Tras cinco años de vivir con dólar barato, exportadores empiezan a sacarle provecho

La prueba está en que las ventas externas del país pasaron de US$ 13.129 millones en 2003 a US$ 30.000 millones el año pasado, y este año crecen a un ritmo del 50%.

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mayo 27 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-27

Aunque es innegable que la mitad de ese crecimiento se debe a los altos precios de las materias primas (petróleo, carbón, café), que corresponden a los principales rubros de exportación del país, también es cierto que la otra mitad se debe a las llamadas exportaciones no tradicionales (alimentos, textiles, carros, etc..), que también están disparadas por las ventas a Venezuela, el país que tiene la divisa contra la cual el peso está hoy más revaluado.

Contrario a lo que se puede pensar, el mayor fortalecimiento de moneda nacional no se ha dado contra el dólar (en los últimos cinco años la revaluación frente a esa divisa es del 39 por ciento), sino contra el bolívar. Un estudio de Correval sostiene que la moneda del vecino país está hoy 60 por ciento más barata que en el 2003 y, sin embargo, las exportaciones a ese destino no solo crecen en valor, sino también en volumen.

Pese a que para los venezolanos cada vez es más costoso comprarles a los colombianos, las exportaciones a ese país aumentaron 648 por ciento en los últimos cinco años, al pasar de 696 millones de dólares en el 2003 a 5.210 millones el año pasado. Este año van creciendo a un ritmo del 85 por ciento.

Además, el auge comercial con el vecino país se ha dado no solo con una fuerte revaluación, sino también en medio de conflictos diplomáticos, la implantación del control cambiario en Venezuela y de una nueva denominación de su moneda, que perdió tres ceros y ahora se llama bolívar fuerte.

¿Es por necesidad?

Javier Díaz, presidente de la Asociación Nacional de Exportadores (Analdex), admite que el mercado de Venezuela se ha convertido en la principal herramienta antirrevaluación para muchos industriales que vendían a Estados Unidos y han preferido volcarse al vecino país, que tiene dos coyunturas que lo vuelven buen negocio: por un lado, sufre de un desabastecimiento que lo obliga a importar muchas cosas y, por el otro, gracias al petróleo, cuenta con suficientes recursos para comprar.

"Como necesitan aprovisionarse, no les importa el precio. Eso ha permitido que incluso les puedan vender un poco por encima de lo que lo hacen a otros países, en los cuales los precios no se han podido mover por la fuerte competencia de otros proveedores, como China, cuya moneda no se ha revaluado", sostiene Díaz y pone el caso de las ventas de confecciones, que han caído un 30 por ciento cuando su destino es Estados Unidos, pero han crecido más de 200 por ciento hacia Venezuela.

La ventaja del vecino país es que no se venden productos de otras marcas que se fabrican en Colombia (como ocurre con Estados Unidos), sino marcas nacionales, que los venezolanos aprecian y por eso están dispuestos a pagar por ellas, en especial en materia de confecciones.

Otros destinos

Tras el bolívar, el peso mexicano y el dólar son las dos divisas contra las que la moneda nacional registra mayor revaluación en los últimos cinco años (39 por ciento cada una). Las ventas a México también han crecido: 37 por ciento desde el 2003 y 24 por ciento este año.

Lo que más se exporta a ese mercado son confecciones y carbón, y al igual que con Estados Unidos, las primeras están a la baja y el segundo al alza por la subida de los precios internacionales.

Sin embargo, las cifras de Proexport muestran que hay unos productos cuyas ventas a México están disparadas, como los derivados del cacao, aceites y grasas, semillas y frutos oleaginosos e instrumentos y aparatos de medición, cuyo crecimiento en los dos primeros meses de este año supera el mil por ciento.

Así mismo, las exportaciones de artículos de hogar, oficina, hospitales y hoteles, así como las de materias de construcción suben por encima del 50 por ciento y alcanzaron, entre enero y febrero, cifras superiores a los 3 millones de dólares.

Pero mientras este año el volumen exportado a México cae 36 por ciento, el que va a Estados Unidos sube 9,3 por ciento. Si bien no es un crecimiento espectacular, hay unos productos cuyas ventas a Estados Unidos 'van a mil'.

Sin contar los minerales (que suben mucho por los precios del petróleo y el carbón), otras exportaciones destacadas son las de instrumentos y aparatos ópticos, que aumentaron más de mil por ciento este año, aunque su peso es muy pequeño frente a los 2.041 millones de dólares que le compró el 'Tío Sam' al país en los dos primeros meses del año.

Pese al dólar barato, las cifras de Proexport muestran que entre enero y febrero las exportaciones hacia Estados Unidos de frutas y hortalizas procesadas crecieron 70 por ciento y alcanzaron los 2,5 millones de dólares. Igualmente, las manufacturas de cuero subieron 22 por ciento, con 7,3 millones de dólares.

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