Colombia en la encrucijada

Colombia se encuentra en una encrucijada. Ha asignado gran parte de sus recursos y de sus esfuerzos en dos frentes prioritarios de nuestra problemática: 1) lograr la paz y la reconciliación, erradicando de nuestro territorio la violencia, el terrorismo y el narcotráfico, actividades entre sí estrechamente interconectadas y 2) ampliar nuestra participación comercial y económica en un mundo globalizado, mediante los acuerdos de libre comercio. Para el logro de estas metas nuestro principal socio ha sido los E.U. Más exacto, Colombia es el mejor aliado que ha tenido el país norteamericano en su lucha contra el narcotráfico. En este empeño, el gobierno de los E.U., a partir del 2000, incrementó su aporte en el Plan Colombia, y otro tanto tuvo que hacer el Gobierno colombiano. Y en el campo comercial, se iniciaron con grandes expectativas las negociaciones del TLC.

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agosto 17 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-17

Pero, al respecto, parece que el panorama se oscurece. El presidente Uribe, con franqueza, manifiesta su angustia de que llegue el 31 de diciembre de este año sin que el Congreso de los E.U. esté tramitando para su aprobación el TLC. En esa fecha vencen -sin la seguridad de una extensión- las preferencias arancelarias, otorgadas unilateralmente como apoyo a nuestra lucha contra el problema común del narcotráfico. La demanda por las drogas y el altísimo margen de utilidad que deja su venta, llevó a la creación de la delictiva red internacional que explota el negocio, con todas sus nefastas consecuencias. Tengamos presente que el origen del problema está en la demanda y la producción no va más allá de la que se requiere para satisfacerla. Es lógico, por consiguiente, que el principal elemento de una solución eficaz lo constituye la reducción de la demanda. Sin embargo, el énfasis ha estado en la reducción de la oferta vía la erradicación de los cultivos, con los frustrantes resultados conocidos. Pero si ha de seguirse con esa política, encuentro insólita la declaración de la secretaria de Estado adjunta, Anne Patterson, cuando, según informa EL TIEMPO, ratifica a la BBC lo dicho a ese diario en el sentido de que el “apoyo financiero disminuirᔠy que Colombia “empezará a asumir más la responsabilidad financiera”. ¿Será que la señora Patterson no considera que Colombia, dado el tamaño de su PIB, está haciendo un enorme sacrificio para contribuir a la guerra contra un problema cuyo origen proviene principalmente de los países ricos, al destinar entre los años 1995 y 99 la suma de 2.340.182 millones de pesos constantes del 99 y que su aporte al Plan Colombia ascendía en diciembre de 2002 a 1.522 y en marzo del 2004 a 1.302 millones de dólares, para lo cual tuvo que apelar al crédito externo? La verdad es que Colombia esperaría que el Congreso y el Gobierno de los E.U., consecuente con sus expresiones de amistad, de reconocimiento a nuestra tradición democrática y a su deseo de contribuir al fortalecimiento cada vez mayor de nuestro sistema democrático, aprueben el TLC y acepten la necesidad de encontrar una alternativa eficaz en la guerra contra el narcotráfico, para lo cual se debe empezar a reflexionar de inmediato. Ex embajador de Colombia en Bruselas "Colombia es el mejor aliado que ha tenido E.U. en su lucha contra el narcotráfico”.

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