Cien familias tendrán viviendas de emergencia

El primero y el 2 de agosto mil jóvenes colombianos saldrán a las calles de Bogotá, Cali, Cartagena, Barranquilla, Medellín, Manizales y Pereira para incentivar a la gente a que apoye la construcción de viviendas de emergencia para 100 familias que viven en extrema pobreza.

POR:
julio 16 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-07-16

La iniciativa de la fundación Un Techo para mi País Colombia consiste en una colecta masiva que comenzará a las 8 de la mañana y terminará a la 6 de la tarde, los dos días. “Tendremos alcancías de madera en las que los interesados podrán dar su donación”, dijo Angélica Joya, gerente de la fundación en Colombia, que ha sugerido una donación de 1.000 pesos. Agrega que planean reunir 310 millones de pesos para llevar a feliz término el proyecto. Para ello también han convocado a las empresas, a través de la consignación del dinero en las cuentas bancarias de la organización, que trabaja desde el 2004 en el país. “Soñamos con que mil jóvenes hagan sentir la indignación que nos produce la situación de más de 40 por ciento de la población de nuestro país que vive en situación de pobreza”, anotó Joya. Si bien las jornadas toman como eje de intervención el déficit habitacional, es importante aclarar que no se trata de un programa de vivienda sino de un proyecto integral de desarrollo social para la superación de la extrema pobreza. “A través de la construcción de viviendas de emergencia, podemos entrar en las comunidades, lo que nos permite crear un vinculo con las familias y, de esta manera, continuar con las siguientes dos etapas del proyecto que son la habilitación social y la vivienda definitiva”, señaló Juan Pedro Pinochet, gerente general de la organización en Latinoamérica. PARA COMPLEMENTAR Mediante la habilitación social, Un Techo para mi País trabaja junto con las comunidades en un modelo participativo. La idea es que estas propongan los planes de desarrollo que más le convengan, por ejemplo, salud, capacitación en oficios y educación, entre otros, lo que representa la verdadera sustentabilidad del proyecto, pues las familias se convierten en actores de su propio cambio. Luego, con la vivienda definitiva se consolida un proceso que, finalmente, hace que las comunidades se apropien de su entorno. Aquí, el sentido de pertenencia llega por añadidura. Vale recordar que la organización –que hace presencia en varios países de Latinoamérica (ver recuadro)– ha llegado a las principales ciudades de Colombia: Bogotá, Cali, Medellín, la zona cafetera, Popayán, Barranquilla, Cartagena y Pasto, donde se han beneficiado con el acompañamiento. Ya son más de 1.100 familias apoyadas en diferentes campos, más de 2.500 jóvenes universitarios movilizados y 6 planes de habilitación social en educación, salud, desarrollo comunitario, microcréditos, capacitación en oficios y jurídica. Presencia en Latinoamérica Un Techo para mi País tuvo sus orígenes en Chile, en 1997. Allí consolidaron su trabajo social que poco a poco llamó la atención de otros gestores en Latinoamérica. De hecho, además de Chile, la iniciativa se ha extendido a 15 países: Colombia, República Dominicana, Uruguay, Argentina, Perú, México, Brasil, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Paraguay y Bolivia. WILABR

Siga bajando para encontrar más contenido