Cervecera multinacional InBev endureció campaña para adquirir por la fuerza a su rival Anheuser-Busch

El gigante belga-brasileño anunció este lunes que buscará la remoción de todo el consejo directivo de la firma estadounidense.

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julio 07 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-07-07

Una nueva mesa directiva -que incluiría a Adolphus Busch IV, tío del director ejecutivo de Anheuser, August Busch IV- les daría a los accionistas ''una voz directa'' en la adquisición corporativa, aseguró InBev.

InBev, que tiene un acuerdo con la firma Grupo Modelo para exportar sus productos a México, tenía previsto presentar este lunes ante la Comisión de Valores de Estados Unidos una solicitud preliminar de consentimiento para que el consejo de Anheuser consulte a los accionistas sobre el despido de los 13 miembros actuales de la junta directiva.

Los accionistas están facultados para demandar al consejo directivo de Anheuser si consideran que los directores van en contra de sus intereses. Para que el plan de InBev avance, se requiere la aprobación de una mayoría de accionistas.

La multinacional, que tiene oficinas centrales en Bélgica y produce la marca Stella Artois, desea que Anheuser responda antes de 10 días.

InBev S.A. explicó que decidió tomar cartas en el asunto porque Anheuser se ha negado a conversar sobre su oferta de compra (por 46.000 millones de dólares) no solicitada.

El brasileño Carlos Brito, director ejecutivo de InBev, dijo que anhela negociar con Anheuser sobre la propuesta, de 65 dólares por acción, un precio por encima de los 50 dólares que tenía antes de que la especulación del mercado sobre la oferta elevara la cotización de la firma estadounidense a 61,67 dólares.

Las acciones de Anheuser subieron 47 centavos a 62,14 dólares en las transacciones matutinas del lunes. Las acciones de InBev aumentaron menos de 1 por ciento a 41,64 euros (65,43 dólares).

Hace dos semanas, Anheuser-Busch Cos. Inc. rechazó la propuesta de compra con el argumento de que subestimaba el valor de la compañía.

La eventual compra crearía la cervecera más grande del mundo, al tiempo que InBev presta más atención a las economías emergentes en América Latina, Asia, Europa Occidental y Rusia.

Pero el programa de la multinacional para reducir costos genera inquietud en algunos sectores de Estados Unidos.

Varios políticos se oponen a la oferta al considerar que podría crear un casi monopolio en el mercado de la cerveza en Estados Unidos y despedir a unos 6.000 trabajadores de Anheuser en San Luis, Misurí.

InBev ha prometido no cerrar ninguna fábrica en Estados Unidos y mantener las oficinas estadounidenses de Anheuser en San Luis.

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