Colombia se prepara para usos energéticos del futuro con el fin de reducir impacto ambiental

Disminuir emisión de gases de efecto invernadero (GEI) y garantizar el abastecimiento de energía para movilidad, fueron algunos de los puntos tratados por Codensa en el foro 'Bogota 2038'.

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septiembre 16 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-16

La empresa invitó a los investigadores, al Estado y a las empresas del sector a tomar medidas para alistarse a las demandas y condiciones futuras.

Planificar la ciudad desde una perspectiva ambiental es uno de los puntos clave de este planteamiento, pues aunque en los últimos diez años Bogotá se ha transformado en este aspecto, todavía falta mucho y la ciudad debe mantenerse al día para que los retos del mañana no lleguen por sorpresa.

"Lo que planteamos en el foro Bogota 2038, fue el concepto de movilidad cero emisiones, que es hacia donde debe apuntar el sistema de transporte masivo de la ciudad", explica Cristal Otálora, gerente de comunicaciones de Codensa, teniendo en cuenta que según las proyecciones -cuando la ciudad cumpla 500 años- la electricidad atenderá el 30 por ciento de las necesidades de desplazamiento.

Las ventajas competitivas del uso de la electricidad en el transporte incluyen mejoras en la calidad del aire por la disminución en la emisión de GEI ya que, actualmente, los vehículos son responsables de la producción del 21 por ciento de estos gases en el mundo, y en Bogotá son responsables del 60 por ciento de las emisiones contaminantes del aire, constituyéndose en la principal causa del calentamiento global.

Los combustibles fósiles, que actualmente participan con un 99,9 por ciento de la matriz energética del transporte en Colombia, además de ser costosos generan gran dependencia, pues son producidos con insumos no renovables, carbón y petróleo, y sumamente variables en el mercado.

La fortaleza eléctrica que tiene el país, basándose en fuentes de generación de origen renovable, hace posible la concepción de proyectos con insumos de este tipo, pues actualmente el 79,30 por ciento de la matriz energética es hidráulica, dejando el porcentaje restante a la generación a partir de carbón, gas y otras fuentes alternativas.

Hacer una transición progresiva de los sistemas de combustibles a tracción eléctrica, pasando por los híbridos, representa grandes oportunidades para emprender iniciativas de mecanismos de desarrollo limpio (MDL) en la ciudad, que sean un ejemplo para las demás regiones del país.

Así, para el 2038, se espera que el ciento por ciento de los vehículos sean híbridos, es decir, que operen tanto con electricidad como con combustibles, y que del millón y medio de bicicletas que circularán, el cincuenta por ciento funcione con mecanismos eléctricos.

AUTOMÓVILES Y BICICLETAS ELÉCTRICAS

En el foro Bogotá 2038, Codensa presentó varios modelos de bicicletas eléctricas importadas de Barcelona, con el propósito de evaluar su comportamiento en la ciudad y prever las necesidades futuras; el carro eléctrico también hizo su aparición en Colombia, gracias a una de las empresas del grupo Endesa.

El objetivo es buscar proveedores que puedan hacerle mantenimiento, observar su conducta en la topografía de la ciudad y establecer alianzas con el gobierno para que las importaciones sean viables en materia de aranceles.

"Debemos pensar en adaptar el sistema de distribución para la demanda que representarán los vehículos y plantear soluciones para recargarlos", dice Otálora. Tomando como referencia los mecanismos utilizados en otros países, en algunas partes, por ejemplo, hay puntos de recarga prepago y tomas de acceso colectivo.

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