Las cifras fiscales: hechos, no retórica

El informe que certifica las finanzas del Estado, entregado por la Contraloría General de la República al Congreso en desarrollo de su función constitucional, demuestra que al finalizar el 2005 el sector público consolidado arrojó un déficit fiscal de 5,3 billones de pesos equivalentes a 1,89 por ciento del PIB.

POR:
agosto 04 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-04

El Gobierno, por su parte, ha sostenido que en dicha vigencia existió equilibrio fiscal. Esta significativa diferencia amerita un debate técnico riguroso y ponderado, alejado de sofismas de distracción. Por lo mismo es necesario que la ciudadanía entienda el por qué de las diferencias de cifras entre la Contraloría y el Gobierno Nacional. En primer lugar, resulta inaceptable técnicamente que mientras la tesorería nacional giró efectivamente 13,2 billones de pesos por concepto de intereses durante el 2005, se hayan registrado solamente pagos por 9,9 billones de pesos. La diferencia de 3,3 billones de pesos la justifica el Gobierno en su mayor parte (2,9 billones de pesos o 1 por ciento del PIB), con el argumento de que “la reducción en el pago de intereses se debe principalmente a la mayor ganancia por colocación de TES” (Doc. Confis 02/06, pág. 14). Es decir, del pago efectivo se resta la valorización. Es como si una familia que tiene un déficit en su presupuesto al medirlo lo redujera con el argumento de que en el período respectivo se le valorizó su casa . El Manual de Finanzas Públicas del Fondo Monetario (FMI), que es el utilizado por la Contraloría para estos efectos, evita las manipulaciones de esa naturaleza al establecer que los bonos colocados para financiar el déficit deben valorarse a los precios efectivamente pagados y no al valor nominal. En segundo lugar, otra diferencia se encuentra en el registro de los balances fiscales del conjunto de departamentos y municipios. Mientras las cifras del Gobierno presentan un superávit por 649 millardos de pesos (0,23 por ciento del PIB), para la Contraloría ese resultado es de solo 21 millardos de pesos. Ello obedece a que el Gobierno no tiene en cuenta los compromisos presupuestales de estas entidades por concepto de las cuentas por pagar, como lo ha reconocido el Ministro de Hacienda. En tercer lugar el gobierno registra como un ingreso la suma de 885 millardos de pesos (0,3 por ciento del PIB) debido a la llamada “discrepancia estadística”, que se origina al comparar la medición del balance fiscal que hace el Banco de la República con la del Ministerio de Hacienda. Una suma de esta magnitud requiere de una presentación más transparente del cruce de estas dos mediciones, con el fin de identificar a qué transacciones y a qué entidades corresponde este superávit. Adicionalmente, existen otras diferencias por 900 millardos de pesos (0,3 por ciento del PIB) explicados, principalmente, por registros incorrectos a la luz de la metodología del FMI, como es el caso de 174 millardos de pesos (0,07 por ciento del PIB) por la venta de activos de Telecom en liquidación que el Gobierno considera ingresos y que en realidad constituyen financiamiento, y con el reintegro a la tesorería de 253 millardos de pesos (0,09 por ciento del PIB) por concepto de una opción de cobertura cambiaria en euros que corresponden a las operaciones de manejo de portafolio en el financiamiento y no a ingresos. Más allá de estas diferencias, en la Contraloría registramos con satisfacción que en la revisión del plan financiero del 2006, publicado recientemente (Doc. Confis 04/06, pág. 8), se haya corregido la primera observación sobre la subestimación del gasto en intereses, adoptando una metodología más aproximada a la del manual del FMI. Consecuente con esta decisión, es de esperar que se haga una rectificación similar para el cierre fiscal de 2005. A pesar de esa rectificación, el señor Ministro de Hacienda afirma que esta discusión se refiere a un tema contable que no tiene relevancia para la política fiscal. Esa es una postura que evade un debate serio sobre el déficit y su medición, lo cual resulta contrario a que la ciudadanía sea bien informada. Esta discusión es propicia para señalar, como dijo alguna vez el señor Keynes, que el valor social de la crítica consiste en prevenir los errores y no en predecir desastres. En la Contraloría queremos que al país le vaya bien y por eso en desarrollo de nuestras funciones alertamos sobre las debilidades de la política gubernamental, sin caer en pesimismos infundados. No se nos puede atribuir el pesimismo que en el año 2002 existía en el Gobierno sobre el futuro crecimiento económico. Ojalá este debate sobre las cifras le ayude al Congreso a evaluar, sobre bases más reales, temas como la reforma tributaria, la reforma constitucional al sistema general de participaciones y el presupuesto del próximo año. Todo ello con miras a que se recupere la maltrecha salud de las finanzas del Gobierno Nacional central. "Esta discusión es propicia para señalar, como dijo alguna vez el señor Keynes, el valor social de la crítica consiste en prevenir los errores y no en predecir desastres”.Contralor General de la República."Ojalá este debate sobre las cifras le ayude al Congreso a evaluar, sobre bases más reales, temas como la reforma tributaria y la reforma al sistema de participaciones, así como el presupuesto del próximo año”.

Siga bajando para encontrar más contenido