El Chavo del Ocho sigue campante

El Chavo del Ocho, uno de los personajes más exitosos en la televisión de habla hispana, se convertirá en serie animada demostrando que sigue siendo redituable a tres décadas de su nacimiento y a pesar de que desde 1995 no se volvieron a grabar nuevos episodios.

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agosto 18 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-18

La serie del niño de gorra a cuadros, tirantes rojos y zapatos viejos con cordones amarillos que se refugia constantemente en un barril de su vecindad para que no lo vean llorar, será presentada por Televisa en octubre en Francia durante un encuentro de programas dirigidos a niños y jóvenes, y comenzará a transmitirse primero en México. Roberto Gómez Bolaños, conocido como ‘Chespirito’, un diminutivo de William Shakespeare que le puso un productormexicano, creó en 1970 al Chavo del Ocho, que él mismo caracterizó, y con ello también la primera serie televisiva cómica dirigida a adultos pero personificada por niños. El programa dejó de grabarse a mediados de la década de los 90, pero eso no ha impedido que sigan retransmitiéndose los episodios (de un total de más de 1.300) correspondientes a los años 70 y 80, considerados como su mejor época. En esa etapa el Chavo del Ocho, nombrado así por el canal en el que apareció inicialmente el programa, acaparó 350 millones de televidentes por semana, con traducciones a más de 50 idiomas y transmisiones en países como China, Japón, Corea, Tailandia, Marruecos, Grecia y Angola. El rotundo éxito del programa el Chavo del Ocho en América Latina llevó a su creador a convertirlo en 1974 en una historieta que llegó a distribuirse en Estados Unidos, Puerto Rico, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica yPanamá. El Chavo, quien en la serie nunca logró decir cuál era su verdadero nombre o su verdadero domicilio, porque siempre algún otro personaje lo interrumpía desviando la conversación, se ha convertido casi en un icono de México en el exterior,especialmente en los países de habla hispana. AFP ICONO DE MEXICO El Chavo, en territorio mexicano nunca estuvo exento de críticas. En los 80 y 90 un amplio sector consideraba poco culto el programa y llegó a estar prohibido para algunos niños. Otros lo consideraron ejemplo de la mediocridad de la televisión mexicana y de la poca exigencia del público. Y es que las travesuras del Chavo y sus amigos Quico (Carlos Villagrán) y la Chilindrina (María Antonieta de las Nieves), ambos hijos de viudos en crisis, se desarrollan en una vecindad en la que se condensan las tragedias de la clase media baja.

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