido en otras publicaciones. Por la objetividad informativa que lo caracteriza, respetuosamente le ruego clarificar la información presentada para no deslegitimar injustificadamente el instrumento del crédito, que es una de las principales herramientas de política con las que cuenta el sector agropecuario.

En ese sentido, quisiera hacerle algunas precisiones sobre el artículo:

1. La estructura actual de los activos del Banco Agrario de Colombia responde a una realidad desde su propia creación en 1999, en que surgió un banco con una baja proporción de cartera de créditos en comparación con el volumen de su portafolio por cuenta de la deuda por cobrar a la nación (en TES), para cubrir la diferencia entre los activos y pasivos cedidos por la antigua Caja Agraria. La liquidación anual de esta cuenta por cobrar a la nación, engrosa periódicamente el portafolio de inversiones del Banco, cuyo saldo distorsiona lo que ocurre con su flujo. Como se evidencia en los estados financieros del Banco, en el pasado reciente el volumen de TES ha comenzado a crecer a tasas inferiores al crecimiento de la cartera, por cuenta de la política integral para el agro liderada desde el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, que ha permitido no solo dinamizar el crecimiento del sector, sino además llegar a niveles históricos de irrigación de crédito.

2. En efecto, el Banco presenta en el cierre de marzo un acelerado crecimiento anual de su cartera neta de créditos, inclusive por encima de la reportada por el resto del sistema financiero (27% vs. 20%), frente a un crecimiento menos acelerado de su portafolio de inversiones del orden del 9,8% anual. De nuevo, aunque generar un impacto sobre la composición del activo en saldos tomará un tiempo adicional por la inercia que se arrastra de años anteriores, la tendencia que se está viviendo en el Banco es de una clara sustitución de portafolio por cartera.

3. Esta última tendencia también responde a una decisión de política adoptada por la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario, en el sentido de restringir el acceso al redescuento a Banagrario en la medida en que cuenta con los recursos propios para atender su demanda de crédito, con lo cual el Banco disminuirá su portafolio de inversiones en beneficio del sector agropecuario y le brindará mayor liquidez al Sistema Nacional de Crédito Agropecuario a través de Finagro.

4. El Banco Agrario no ha dejado de prestarle a los pequeños productores, quienes son en primera instancia su nicho estratégico al ser el único banco que le brinda financiación a este importante segmento de la base productiva del agro. Según el corte a marzo de 2008, de un total de más de 532.000 obligaciones vigentes en el Banco, el 91% o 485.000 obligaciones están en cabeza de pequeños productores agropecuarios y el resto son operaciones que superan los 10 millones de pesos; razón por la cual no es necesario proponer una concentración normativa en pequeños productores.

5. No solo el Banco tiene la tarea de darle financiación a quienes la banca privada comercial no les presta, sino que además tiene una inmensa responsabilidad social en la política de bancarización del Gobierno Nacional. Hoy en día, el Banco Agrario es la única entidad que con 735 oficinas, llega a más de 700 municipios con extensa dispersión geográfica, donde en más de 530 municipios es el único prestador de servicios bancarios. Vale la pena mencionar que la expansión de esta 'red social' sigue en aumento, con la reciente aprobación de apertura en 7 nuevas localidades que hoy no cuentan con una entidad financiera. Esta amplia red de oficinas además se complementa con la red de Corresponsales No Bancarios (CNB), en que el Banco es líder en localidades sin presencia bancaria, con 107 corresponsales a la fecha y no con 30, según información publicada por otros medios en que Banagrario aparecía en tercer lugar después de los 3.200 puntos de atención del Citibank, y los 61 de Bancolombia. La perspectiva a finales de 2008, es cerrar el año con 228 CNB funcionando a lo largo del país, y continuar en 2009 con el plan de expansión.

Sobre el particular, es importante precisar que el Banco Agrario es el único banco que está implementando un modelo de bancarización a través de CNB en municipios sin presencia bancaria, frente a las demás entidades financieras que abren CNB como soporte de descongestión de su hall bancario en municipios urbanos densamente poblados.

6. Ahora bien, para asegurar el equilibrio financiero y la sostenibilidad del Banco Agrario en el largo plazo, la atención de estos segmentos de menor rentabilidad y de costosa administración debe hacerse a través de una diversificación de servicios, productos y segmentos que le permitan a la entidad generar mayores ingresos en otros nichos de mercado. Por esta razón, la sostenibilidad del Banco en el largo plazo está sustentada en su modernización, en su diversificación y en su atención, además de pequeños productores, a usuarios de alta rentabilidad y bajo costo, como los clientes de zonas urbanas y empresas del sector oficial, agroempresarial e industrial.

7. Finalmente, el Banco Agrario hoy es una entidad financieramente sostenible y rentable para la nación, al ser una de las sociedades de economía mixta que más utilidades le aportan al Fisco Nacional. Con corte a abril, el Banco ha generado utilidades por $110 mil millones, mantiene un sano nivel de solvencia en el 16% y comparado con el resto del sistema financiero (con últimas cifras disponibles a marzo de 2008), el banco tiene un indicador de calidad cartera del 4,2% frente al 3,9% en que está la media del sistema (con un máximo en 8,9%).

