Colombia y otros 7 países de América Latina, Asia y África alertan sobre nuevas normas energéticas en Europa

Colombia, Argentina, Brasil, Indonesia, Malaui, Malasia, Mozambique y Sierra Leona enviaron una carta a la Unión Europea (UE), donde reclaman sobre las "restricciones al comercio de biocarburantes".

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noviembre 08 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-08

Los embajadores de los ocho países ante la UE firman la misiva, remitida a tres instituciones europeas, para pedirles que su nueva legislación sobre energías renovables "no discrimine" ni impida el desarrollo de los biocombustibles en los países emergentes y pobres.

En concreto, critican requisitos ambientales previstos en la última propuesta de normativa, e incluso apuntan que varios de los firmantes barajan la posibilidad de denunciar la política europea sobre biocarburantes ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Los tres destinatarios

El documento fue enviado a la Comisión Europea, el Consejo de Ministros de la UE y el Parlamento Europeo, tras conocerse la última versión del proyecto sobre energías renovables, aprobada por la Comisión de Industria y Energía del Legislativo de la Unión.
Aún siguen las discusiones entre las instituciones comunitarias y se espera un texto final en diciembre.

Los ocho países rechazan especialmente las restricciones al uso de tierras para el cultivo de materias primas de los biocombustibles, pues consideran que no tienen justificaión ambiental.

La propuesta que está sobre la mesa excluye de la producción de biocarburantes áreas de cultivo con bosques "de baja densidad" (10por ciento de cobertura de árboles), así como sabanas y matorrales, incluidas fincas de cacao y de aceite de palma.

Según el documento de los ocho países, esas exigencias harán casi imposible expandir la producción de combustibles 'verdes' y solo permitirán obtener materias primas en desiertos o prados. Los Estados citados insisten en que solo una superficie limitada de África y Suramérica podría destinarse a este fin.

También aluden a las propuestas que afectan los datos sobre reducciones de gases de efecto invernadero vinculados a la expansión de biocarburantes en una región. Señalan que no son realistas y que imposibilitarán el desarrollo de estas fuentes de energía.

Finalmente, los ocho países se refieren al objetivo de la UE de que en el 2020 los biocarburantes representen obligatoriamente al menos el 10 por ciento del consumo energético. En ese sentido, critican una idea aprobada por la comisión del PE para que se revise esa meta porque esto supondrá "incertidumbre para los inversionistas".

BRUSELAS (Efe)

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