Cisa comprará 5.000 viviendas sociales nuevas con un presupuesto de $600.000 millones

La entidad se encargará de coordinar los trámites con cajas de compensación y Fonvivienda para agilizar los desembolsos y con los bancos para las hipotecas y las respectivas escrituraciones.

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mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

Para los compradores sólo será necesario contar con las cartas de aprobación de subsidio y crédito para poder recibir la vivienda cuando ya está terminada.

"Uno de los factores que encarecen el costo de la VIS es el riesgo que implica tramitar créditos y cobrar subsidios que se tardan más de seis meses. Al tener que vender los proyectos 2,8 veces, con un margen de rentabilidad del 4 por ciento, los constructores se desestimulan y por eso hay tan poca oferta. De hecho, apenas hay 3.000 VIP en oferta en todo el país", explicó Lía Heenan, presidenta de la Central de Inversiones S.A. (Cisa), entidad quedó facultada para comercializar VIS nueva.

"Nosotros asumiremos el riesgo financiero que implican los tiempos de desembolso pues tenemos toda la infraestructura para atender este tipo de negociaciones como lo hicimos en el pasado con la recuperación de cartera en bienes usados", añadió Heenan, quien invitó a constructores, alcaldes y para que presenten propuestas ante la entidad.

"Mediante un convenio con el Fonvivienda para el giro de subsidios, evitaremos que las familias deban esperar indefinidamente por el desembolso para ocupar sus hogares", indicó, mientras explicó que la mayor parte del precio la constituyen el crédito y el subsidio.

Por su parte, los constructores deberían asumir todos los trámites correspondientes a licencias y elegibilidad ante el Findeter y el costo financiero durante la construcción. Cisa desembolsará el costo de la totalidad del proyecto o algunas etapas en el momento de la entrega real y material de los bienes.

Heenan explicó que el costo financiero ya está incluido en la rentabilidad del negocio pues es el mismo (y se busca minimizarlo) que el que asume el constructor de VIS durante la etapa de ventas y que debe, obligatoriamente, trasladarse al comprador final. De hecho, recordó que ya hay empresas que les venden sus proyectos a las cajas de compensación.

Ya empezaron con algunos planes piloto para perfeccionar el modelo de tal forma que entre junio y julio empezarán la compra masiva de proyectos que reúnan 1.500 unidades para empezar con la venta al público.

Ya empezaron las negociaciones con siete grandes constructores y con otro grupo de siete pequeños que producen conjuntos de 200 ó 300 casas.

En agosto, la atención se focalizará no sólo con las oficinas regionales de Cisa sino con las 150 inmobiliarias que apoyan la gestión de comercialización mediante las semanas inmobiliarias.
De igual forma seguirán con los procesos de compraventa de bienes de segunda mano de todos los usos entregados en dación en pago a los bancos del Estado.

Esta es una medida que tomó el gobierno para incentivar la producción industrializada de vivienda social de forma que se puedan producir las soluciones necesarias para cumplir la meta de 828.000 unidades en los cuatro años de este periodo presidencial.
En la actualidad, existe un déficit habitacional de 2,3 millones de soluciones entre unidades nuevas y viviendas por mejorar.

Así es el negocio

  • El objetivo es incentivar la producción de vivienda de interés prioritario, es decir bienes de menos de 50 salarios mínimos (23 millones de pesos).
  • Para recibir el desembolso, el constructor debe entregar el proyecto terminado. El empresario asume el costo de la construcción y tiene la responsabilidad de pedir licencias y elegibilidades.
  • Cisa también compra y vende lotes con vocación de vivienda social y puede recibir pagos en casas y apartamentos terminados.
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