Chocó soñado

Tradicionalmente la problemática del Chocó ha sido analizada desde enfoques parciales, como resultado de coyunturas generadas por manifestaciones de descontento de su población, por atrocidades como la masacre de Bojayá, o por la muerte reciente de niños por desnutrición y enfermedades prevenibles.

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noviembre 19 de 2007 - 05:00 a.m.
2007-11-19

Por lo tanto, sin perjuicio del registro obligado de los hechos, es necesario abordar los problemas de ese Departamento con el debido rigor académico que permita identificar las causas objetivas de la compleja situación en la que ha vivido esa hermosa región. Afortunadamente, esta es una tendencia que comienza a variar. Una investigación reciente adelantada por Jaime Bonet para el Centro de Estudios Regionales del Banco de La República, titulada, ‘Por qué es pobre el Chocó’, explica la pérdida de la importancia económica que ha sufrido el Chocó, mostrando cómo de ser una de las diez primeras en los años veinte del siglo anterior, pasó a convertirse en la cenicienta de las economías regionales. La estructura productiva del Chocó sigue siendo la misma desde hace casi un siglo; tal y como lo demuestra el documento en mención, su base productiva continúa dependiendo de actividades primarias que no generan valor agregado, en medio hoy, de un entorno económico moderno, globalizado y altamente competitivo. ¿Cuál es entonces el eslabón perdido en la cadena de desarrollo del Chocó? Es sin duda la falta de un modelo de desarrollo propio. Las condiciones del Chocó son únicas; por lo tanto, es necesario que la formulación y aplicación de políticas sean acordes con su realidad; no es pertinente seguir formulando planes bajo esquemas uniformes que no permiten ver las diferencias y posibilidades regionales. Un modelo eficaz para el Chocó debe privilegiar el aprovechamiento sostenible de su gran potencial. Recordemos que es una de las regiones más ricas en biodiversidad del planeta, con abundancia de recursos hídricos, una ubicación estratégica, un gran potencial portuario, posibilidades de comunicación interoceánica y una valiosa riqueza cultural. El Chocó puede y necesita un renacer. Las posibilidades son inmensas si las comunidades negras e indígenas pueden vivir en paz en sus tierras ancestrales; si sus gobernantes obran con principios y valores que garanticen la gobernabilidad; si sus niños y jóvenes tienen oportunidades de educación de buena calidad; si el Gobierno Nacional contribuye a su integración al resto del país mediante la construcción de una adecuada infraestructura de transporte y la modernización de su aparato productivo; si, de manera concertada con las comunidades campesinas, se fomenta la inversión en proyectos productivos en áreas promisorias como la agricultura orgánica, la pesca, la industria biotecnológica, los biocombustibles, el desarrollo del ecoturismo, la venta de servicios ambientales y, dentro de unos años, la exportación de agua. *Columna de la Fundación Buen Gobierno. Director, Asociación Afrocolombiana de Crédito ¿Cuál es el eslabón perdido en la cadena de desarrollo del Chocó?”.

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