Celulares entran discretamente al mundo del lujo y buscan un hueco entre selectos objetos de alta gama

Eso fue expuesto en Baselworld, el mayor salón mundial de relojería y bisutería realizado hace poco en la ciudad suiza de Basilea.

POR:
mayo 05 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-05

Perdida entre los innumerables pabellones de Baselworld, la marca Vertu -propiedad del número uno mundial de la telefonía, el finlandés Nokia- presentó sus modelos como auténticas joyas, con precios que parten de los 3.600 euros y llegan a los 72.000.
Su modelo más prestigioso cuesta 191.000 euros y es una edición limitada con rubíes y esmeraldas, realizada en colaboración con la marca Boucheron.

"Nos hemos duplicado desde el año pasado", explica el director de Vertu para la región de Asia-Pacífico, Giles Rees.

Vertu no solo amplió su clientela, sino que logró que esta le sea fiel hasta en el 50 por ciento de los casos y vuelva a repetir con otro de sus lujosos portátiles cuando deja el anterior.

Además, el débil crecimiento económico esperado durante el presente año, debido a la crisis de los créditos inmobiliarios de riesgo estadounidenses (subprime), tampoco parece tener visos de afectar a la marca.

"Todo el mundo está un poco nervioso", respecto a las repercusiones de la crisis subprime, dice Rees, pero admite que el sector de la alta gama no debería verse afectado.

Esta situación debería tocar sobre todo a la gama de precios que oscilan entre los 2.000 euros, una gama abordable para la clase media que financia sus compras con las primas o los pagos extraordinarios.

Pero Vertu no es la única empresa del sector de los teléfonos portátiles de alta gama. Las italianas Prada o Giorgio Armani ya comercializan sus teléfonos portátiles bajo sus propias marcas.
La marca suiza Tag Heuer también prevé lanzarse en este prometedor sector a partir del segundo semestre de 2008.

Además, la fiebre de la diversificación también ha contagiado a marcas tradicionales de la relojería como Omega.

Mientras tanto, la marca número uno mundial del sector, la suiza Swatch, ya vende joyería y bisutería e incluso podría lanzar su propio perfume en 2009.

Siga bajando para encontrar más contenido