Si bien Colombia entró en globalización, tarea de mejorar competitividad no está hecha, dicen expertos | Finanzas | Economía | Portafolio

Si bien Colombia entró en globalización, tarea de mejorar competitividad no está hecha, dicen expertos

"Han sido más de tres lustros de lentos resultados en la internacionalización. Y lo hemos hecho sin haber avanzado en competitividad", señala el investigador de Fedesarrollo, Mauricio Reina.

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septiembre 12 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-12

En septiembre de 1993, cuando caminaba a pasos agigantados la apertura económica, también se daba un amplio debate en el país por los costos y beneficios que esta traía.

Había consenso en que era necesario globalizar la economía colombiana, pero otros también opinaban que se debían introducir cambios para 'proteger' la producción nacional.
 
En la primera mitad de la década de los 90, la actividad productiva se orientó hacia los renglones menos expuestos a la competencia internacional como la construcción y los servicios, mientras las posibilidades de los sectores más comerciales de la industria y de la agricultura se deterioraban.

Ocho años más tarde, el crecimiento empezó a dar un vuelco y se sintió la influencia de la crisis internacional, especialmente la asiática. La economía, que en 1996 había registrado un descenso a 2,1 por ciento, dio su primer campanazo de alerta y llegó a lo que muchos identificaron como estancamiento: la variación fue de tan solo 0,6 por ciento y la industria, la construcción y el comercio fueron los más afectados, con el consecuente aumentó de la tasa de desempleo: el 15,1 por ciento a septiembre.

Esto y la crisis financiera obligaron al presidente Andrés Pastrana, recién aterrizado en la Casa de Nariño, a decretar un día de noviembre, por 24 horas, el estado de Emergencia Económica, y se tramitó una reforma tributaria que amplió el IVA a más productos y servicios, lo que dio vida al 2 por mil, hoy 4 por mil.

Camino a la recuperación

El cierre de la década no puso ser peor: la economía colombiana, al igual que otras de Suramérica, registró la peor caída. Llegó a un crecimiento negativo de 4,2 por ciento y el desempleo nacional, según el Dane, registró 16,3 por ciento.

Mientras esto sucedía, Colombia entraba en la onda de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional, que a decir de muchos sirvieron para estabilizar la economía.

Se inició un lento camino hacia la recuperación, la inflación seguía en su senda descendente y el desempleo seguía siendo un tema preocupante que recibió el nuevo milenio con una tasa de 16,7 por ciento, según el Dane.

De ahí en adelante, Colombia ha registrado variaciones positivas del crecimiento de la economía, que en los últimos cuatro años la ha llevado a registrar promedios anuales de más de 5,5 por ciento. El año pasado, por ejemplo, se dio el más alto de los últimos 30 años: 8,2 por ciento (cifra revisada por el Dane bajo la nueva base del año 2000).

Sin embargo, este año la desaceleración es un hecho y si bien el país seguirá creciendo, no será al ritmo del 2007. Los pronósticos oscilan entre un 3,3 por ciento y un 5 por ciento. En lo que concierne a la inflación, si bien se sigue manteniendo en un solo dígito, ya van dos años de variaciones altas, incluso, que sobrepasan las metas trazadas por la autoridad monetaria.

Por su parte, el tema del empleo aún 'pasa trabajos' y aunque el Gobierno pretende que llegue al 10 por ciento, nada sucede. De hecho, en julio pasado la tasa de desocupación llegó a 12,1 por ciento en el país. Esto, a pesar de los beneficios tributarios para los empresarios a cambio de invertir y aumentar los puestos de trabajo.

Colombia 'baila' al vaivén de los vientos que vienen de afuera

En estos 15 años, la economía colombiana ha conocido lo que significa estar sujeta a los vaivenes de la economía internacional.
Según lo señala Mauricio Reina, investigador de Fedesarrollo, Colombia sufrió la crisis de mediados de los 90 y disfrutó de la bonanza de los últimos siete años.

"Esa es una lección que el país debe aprender y capitalizar hacia el futuro. Y cada vez vamos a ser más dependientes del mundo global. Esto debería servirnos para aprovechar las épocas de bonanza y enfrentar las crisis", señala el experto.

Añade que lo que más llama la atención es que no se ha logrado consolidar el mercado interno, y hacerlo lo suficientemente sólido como para compensar los vaivenes de la economía mundial.

Por eso el Gobierno desea enfilar sus baterías hacia la consolidación de los corredores de comercio exterior, con proyectos de alto impacto que, por su envergadura, generarán las condiciones necesarias para absorber las presiones que pueda ocasionar el previsible y creciente intercambio comercial.

El plan de inversiones para el sector de infraestructura está estimado en 69,14 billones de pesos, de los cuales para el sector de transporte se contemplan inversiones por 20,23 billones, en donde la participación del sector privado representa el 46% de dichas inversiones, permitiendo incrementar los niveles de inversión a una cifra cercana al 4,5% del Producto Interno Bruto.

Según datos de la Comunidad Económica Europea, el valor del sector logístico ascendió al 13,8% del PIB mundial en el año 2005, representando entre un 10% y un 15% del costo final de un producto elaborado.

Analizando los resultados para el año 2007 del Índice de Desempeño Logístico del Banco Mundial, que complementa los análisis del Doing Business y de los indicadores de competitividad del Foro Económico Mundial, y que mide el desempeño de la cadena de abastecimiento en una muestra de 150 países, encontramos que Colombia ocupa la posición 82 del escalafón, situación que impone un importante reto en mejorar la eficiencia de la logística para incrementar la competitividad y productividad del país.

En ese sentido, el desarrollo de proyectos de infraestructura de transporte estará apoyado en la promoción de un sistema de plataformas logísticas que articule la oferta de infraestructura y servicios, y así generar proyectos de impacto para el comercio exterior.

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