Aunque Colombia tiene los niveles de deuda externa más altos de su historia, no hay razones para preocuparse

En total son US$51.204 millones y, después de varios años tratando de reducir las obligaciones, se encuentra en un nivel manejable y se han aprovechado buenas condiciones para sacar prestado afuera.

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enero 06 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-06

El jefe de Investigaciones Económicas de la firma comisionista de Bolsa Correval, Germán Verdugo, señala que si bien la cifra llama la atención, lo que hay que mirar es cuánto representan las obligaciones dentro del PIB.

Actualmente, es el 22,1 por ciento, cifra que a su juicio es manejable, y más teniendo en cuenta que en otros tiempos alcanzó a estar muy cerca del 50 por ciento. El punto más bajo se presentó en el 2008, cuando cayó a 18 por ciento.

El analista de Correval señala que lo que ha ocurrido con las obligaciones por parte del sector público, es que se han aprovechado las buenas condiciones financieras que ofrecieron los mercados internacionales en el 2009. "Vimos un buen manejo financiero, con endeudamiento a tasas muy atractivas y a largo plazo", dice.

Una muestra es que el Gobierno hizo tres colocaciones el año pasado: dos por 1.000 millones de dólares cada una (de las cuales una tiene plazo hasta el 2041) y otra en yenes por un equivalente de 500 millones de dólares.

Lo mismo pasó con empresas como Ecopetrol, que emitió 1.500 millones de dólares y EPM por 500 millones de dólares.

Por otra parte, Daniel Velandia, director de Investigaciones Económicas de Ultrabursátiles, indica que también hay que ver las obligaciones que tenga el país en el corto plazo, para saber si hay reservas internacionales suficientes para hacer frente a un momento de crisis.

Y en ese frente, tampoco hay líos: la deuda de corto plazo, pública y privada, es de 3.659 millones de dólares, mientras que el saldo de reservas internacionales es de 25.244 millones de dólares hasta el 18 de diciembre pasado.

Aunque en años anteriores se hizo un gran esfuerzo por reducir la deuda externa, muy seguramente esto no pasará este año. Ante las necesidades de soportar un creciente déficit fiscal, entre otras cosas por una reducción en el recaudo de impuestos, hay que buscar otras fuentes de recursos.

En ese sentido, el endeudamiento es una opción, y más si se espera que al menos en el primer semestre se mantengan las tasas en niveles atractivos y si aún hay forma de contraer obligaciones en el largo plazo.

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