China disfruta de un florecimiento del cine local

Las películas nacionales aportan más de la mitad de los ingresos en la taquilla; el público prefiere el escapismo

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enero 22 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-22

La decisión la semana pasada del gobierno chino de limitar las proyecciones de Avatar en el país resalta los esfuerzos del gigante asiático de mantener a raya las producciones internacionales. Pero la medida también se produce en medio de un renacimiento de la industria cinematográfica china.

Hace una década, las películas chinas eran muy bien recibidas en los festivales internacionales, pero no en casa. Las salas de cine eran viejas y decrépitas, las producciones deficientes y casi todo el mundo veía películas pirateadas.

En contraste, en una noche reciente, el centro comercial You-Town de Beijing estaba repleto de parejas jóvenes viendo películas.
Los 1.200 asientos del moderno multicine estaban casi todos vendidos, a US$8 cada uno, a pesar de que las tiendas en la cuadra contigua ofrecían películas pirateadas a US$1.

"Queremos salir y divertirnos", dijo Du Xuesong, un contador de 28 años que estaba con un amigo. "No queremos estar siempre en casa viendo DVD".

Todas las películas en cartelera eran domésticas o de Hong Kong. Estas películas locales aportan más de la mitad de los ingresos en taquilla, que han aumentado 25% al año durante los últimos cinco años. En 2009, el crecimiento se aceleró a 42%, con ingresos totales de US$911 millones. La cifra sigue siendo muy inferior a la de Estados Unidos, donde los ingresos en la taquilla fueron de US$9.870 millones en 2009, según Adams Media Research.

Parte de esta fortaleza doméstica se debe al límite que China impone a las películas extranjeras, sólo se permite la entrada de 20 al año y la mayoría son vetadas durante temporadas altas, como el próximo Año Nuevo chino.

Las cosas empezaron a cambiar en 2001, cuando China se sumó a la Organización Mundial del Comercio (OMC). En esos momentos, la industria cinematográfica china era débil y las únicas películas que tenían éxito en taquilla eran extranjeras.

Pero como condición para entrar a la OMC, el país acordó duplicar el número de cintas importadas a 20. "La gente temía que la industria doméstica desaparecería", dice Yu Jianhong, profesor de la Academia de Cine de Beijing.

Funcionarios dijeron que la crisis de entonces los obligó a reformular sus ideas. "En el pasado estábamos más influenciados por el viejo sistema de planificación estatal", dice Tong Gang, un alto cargo de la Administración Estatal de la Radio, el Cine y la Televisión de China.

El crecimiento de las salas de cine modernas ha aumentado el número de pantallas en las ciudades chinas y la inversión de empresarios privados hace que su promoción sea mejor. La piratería también está más controlada que antes.

Pero lo más importante fue un cambio en los estudios chinos. En el pasado, cada gran ciudad o provincia tenía el suyo. Esto se deshizo en una oleada de consolidación durante la última década, que culminó con la salida a bolsa de Huayi Brothers Media Corp., el pasado octubre.

Esto ha ejercido más presión para que los estudios generen ganancias, algo que descubrieron podían obtener después de que la película Héroe con Jet Li, de 2002, se convirtiera en el primer éxito taquillero nacional, con US$177 millones en ingresos en todo el mundo.

"Empezamos a pensar que podíamos usar las historias propias de China para desarrollar la industria, y eso ha funcionado muy bien", dice Xu Jianhai, presidente de Beijing Forbidden City Film Co.

El público chino usualmente rechaza musicales, películas de terror y del oeste, pero le gusta las de fantasía, los romances y las historias de guerra. Excepto por algunas pocas películas políticas subsidiadas por el gobierno, casi todas las producciones locales proyectadas en china son escapismo.

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