Para China sale un barco cargado de...

Las fronteras entre Colombia y China se acercan cada vez más. El año pasado aumentó el número de colombianos que fueron a conocer ese país y, de paso, a mirar qué tipo de contactos podían hacer, todo en plan de negocios y de posibles exportaciones.

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enero 29 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-29

Varios fueron en grupos de empresarios, invitados a relacionarse con algo de su cultura y, por supuesto, de sus mercados; y algunos se aventuraron en busca de socios estratégicos para emprender la ‘aventura asiática’. El plan es sencillo. Todas las naciones están en busca de nuevos mercados, de las oportunidades en Latinoamérica, Europa, Canadá o Estados Unidos, de los nuevos tratados de libre comercio y de los subsidios o los favorables aranceles de algunos productos. Así que Colombia no se podía quedar atrás y dentro de las estrategias está, por supuesto, llegar al gigante que, silenciosamente, expandió su poderío comercial en casi todos los campos por el mundo. Aparentemente, no había muchas oportunidades y la lejanía disminuía las opciones, sin embargo, el plan de gobierno colombiano funcionó con los hidrocarburos y ciertos minerales y carbones, cuyos mercados son escasos. Así comenzó lo que hoy en día ya es un frente potencial de exportaciones. Un interés común Además, China dio el primer paso al llegar, no solo con algunos de sus productos, sino que varias empresas mostraron su interés en realizar obras de infraestructura, comunicaciones y de otros ramos, áreas en las que ellos son potencia. Por ejemplo, el grupo empresarial Norinco, muy posiblemente, será uno de los proponentes en las líneas del metro de Bogotá y del tren de cercanías, ya que en una de las últimas ruedas de negocios que se hizo el año pasado su representante. “Esos son los escenarios propicios para sentar a chinos y colombianos a hablar sobre proyectos específicos. Las áreas potenciales son infraestructura, autopartes, tecnologías de la información, minería y petróleo”, explicó María Elvira Pombo, presidente de Proexport. De hecho, desde enero del 2009, Colombia tenía su plan de exportaciones con China y las expectativas se cumplieron. Las mayores ventas se registraron en exportaciones de petróleo y sus derivados. En años anteriores jamás se habían colocado esos productos allí. El petróleo representó el 33 por ciento de lo enviado a ese territorio. Algo similar ocurrió con el ferroníquel, cuyos envíos aumentaron 46 por ciento frente a lo realizado en el 2008. Igualmente, las exportaciones de productos químicos aumentaron, principalmente en polipropileno, polietileno, butanona y policloruro de vinilo. “En cuanto a las perspectivas para el 2010, la recuperación de la economía, en particular de la asiática, está generando una mayor demanda por bienes primarios, que conduce a una perspectiva positiva, respecto a que se mantengan unos precios internacionales favorables de estos bienes”, explicó Luis Guillermo Plata, ministro de Comercio, Industria y Turismo. Agrego que “para el país esto significa la mayor posibilidad de crecer en las exportaciones de petróleo y carbón, especialmente a China, hacia el cual se iniciaron ventas de dichos productos en los dos últimos años. También podrían incrementarse las exportaciones de desperdicios y desechos de metales y algunos productos agroindustriales”. Una historia positiva entre ambos países A Colombia, la inversión de China llegó a partir del 2006, a través de la petrolera Sinopec, que compró activos de la estaunidense Omimex, por más de 500 millones de dólares. En el 2008, los operadores del aeropuerto de Beijing (uno de los más grandes y modernos del mundo) hicieron una alianza estratégica con una empresa colombiana y hoy en día son los operadores de los aeropuertos de Medellín, Rionegro y Quibdo, por 10 millones de dólares. “China representa una gran oportunidad para América Latina y en especial para Colombia, porque está en la búsqueda de mercados complementarios para la compra de petróleo, gas, minerales y, en general, recursos naturales que impulsen su economía, la cual ha mantenido un buen ritmo de crecimiento, pese a la crisis financiera”, indicó Alejandro Ossa, director de Proexport en Beijing, quien ha acompañado a varios delegaciones de empresarios de China a Colombia. De las inversiones totales de China, el 25 por ciento se realizaron en América Latina, según lo destaca el Consejo Chino para el Fomento del Comercio Internacional. Entre el 2003 y septiembre del 2009 se registraron 72 proyectos de inversión nueva en la región. Hoy en día, proyectos como la central hidroeléctrica de Ituango y la venta de acciones de Isagen están dentro del radar de oportunidades de los empresarios chinos. Así mismo, en el sector de manufactura están por ingresar varias empresas productoras de muebles de alto diseño para abastecer el mercado de la región andina, al igual que otra interesada en una planta de ensamble de medidores de agua, energía y gas. Sus sedes podrían quedar en Colombia. Así que mientras ellos miran opciones, aquí las delegaciones de empresarios colombianos están allá para hacer de las exportaciones un negocio ‘gana-gana’, tanto para ellos como para nuestro país.33por ciento del total de las exportaciones a China corresponden a petroleo y sus derivados. ADRVEG

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