Colombia recibe otra advertencia sobre su calificación

Fitch alertó que podría volver a deteriorar su perspectiva, por los riesgos en materia fiscal.

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El caso más extremo (y poco probable) es perder el grado de inversión, pues muchos extranjeros obligatoriamente tendrían que salir del mercado colombiano.

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julio 11 de 2017 - 09:18 p.m.
2017-07-11

Una nueva advertencia recibió ayer Colombia con respecto a su perfil crediticio. Fitch Ratings señaló que podría volver a bajar a negativa la perspectiva de la calificación del país, por la posibilidad de un menor crecimiento de la economía, y un mayor déficit fiscal que minaría los esfuerzos por estabilizar y bajar el nivel de deuda.

(Lea: Desvío fiscal pondría en riesgo panorama crediticio de Colombia

De cualquier manera, ya hay un campanazo, pues la firma Standard and Poor’s ya puso la perspectiva del país en negativo, y eso es el paso previo a un recorte de calificación (aunque no implica necesariamente la baja).

Y es que hace apenas tres meses, Fitch le devolvió la perspectiva estable a la nota del país tras la reforma tributaria del 2016.

(Lea: Fitch Ratings mejoró la perspectiva de calificación a Colombia: pasa de Negativa a Estable

Pero luego de que el Gobierno presentara el Marco Fiscal de Mediano Plazo, hubo escepticismo entre los analistas sobre el cumplimiento de las metas en este frente.
Esto, teniendo en cuenta un escenario de menor crecimiento económico, precios del petróleo por debajo de lo esperado y el hecho de que el descuadre en las cuentas se reducirá más lento de lo esperado.

Justamente, Fitch ajustó de 2,3 a 2% su expectativa de crecimiento este año, por las demoras en la ejecución de las vías 4G y una menor producción petrolera.

Además, advirtió que un ajuste fiscal el año entrante vendrá más por el lado de un recorte en el gasto que de más ingresos, aunque no será fácil por la temporada electoral y las presiones de gasto del posconflicto.

Al ser consultado sobre el tema, el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, dijo que se han tomado decisiones para asegurar la calificación del país en el nivel actual, y añadió que “siempre hemos cumplido al pie de la letra los postulados de la regla fiscal y lo seguiremos haciendo. Precisamente por eso tendremos que presentar el presupuesto de 2018 con un importante ajuste en materia de gasto”.

¿BAJA DE NOTA?

Sin embargo, hay quienes consideran que las advertencias de Fitch son válidas pero no representan un inminente recorte de la calificación.

Daniel Velandia, economista jefe de Credicorp Capital Colombia, señala que “el escenario fiscal sigue siendo desafiante en medio de un bajo crecimiento, pero uno esperaría que nos dieran el beneficio de la duda y que las calificadoras esperen cómo cierra el año en materia fiscal y qué tipo de medidas se toman para cumplir la meta del 2018 y el 2019”.

Aun así, en las últimas semanas han aumentado las voces, locales y en el exterior, que ven probable una reducción en la calificación, aunque todos coinciden es en que Colombia no perdería el grado de inversión, lo que sí tendría serias consecuencias para el financiamiento del Gobierno, de las empresas, el dólar y la inversión.

De cualquier manera, el riesgo no viene de ayer. “Con la reforma tributaria se logró un poco de tiempo, pero desde que empezó a caer el petróleo, hemos estado en riesgo de que nos bajen la calificación. Bajo las condiciones actuales y las esperadas, es muy difícil cumplir con la regla fiscal”, explica Juan David Ballén, director de Investigaciones Económicas de Casa de Bolsa, la comisionista de bolsa del Grupo Aval.

Añadió que “ya están dadas las condiciones para una baja en la calificación, el hecho de que cualquiera de las firmas lo haga sería solo una formalidad, y en el mercado ya lo han venido descontando, particularmente el dólar y los TES”.

Camilo Silva, fundador de la firma de análisis Valora Inversiones, coincide en esa apreciación y señala que el tema se ha visto reflejado en la desvalorización de los TES y la venta que hicieron los extranjeros en junio, así como en el alza del dólar incluso en momentos en que el petróleo se recuperaba. “Es un reto muy fuerte, habrá que hacer un ajuste muy duro y no vemos al Gobierno con mucho margen, más cuando estamos en la recta final antes de que empiece la contienda electoral” afirma.