Colombia, el país donde las ‘tiendas de barrio’ dominan

El canal tradicional concentra el 87 % de las ventas de alimentos frescos, según estudio.

En Colombia, la tienda de barrio y los formatos tradicionales siguen teniendo un lugar privilegiado en los hábitos de compra.

Archivo Portafolio.co

En Colombia, la tienda de barrio y los formatos tradicionales siguen teniendo un lugar privilegiado en los hábitos de compra.

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abril 25 de 2013 - 11:50 p.m.
2013-04-25

En Colombia, la tienda de barrio y los formatos tradicionales siguen teniendo un lugar privilegiado en los hábitos de compra de los consumidores.

Este comportamiento diferencia a los colombianos del resto de los latinoamericanos.

Así lo demuestra un estudio divulgado por la compañía de investigación de mercados Nielsen, que indagó respecto a los hábitos de compra de alimentos frescos (carne, leche, pan, frutas y verduras) a nivel global.

La investigación, titulada “Por qué los minoristas lo mantienen fresco”, ubicó a Colombia como el país de la región donde el canal moderno tiene la menor participación en las ventas de productos frescos.

Mientras el promedio de participación en las ventas de alimentos frescos en los supermercados latinoamericanos es del 25 por ciento, en Colombia la cifra llega apenas al 13 por ciento, según Nielsen.

Del otro lado de la balanza, México es la nación donde los supermercados tienen mayor relevancia para la categoría, pues allí la cifra escala hasta 40 por ciento.

“Los negocios especializados como carnicerías, panaderías y mercados de frutas y verduras son los canales a elegir para un tercio de las personas en la región”, concluye la investigación.

En esta misma línea de ideas, Rafael España, director económico de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), dice que, particularmente en ciudades intermedias (que tienen más de 100.000 pero menos de 400.000 habitantes), el mercado ambulante tiene mucha relevancia.

“Se trata de personas que compran bultos de fruta y van por las calles perifoneando. Cali es una ciudad donde el mercado móvil es particularmente fuerte”, aseveró.

Adicionalmente, España dijo que en las grandes ciudades se imponen los pequeños expendios donde las personas pueden comprar las cosas que hacen falta en su hogar hasta el día del mercado, una práctica particularmente marcada en el caso de los estratos medio a alto.

HÁBITOS DE COMPRA

En promedio, un latinoamericano adquiere productos frescos tres veces a la semana, incidencia que aumenta en el caso del pan, donde la frecuencia se incrementa a cuatro veces semanales.

En cuanto a alimentos específicos, los lácteos son los que más se adquieren en las grandes superficies (54 por ciento de incidencia), seguido de la carne de res y pollo (40 por ciento) y la comida de mar (36 por ciento). En contraposición, las panaderías siguen siendo el lugar favorito para adquirir el producto.

IMAGEN, EL GANCHO PARA ATRAER A LOS COMPRADORES

En medio de la batalla para ganar la preferencia del consumidor local, la compañía de investigación de mercados también encontró una serie de aspectos de vital importancia para los compradores regionales a la hora de elegir su lugar de compras.

Aparentemente, los latinoamericanos asocian la apariencia del local con la calidad de los productos que allí se venden.

Por ejemplo, si ven un lugar desordenado o sucio preferirán seguir de largo.

“Asegúrese de tener buena iluminación, mantenga los pasillos limpios, secos y sin ningún tipo de cartones y remueva inmediatamente los productos podridos de los estantes”, aconsejó Rick Parra, director de servicios para minoristas de la compañía en América Latina.

En contraposición, en Europa lo más importante es el servicio: para esos consumidores es de vital relevancia que el personal esté entrenado para atender todas sus inquietudes y necesidades de forma rápida y eficiente.

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