Colombia, el país de los humedales

El Instituto Alexander von Humboldt adelanta un proyecto para delimitar a una escala más detallada de estas áreas estratégicas.

En el territorio se han identificado más de 55 tipos de estos ecosistemas.

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En el territorio se han identificado más de 55 tipos de estos ecosistemas.

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septiembre 26 de 2015 - 01:08 a.m.
2015-09-26

Colombia tiene un as bajo la manga, una especie de arma secreta para la lucha contra el cambio climático e incluso contra los temidos fenómenos de El Niño (caracterizado por la sequía) y La Niña (marcado por las intensas lluvias).

Según una investigación reciente del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt y el Fondo de Adaptación el país, cuenta con 30 millones de hectáreas de humedales, el 20 por ciento del territorio nacional.

“Los humedales de Colombia pueden representar la mejor protección frente a estos fenómenos, lo anterior debido a que su conocimiento y su gestión diferencial y adecuada ayudaría a enfrentarlos por ser reservorios de agua para las temporadas secas, y esponjas que absorben el agua en las épocas de intensas lluvias”, explicó la entidad en un comunicado.

Pero el país no sabe tanto de sus humedales, como debería, para garantizar su efectiva protección. Por eso el Instituto von Humboldt adelanta un proceso de delimitación a escala más detallada 1:100.000 de estos ecosistemas, y un proceso de clasificación que además cuenta con recursos económicos y técnicos del Fondo de Adaptación, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), el Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (Sinchi) y numerosas universidades.

En el país no solo hay muchos humedales, también son muy diversos. Hasta ahora se han identificado más de 55 tipos, entre manglares, ciénagas, marismas, salitrales, esteros, lagunas, natales, guandales, cananguchales, turberas y aguas termales, entre otros.

Una de las causas de esta diversidad es la gran diferencia de altitudes que hay en el país, que cuenta con humedales en la cordillera de los Andes, pero también en zonas influenciadas por el mar Caribe y el océano Pacífico.

Así las cosas, es posible encontrar este tipo de ecosistemas en el nivel del mar, como los manglares de Sanquianga y la Ciénaga Grande de Santa Marta, a una mayor altura (1.200 metros sobre el nivel del mar), en Valle del Cauca, está la laguna El Sonso, y más arriba a 3.590 metros sobre el nivel del mar, Chingaza, en Cundinamarca.

A partir de la información encontrada en el proceso de delimitación se podrá “orientar la toma de decisiones del Gobierno Nacional y los sectores productivos, que tienen como reto planear el desarrollo y la gestión del riesgo en un territorio anfibio, cambiante por naturaleza y marcado por una gran diversidad de ecosistemas”, dice el von Humboldt.

EL FACTOR ECONÓMICO

Los humedales, además de protección ante los fenómenos de variabilidad climática, son fuente de recursos que alimenta actividades productivas de pesca artesanal y comercial, agricultura, caza, recolección, producción de artesanías, observación de aves y turismo en general, dice el von Humboldt.

Los humedales, como los manglares, se destacan por su gran productividad al albergar peces, moluscos, crustáceos, aves, reptiles y anfibios, también por ser sala cuna para los dos tercios de peces que nacen y pasan su estado juvenil entre el laberinto protector de sus raíces.

Las marismas y manglares brindan protección y barrera al amortiguar y minimizar el impacto de mareas y corrientes marinas cuando hay tormentas o huracanes.

Las ciénagas se destacan por actuar como filtros naturales de sedimentos y contaminantes en el agua, y reguladores de los niveles de los ríos, almacenando el agua que traen cuando aumenta su nivel en temporada de lluvias y dejándola salir a través de los caños cuando el nivel disminuye en temporada seca.

Otro tipo de humedal son las turberas, humedales de páramo que regulan los caudales de agua hacia tierras más bajas, y son sumideros de carbono al acumular la materia orgánica producida por plantas cuyas tasas de descomposición son menores debido a las bajas temperaturas.

Entre el 28 de septiembre y el primero de octubre, el Instituto hará un taller para validar el Sistema de Clasificación de Humedales de Colombia, en Cartagena.

POR QUÉ SON TAN IMPORTANTES ESTAS ZONAS

De acuerdo con el von Humboldt, un humedal es “todo ambiente acuático natural o artificial, temporal o permanente estancado de aguas corrientes dulces o saladas”, también es necesario que este ecosistema esté conectado con los nacimientos de agua y corrientes de su cuenca hidrográfica, para que alimente a las especies existentes.

La conservación de estos ecosistemas es tan importante que, desde 1971, 160 países firmaron un tratado mundial para la conservación y protección de los mismos.

Se le llamó la convención de Ramsar (el mismo nombre de la ciudad iraní donde fue firmado).

Esta organización considera que “los humedales son indispensables por los innumerables beneficios o “servicios ecosistémicos” que brindan a la humanidad, desde suministro de agua dulce, alimentos y materiales de construcción, y biodiversidad, hasta control de crecidas, recarga de aguas subterráneas y mitigación del cambio climático”.