Por cese del paro de Corteros, los consumidores de biocombustible verán baja de por los menos $134

Según lo señaló el director de Hidrocarburos del Ministerio de Minas y Energía, Julio César Vera, este efecto se sentiría entre unos ocho y 10 días después de iniciadas las operaciones en las plantas.

POR:
noviembre 09 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-09

Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío, Nariño, Guaviare, Bogotá y Boyacá, entre otras, serán las zonas en donde se sentirá la reducción.

Sin embargo, Vera aclaró que todo dependerá de si también se logran los acuerdos en Mayagüez y Manuelita, en donde al cierre de esta edición aún se negociaba.

De tardarse más el arreglo en esos ingenios, la reducción en el precio la sentirían solo en algunas de las zonas mencionadas, por ejemplo en Bogotá no habría disminución.

Precisamente en varias ciudades del país, los precios del biocombustible subieron por el paro de corteros en al menos 100 pesos por galón.

El etanol, que es un combustible más económico, se mezcla en 10 por ciento con la gasolina y de allí el efecto que tiene en lo que paga el consumidor final.

El Ministerio de Minas mantuvo congelados en noviembre los precios de la gasolina y el acpm.

El paro

La huelga que por casi dos meses tuvo suspendidas todas las actividades en los ingenios del Valle del Cauca prácticamente quedó conjurada ayer.

A los acuerdos logrados durante el fin de semana por Central Tumaco, Incauca y Pichichí, se sumaron los alcanzados en la madrugada de ayer con los ingenios Castilla y Providencia.

El Ministerio de la Protección intentaba concretar los compromisos entre los representantes de los ingenios Mayagüez, María Luisa y Manuelita con sus respectivos trabajadores.

Las negociaciones se hicieron por separado y los acuerdos entre cada ingenio, el Gobierno y los corteros fueron también particulares.

Los corteros pedían, básicamente, mejores salarios, estabilidad laboral, seguridad social y que los ingenios los vincularan directamente y no a través de cooperativas de trabajo. Al final de las negociaciones, se concretó el pago por tonelada de caña entre 6.300 y 6.400 pesos, es decir, un incremento entre el 10 y 11,5 por ciento.

Igualmente, la asignación de recursos para el estudio de los hijos de los corteros, recreación y fondos de las empresas para la compra de casas de los trabajadores.

Según los representantes de los ingenios, el bloqueo dejaba hasta la semana pasada 300.000 millones de pesos en pérdidas y afectaba a unas 700.000 personas, entre empresarios, proveedores de caña, municipios que viven de la industria azucarera, los trabajadores y sus familias.

Ayer, tras anunciar la decisión, el ministro de la Protección Social, Diego Palacio, dijo desde Cali que "se trata de uno de los acuerdos más importantes en este conflicto, porque las partes quedaron satisfechas".

Y son varias las razones. Entre otras cosas, porque se cambiará el pesaje, se mejorarán las dotaciones de los trabajadores y aumentarán los controles y la vigilancia a las cooperativas a las que están afiliados los corteros.

Voceros de los ingenios también se mostraron satisfechos con los acuerdos y dijeron que con ellos comenzarán a ingresar a la economía del Valle entre 4.000 y 5.000 millones de pesos diarios, al igual que entrarán al mercado diariamente 3.000 toneladas de azúcar y 550.000 litros diarios de etanol.

Los trabajadores de los ingenios que llegaron a los acuerdos ingresaron ayer mismo a sus sitios de trabajo para empezar a laborar, a pesar de ser domingo.

El ministro Diego Palacio, quien hasta ayer permanecía en la capital vallecaucana al frente de las negociaciones, dijo que espera que esta semana se normalice la actividad azucarera del departamento.

"Existen avances importantes, y espero que haya evoluciones positivas en las próximas horas. Quisiera pensar que en el transcurso de la semana, de pronto el miércoles, se logre un arreglo definitivo", señaló Palacio luego de los arreglos.

Sin embargo, Ernesto Cuaspud, vocero de los corteros en el Valle del Cauca, dijo que no aceptarán la exigencia de desbloquear los accesos a los ingenios que aún no han levantado el paro para empezar a negociar, como lo pide la contraparte.

Sanciones a empresas portuarias

Vacíos en la documentación de 14 empresas portuarias en Buenaventura, llevaron al Ministerio de Protección a sancionar a esas firmas. Unos 3.000 trabajadores reclaman ante salarios bajos, excesivas jornadas y falta de seguridad laboral y prestacional. Una comisión especial con funcionarios de Bogotá, la Dirección Territorial del Valle y los Inspectores de Trabajo de Buenaventura son los encargados de hacer el análisis. Su meta es verificar el cumplimiento de las normas laborales en las distintas empresas que operan en el Distrito, a los operadores de puerto, Cooperativas de Trabajo Asociado y Empresas de Servicios Temporales. 29 firmas más están pendientes de visita.

CALI

Siga bajando para encontrar más contenido