Colombia le apuesta a mayor refinación

Colombia no quiere que el auge de la explotación de crudos pesados la tome fuera de base. Tampoco quiere desaprovechar la oportunidad para darle un empujón a su industria petroquímica mediante el suministro de nuevas materias primas para conquistar mercados internacionales.

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noviembre 19 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-19

Además, busca convertirse en un jugador destacado en la refinación de combustibles en América Latina y el Caribe, donde los expertos ven un gran potencial de crecimiento debido al aumento de la demanda por derivados del petróleo. Por eso es que desde ahora se preparará con toda la infraestructura para procesar petróleo pesado, presente especialmente en la zona de los Llanos Orientales. La construcción de nuevos oleoductos, pero también la modernización de las refinerías nacionales, están a la orden del día porque para nadie es un secreto que las principales refinerías de Colombia se han quedado rezagadas, pues inicialmente fueron pensadas para el procesamiento de crudos livianos los cuales escasean. Pero hoy las cosas han cambiado. Si bien el país sigue produciendo crudos livianos de alta calidad, los cuales se asemejan a gasolina, el mercado ha vuelto sus ojos a la alternativa de los crudos pesados ante el agotamiento de las reservas de los primeros y fuente de una amplia gama de subproductos. UN MILLONARIO CONTRATO El paso más reciente lo dio Ecopetrol con la firma del contrato PMC (Project Management Colsultant) con el joint venture conformado por las empresas Foster Wheeler USA Corporation & Process Consultans Inc. Esta obra es el punto de partida de la modernización de la refinería de Barrancabermeja, la más antigua del país. El contrato, cuyo monto se estima en 344 millones de dólares, fue suscrito por el gerente de proyectos de refinación, José Joaquín Pinto, y el presidente del joint venture William Troy Roder. Este proyecto permitirá posicionar a la refinería de Barranca con un esquema de conversión profunda, con las tecnologías de punta para el procesamiento de crudos pesados, lo que a juicio de Ecopetrol garantizará su sostenibilidad en el largo plazo con márgenes de refinación más robustos, para permitirle afrontar la volatilidad de los precios de los combustibles debido a que estará en capacidad de transformar materias primas de bajo costo en productos con alto valor. Según el gerente del proyecto, Carlos Eduardo Bustillo, la modernización garantizará el incremento en la capacidad de la Refinería de Barrancabermeja en 50.000 barriles diarios y pasará a transformar 300.000 barriles por día a partir del 31 de diciembre del 2012. Si a lo anterior se le suma la modernización que está en marcha de la Refinería de Cartagena que duplicará su capacidad de 70.000 a 150.000 barriles diarios, Colombia tendrá en la próxima década una capacidad de refinación de por lo menos 450.000 barriles por día. La petrolera estatal tiene dentro de sus objetivos aumentar la capacidad de refinación a 650.000 barriles por día en el 2015. Esto le permitiría meterse en el grupo de países con mayor capacidad de refinación de la región que lidera Brasil y Venezuela, Argentina y las Antillas Holandesas. En conjunto, tanto los trabajos en Cartagena como en Barrancabermeja, demandarán en los próximos años inversiones que han sido calculadas en 4.500 millones de dólares. “Se espera tener la refinería de Barranca modernizada, con una configuración de procesamiento de alta conversión, pasando de 76 por ciento a aproximadamente 95 por ciento de conversión a productos valiosos, eliminando completamente la producción de combustóleo (producto de bajo valor) e incrementando la producción de diésel”, indicó Bustillo. De otro lado, la modernización de Barranca generará sinergias para el desarrollo del potencial de la industria petroquímica en Ecopetrol, en la medida en que se producirán subproductos para la generación de materias primas petroquímicas, y se liberará una unidad de procesamiento que podría ser convertida para la producción de dichas materias primas. La comercialización del coque del petróleo (subproducto generado en la nueva configuración de la refinería) a gran escala o la generación de energía eléctrica a partir del mismo, son nuevas opciones de negocio que surgirán con la modernización, según Bustillo. OFERTA DE EMPLEO El contrato incluye, además de la gerencia del proyecto de mo- dernización de la Refinería de Barrancabermeja, el desarrollo de las ingenierías conceptual, básica y de detalle, así como la gestión de compra de los equipos de largo tiempo de entrega y la interven- toría de la construcción. El con- tratista que tendrá a su cargo la responsabilidad de la moderni- zación fue seleccionado mediante un concurso cerrado al cual se convocaron cuatro firmas espe- cializadas en gerencia de proyec- tos en el mundo: Fluor Corpora- tion, Kellog Brown and Root y Worley Parsons, además de la seleccionada. De acuerdo con el gerente del proyecto, durante la etapa de construcción se genera- rá trabajo para personal de baja, media y alta especialización. En el pico de la construcción, hacia los años 2011 y 2012, la firma contratista encargada de esa fase tendrá contratadas más de 3.000 personas en Barrancabermeja. Hacen falta más plantas Según la Asociación Regional de Empresas de Petróleo y Gas Natural en América Latina y el Caribe (Arpel) de aquí al 2015 las inversiones ambientales que deberán emprender las refinerías de la región para cumplir con los estándares internacionales de producción de combustibles serán de 6.000 millones de dólares, mientras que las inversiones relacionadas con el crecimiento de la demanda serán de 28.000 millones de dólares. El crecimiento rápido de la demanda sobre las refinerías con espacio limitado para su ampliación requerirá la construcción de nuevas plantas en México, Brasil y América Central, sostiene el organismo. Tan solo Venezuela ha prometido la construcción de 10 nuevas refinerías de petróleo para el 2017 y la realización de 8 expansiones en Latinoamérica, según ha dicho el presidente de ese país, Hugo Chávez. Ese proyecto está valorado en 22.000 millones de dólares. De acuerdo con el informe BP Statical Review of World Energy, el promedio de la capacidad de refinación el año pasado del mundo fue del 85,9 por ciento y la capacidad de Sur y Centroamérica alcanzó alrededor del 84 por ciento. Hoy en día quienes tienen la mayor capacidad instalada son los Estados Unidos. Inclusive la ampliación de la Refinería de Cartagena, proyecto que se encuentra en etapa de estructuración financiera para la consecución de los recursos, podría ascender hasta los 200.000 barriles por día, de acuerdo con estudios internos realizados por las empresas dueñas Glencore y Ecopetrol. WILABR

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