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Cuando los chicos de las finanzas pasan a ser gigantes

Algunas fi rmas menores no sólo sobrevivirán las turbulencias que golpean a Wall Street, sino que prosperarán

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septiembre 26 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-26

Aunque los mayores bancos de inversión de Estados Unidos están abandonando el juego, todavía quedan algunas instituciones más pequeñas. Los analistas esperan que éstas sobrevivan y mantengan en pie el modelo de banco de inversión independiente, aunque en un nivel mucho más modesto que en Wall Street.

Instituciones como Piper Jaff ray Cos., de Mineápolis; Raymond James Financial Inc., de Florida; Thomas Weisel Partners Group Inc., de San Francisco, y Jeff eries Group Inc., de Nueva York, tienen una estrategia de negocios diferente que depende menos de la toma de riesgos en comparación con la de los grandes bancos de inversión. "No necesitan levantar capital porque no tienen los mismos problemas", dice David Trone, director de banca comercial y de inversión en Fox-Pitt Kelton Cochran Caronia Waller, un banco de inversión que no cotiza en bolsa.


En las últimas semanas, Wall Street redefinió su perfil. Los gigantes de la industria Goldman Sachs Group Inc. y Morgan Stanley se están transformando en bancos tradicionales y Merrill Lynch & Co. se está fusionando con Bank of America Corp., mientras Lehman Brothers Holdings Inc. ha buscado protección en la corte de bancarrota.

Algunos críticos han dicho que los bancos de inversión no pueden soportar las condiciones actuales sin aceptar depósitos como una alternativa segura a los servicios tradicionales de banca de inversión, que exigen altas sumas de capital, como corretaje bursátil, suscripción y asesoramiento.

Sin embargo, estos otros participantes más pequeños tienden a pedir prestado menos dinero y a evitar hipotecas y productos financieros estructurados. No dependen tanto del financiamiento a corto plazo.

Sus clientes suelen ser empresas menores que necesitan servicios de banca de inversión, pero que a menudo no tienen el peso necesario para atraer a bancos grandes.

Eso no quiere decir que los próximos meses vayan a ser fáciles para estos pequeños bancos de inversión, que dependen de acciones y mercados de bonos pujantes para impulsar su negocio de colocación de activos financieros.

Fuertes caídas bursátiles podrían infl uir en las ganancias y pulverizar el precio de sus acciones.

Recientemente, el analista de Sandler O'Neill, Devin Ryan, decidió rebajar su recomendación a las acciones de Piper Jaff ray y Raymond James, al citar dudas sobre la forma en que estaban valoradas.

El valor de mercado de ambas firmas, que se encuentran en cerca de US$4.000 millones o menos, es una fracción de la capitalización de Morgan Stanley o Goldman Sachs.

Algunos analistas sugieren que esos pequeños bancos de inversión se parecen un poco a los Goldman y Morgan Stanley de hace 25 años, cuando eran sociedades privadas mucho más pequeñas. Se concentraban en asesoramiento de fusiones y adquisiciones, acciones y suscripción de bonos. No fue hasta más tarde que esos bancos de inversión más grandes comenzaron a depender de paquetes de servicios para fondos de cobertura y otros clientes institucionales, así como de la negociación con recursos propios para impulsar sus ganancias.

Trone, de Fox-Pitt, dice que, en su mayoría, las firmas más pequeñas no participan de estos negocios con mayor margen y mayor volatilidad. El resultado es que obtienen ganancias menos explosivas pero también balances más limpios. Por ejemplo, las firmas menores suelen tener un apalancamiento a una tasa de alrededor de 1 ó 2 a 1, dice Ryan. Eso es comparable con tasas de endeudamiento más riesgosas de 25 a 1 ó 30 a 1 para las firmas de Wall Street.

Algunos de estos bancos menores han sido blancos de adquisiciones por firmas más grandes. Hambrecht & Quist, por ejemplo, ahora es parte de J.P. Morgan Chase & Co.  Y Onetime Montgomery Securities ahora pertenece a Bank of America.

Pero estas operaciones no siempre resultaron exitosas. El banco francés Société Générale compró Cowen en 1998, sólo para redistribuir sus activos unos años después.

Trone dice que muchos ex empleados de Bear Stearns que no se quedaron en J.P. Morgan luego de la compra se han mostrado interesados en trabajar en los bancos de inversión más pequeños. "Sospecho que ex empleados de Lehman harán lo mismo", dice

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