Como se puede apreciar entonces, las sugerencias de sustituir el portafolio de inversiones del Banco por crédito productivo están siendo implementadas de tiempo atrás y sus efectos ya son notorios en la actualidad; Banagrario no dejará de atender a los pequeños productores agropecuarios que son su foco estratégico; el Banco Agrario es el más comprometido con la bancarización del país y por eso continúa ampliando su red en municipios sin presencia bancaria.

La diversificación de segmentos, productos y canales que se está implementando a través del Programa de Modernización aprobado por la Junta Directiva del Banco (Proyecto Cumbre) es una necesidad para del sector agropecuario. De estos argumentos se desprende la conclusión de que el Sistema Nacional de Crédito Agropecuario no debe acoger las recomendaciones de estudios externos como el presentado por la AID.

Andrés Felipe Arias
Ministro de Agricultura

Manual tarifario en salud: una urgencia

En la reciente clausura del 8° Congreso de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, el presidente Alvaro Uribe se comprometió a promover un 'cónclave', que en el plazo de 2 semanas sacara a la luz un manual tarifario único para el sector salud.

Las tarifas que campean en el sector salud son las tarifas del Acuerdo 256 de 2001, más conocido como manual tarifario del ISS, ya que se creó para definir las tarifas para "el pago de los servicios de salud (...) que contrate el ISS" y siempre "según los estudios de costos del Instituto". O sea, tarifas establecidas para pagar servicios prestados al Seguro Social.

Sin entrar a discutir sobre el impacto que aquellas tarifas hayan tenido en la hecatombe que dio al traste con tan paquidérmica institución, y sin necesidad de poner en duda la confiabilidad de los estudios de costos allí mencionados, vale la pena considerar un par de elementos que ponen de presente la urgencia de revisar tan nefasto manual tarifario. Se trataba, por un lado, de un manual que establecía tarifas módicas -por decir lo menos- para determinar el valor a pagar por determinados servicios.

No digamos tarifas cómodas, ni mucho menos onerosas, ya que obviamente debían ajustarse a los precios que impone la economía de mercado a la hora de negociar precios por volumen (las bajísimas ganancias se podrían compensar con un gran volumen de actividades). Pero se trataba -de otro lado- de tarifas que tendrían vigencia a partir de su fecha de expedición: finales de 2001, sin tener en cuenta, por supuesto, los ajustes por inflación venideros año a año.

Así las cosas, los periódicos ajustes del IPC se han comportado como un interés compuesto, por tanto acumulan desde entonces un total de 49,81%, y han terminado generando un desfase tan monumental como inaceptable: ¡las tarifas del manual del ISS traen en suma una desactualización del 49,81%!

Con qué cara le diría uno a un empleado que fuera a ganar el salario mínimo, que aceptara trabajar con el mínimo que estaba vigente pero hace 7 años... cuando el costo de vida acumulado se ha incrementado en casi el 50% desde entonces.

Esa es la razón de la letanía ya ensordecedora que entonan todos a una, los prestadores de servicios de salud.

Mientras la remuneración del personal de la salud ha progresado con el IPC, mientras el costo de los medicamentos y dispositivos médicos ha hecho otro tanto, y mientras los costos fijos de las instituciones prestadoras de servicios de salud se acrecientan inevitablemente y de manera acompasada con el costo de vida... en fin, mientras todo ha subido, absolutamente todo, las tarifas del sector salud parecen condenadas a seguir congeladas en el tiempo.

Y lo peor, incluso parecen con tendencia a la baja. Por eso, a nadie extraña que las EPS propongan unas tarifas anacrónicas, devaluadas y rayanas en la indignidad, ya que se escuchan 'generosas ofertas' para trabajar hasta a ISS 2001, menos el 10, el 20 y hasta el 40%.

Pidamos entonces todos juntos, a manera de coro de la letanía, que el Gobierno se decida de una buena vez a devolver al sector de la salud unas tarifas decentes, dignas, actualizadas y con la garantía de su indexación futura, conminando a las EPS a pagar lo justo.

Solo así se detendría la rapiña creciente entre IPS y se atenuaría el progresivo e inevitable deterioro de la calidad en los literalmente devaluados servicios.

Jaime Hoyos M.D.

La ganancia de los fondos de pensiones

Según PORTAFOLIO; los fondos de pensiones empezaron a arrojar utilidades en marzo, lo que es una buena noticia para sus afiliados que estuvieron angustiados por las pérdidas que experimentaban sus ahorros pensionales.

Sin embargo, el autor del artículo aclara que son solo ganancias contables, así como los 'rojos'.

Aunque en 14 años la rentabilidad de los fondos ha sido del 10 por ciento, se precisa que el Congreso les dé más herramientas para vigilarlos y que el afiliado se empodere de sus recursos, dice por su lado una revista económica.

También se necesita que los fondos compitan con inversiones y rendimientos de largo plazo.

Solo así los afiliados podrán recuperar el sueño que perdieron por la volatilidad de los mercados.

Demóstenes Correa.

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