Los cinéfilos vuelven a preferir la pantalla grande

En EE.UU., la taquilla vendió más que los DVD en 2009, lo que impone un reto para los estudios en medio de costos más altos

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enero 08 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-08

El año pasado fue el primero desde 2002 en el que los consumidores estadounidenses gastaron más dinero en entradas de cine que en comprar películas para ver en casa, lo que pone de manifiesto la economía cambiante de Hollywood.

Según nuevos datos de Adams Media Research, los estadounidenses gastaron US$9.870 millones en la taquilla en 2009, 10% más que en 2008. Por su parte, las ventas de películas en DVD, que desde hace tiempo son una pieza básica de los modelos de negocios de los estudios cinematográficos, se derrumbaron 13% a US$8.730 millones, incluidos los discos Blu-ray. (Otras empresas que rastrean las taquillas incluyen a Canadá en sus cifras para América del Norte, lo que suma alrededor de 7% al total y eleva la cifra neta del año por encima de los US$10.000 millones).  Los resultados indican que los estudios probablemente tengan que seguir buscando formas de sobrevivir en un mercado en el que no pueden contar con robustas ganancias de entretenimiento en el hogar para compensar los gigantescos costos de producción. Esos costos suelen consumir más de la mitad de los ingresos de taquilla que les corresponden a los estudios, que se dividen con las salas de cine.

La caída constante en los ingresos por entretenimiento en el hogar ya ha alterado de forma sustancial la manera en que los estudios hacen negocios, al obligarlos a hacer grandes apuestas financieras a los que esperan se conviertan en grandes éxitos de taquilla a expensas de películas que son menos costosas de producir pero que también tienen un menor potencial de generar ganancias.

Filmes exitosos como Transformers: la venganza de los caídos, Harry Potter y el misterio del príncipe y Up, una aventura de altura
estuvieron entre las películas que atrajeron grandes cantidades de espectadores al cine el año pasado.

"Los consumidores aún están enamorados de las películas", indicó Tom Adams, director general de Adams Media. "En este contexto, sin embargo, buscan sacarle el mayor provecho a su dinero".

Para los estudios, que cuentan con los ingresos del entretenimiento en el hogar para solventar crecientes costos de producción, la tendencia representa un gran dolor de cabeza.  A principios de la década pasada, los estudios comenzaron a contar con la bonanza de efectivo generada por los consumidores que construían bibliotecas de DVD. Ahora, tendrán que alterar presupuestos para reflejar los menores ingresos por DVD.

Hollywood ya ofrece más formas para que los consumidores vean películas en casa y a la vez alimenten las arcas de los estudios, incluida la entrega digital, pero los hogares no las están adoptando lo suficientemente rápido como para compensar por las menores ventas de DVD.

Los estudios suelen obtener unos US$17 por cada DVD de estreno que se vende, y cerca de US$22 por discos Blue-ray.

En cambio, los consumidores se vuelcan en masa a los alquileres de películas, que representan una ganancia mucho menor para los estudios.

Algunos estudios se esfuerzan por mantener los ingresos por alquileres: Universal Pictures, de General Electric Co.; Twentieth Century Fox, de News Corp.; y Warner Bros., de Time Warner, pelean por mantener sus lanzamientos más recientes alejados de las tiendas que los ofrecen a bajos precios. News Corp. es dueña de The Wall Street Journal.  Al fin y al cabo, el mejor panorama en la taquilla podría ser beneficioso a largo plazo para las divisiones de entretenimiento casero de los estudios. Después de todo, la tendencia de las ventas de entradas muestra que Hollywood aún se destaca a la hora de apelar a los gustos de los consumidores, y una cantidad creciente de películas en 3-D como Avatar ayudan a atraer a los espectadores a las salas de cine. En menos de tres semanas en la taquilla, Avatar recaudó más de US$1.000 millones en entradas. Las películas en 3-D cuestan más y ofrecen un motivo extra para que los cinéfilos acudan a las salas.

Los estudios se esfuerzan por encontrar formas de darles a los consumidores otros incentivos para gastar más en mirar películas en casa. Por ejemplo, algunos hicieron alianzas que facilitan que los consumidores compren películas o las alquilen a través de televisores con acceso a Internet, con márgenes de ganancia mucho más altos, comparado con las tiendas de alquiler. También promueven con insistencia los discos Blu-ray, que son más rentables que los DVD.

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