Colombia despertó del letargo en tema petrolero

Cuando se confirmó el descubrimiento de Cusiana en julio de 1991, Colombia respiró tranquila porque esas nuevas reservas de petróleo se traducirían en mayores ingresos para la Nación, y autoabastecimiento de combustibles. El gigantesco descubrimiento, que en ese entonces contaba con reservas cercanas a los 3.000 millones de barriles, relajó tanto a Colombia que sus autoridades energéticas ‘se durmieron sobre los laureles’ al bajar la guardia en materia de exploración petrolera y, por el contrario, se idearon nuevas formas para endurecer los contratos de asociación en busca de mayor renta.

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septiembre 15 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-15

Pero ese relajamiento pasó la cuenta de cobro al comienzo de esta década, cuando los expertos en el tema pronosticaron que, debido a la baja exploración, también causada en buena medida por las dificultades de orden público, esta nación estaba ad portas de convertirse en importador de crudo a partir del 2007. Con Cusiana, la producción de petróleo en Colombia alcanzó su época dorada en 1999, cuando se extrajo un pico de 815.000 barriles por día. A partir de ahí, debido a la rápida declinación del campo casanareño y la de otros gigantes como Caño Limón en Arauca, la producción comenzó a decrecer sin piedad, lo que encendió las alarmas. Fue justamente el fantasma del desabastecimiento el principal motor de una serie de reformas que partieron en dos la historia de la política petrolera nacional cuya ‘cereza en el postre’ fue la transformación de Ecopetrol en una empresa mixta que le abrió las puertas al capital privado, así como la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos. “Es un cambio del cielo a la tierra. Se destaca la liberación de Ecopetrol con la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). Con la Agencia se logró dejar en el pasado el hecho de que fuera el Estado el que tuviera que invertir cada vez que se descubría una gota de petróleo”, dice el ex ministro y ex presidente de Ecopetrol Rodolfo Segovia. Paralelo a ello, la política de hidrocarburos sufrió un cambio radical. “Ya no es, como pasaba antes, que el primero que llegara y se comprometiera a hacer unas inversiones recibía automáticamente un área para que la explorara a su suerte. Si encontraba crudo, Ecopetrol era dueño del 50 por ciento y la empresa estatal tenía, entonces, que invertir en su desarrollo”, agrega el experto. Ahora, la ANH saca unas áreas a licitación y establece las condiciones mínimas según la ley y les pide a los interesados que le propongan cuánto más le ofrecen y qué compromisos de exploración están dispuestos a asumir. Es decir, el mercado es el que está diciendo qué es lo que merece la geografía colombiana. “Fue el renacer de la industria petrolera con las reformas que han incrementado la producción”, indica Javier Gutiérrez, presidente de Ecopetrol. Una de ellas fue la modificación de la participación estatal en los contratos de asociación para aumentar la participación del asociado en la inversión y en la producción inicial. Los cambios también se sufrieron por el lado de las regalías ya que así se tratase de un campo grande o pequeño, la regalía siempre era la misma: 20 por ciento. Por eso se sometió a consideración del Congreso un nuevo esquema de regalías variables, las cuales van entre el 5 y el 25 por ciento de acuerdo al tamaño del descubrimiento. 815 mil barriles por día fue la producción de petróleo en Colombia cuando alcanzó su época dorada en 1999. 580 mil barriles por día es la producción que se alcanzó en julio pasado, en comparación con los 531.000 del 2007. Cada día espantan al fantasma de la crisis junto al mejoramiento de las condiciones de orden público comenzaron a fluir con mayor rapidez los recursos extranjeros hacia el sector de hidrocarburos y se reactivó la exploración. Así, el año pasado se alcanzaron a perforar 70 pozos, de los cuales 27 resultaron productores y para el 2008 se espera perforar 100. De la mano de la ANH comenzaron a llegar nuevas compañías petroleras de todos los tamaños e incluso regresaron otras a la actividad de buscar hidrocarburos como Shell o la misma ExxonMóbil, la más grande del mundo. Y si bien los campos gigantes como Cusiana o Caño Limón aún brillan por su ausencia, el país lentamente ha ‘espantado’ el fantasma de la pérdida de la autosuficiencia al 2015, porque a cuentagotas han ido apareciendo pequeños campos que se han convertido en una especie de salvavidas a la anunciada debacle. La siembra comenzó a arrojar sus frutos. El desplome en la producción se detuvo y, según cifras oficiales, en el periodo 2005-2006 fue la primera vez desde 1999 que la extracción de petróleo aumentó en cerca de 1.000 barriles por día. El año pasado, la producción alcanzó los 531.000 barriles de crudo en promedio, en comparación con los 529.000 del 2006. Para el 2008 la tendencia de aumento se mantiene y hasta julio pasado la extracción de crudo alcanzaba los niveles de 580.000 barriles por día. '' La ANH fue el renacer de la industria petrolera con las refor- mas que han aumentado la producción”, Javier Gutiérrez, presidente de Ecopetrol.WILABR

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