'En Colombia todavía no tenemos ciudades inteligentes'

Diego Peñuela, coordinador de proyectos de emprendimiento en Connect Bogotá Región, habló con Portafolio.co sobre el presente y futuro de este concepto en el país.

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julio 17 de 2014 - 02:32 p.m.
2014-07-17

En la actualidad, varias instituciones trabajan en conjunto para convertir a Bogotá en una ciudad inteligente, un término que se menciona con frecuencia, pero que no se explica en detalle.

Diego Alejandro Peñuela, coordinador de emprendimiento de Connect Bogotá Región y líder de la iniciativa Bogotá Piensa TIC, aborda este concepto y contextualiza la etapa de emprendimiento e innovación por la que atraviesa la capital de la República y que, según él, está opacada por la poca divulgación y conocimiento de los proyectos en los que se avanza.

Desde su experiencia y conocimientos puede decirnos en ¿qué consiste el concepto de ciudad inteligente?
Ciudad inteligente es un concepto emergente, por lo tanto no es absoluto y continuamente está abierto a distintas interpretaciones. Sin embargo, de forma general, se podría decir que las ciudades son grandes asentamientos permanentes donde sus habitantes construyeron sistemas de asociación política y administrativa y subsistemas interconectados los cuales incluyen elementos físicose intelectuales.

¿Cuál es la relación entre los avances tecnológicos y el desarrollo de una ciudad?
Actualmente las áreas urbanas están creciendo a gran velocidad incrementando el número de ciudadanos y sus demandas, por lo que una ciudad inteligente es un sistema que hace uso de avances tecnológicos para mejorar las relaciones entre los elementos de la ciudad y las personas que viven en ella aumentando su habitabilidad, viabilidad y sostenibilidad.

En las ciudades inteligentes los ciudadanos, empresas, instituciones y gobernantes usan las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) para tomar mejores decisiones, responder adecuadamente a sus necesidades, anticiparse a los problemas para resolverlos de forma proactiva y gestionar de forma eficiente los recursos y espacios limitados con los que cuentan. El concepto está íntimamente relacionado con tener una visión estratégica de largo plazo para la ciudad.

Cuando se habla de ciudad inteligente a ¿qué campos del conocimiento nos referimos?

Evolucionar a una ciudad inteligente significa alcanzar un crecimiento económico sostenible, una mejor calidad de vida de los ciudadanos y mayores niveles de competitividad. Por lo tanto, influye directamente en el desarrollo eficiente tanto de su capital físico como su capital intelectual y social.

Es importante no perder de vista que el contexto particular de cada ciudad (tamaño, economía, cultura, recursos disponibles, ubicación, etcétera) es el que determina sus necesidades y por lo tanto personaliza la manera cómo las ciudades deciden hacer uso de los avances tecnológicos para mejorar algunos de sus campos de conocimiento o funcionamientos específicos.

¿Qué le hace falta a Bogotá para ser una ciudad inteligente?
No hay una respuesta corta a esta pregunta, pero podríamos iniciar por evidenciar que Bogotá es un sistema complejo donde los ciudadanos, empresas, instituciones y dirigentes aún no cuentan con acceso a información actualizada y de calidad que les permita tomar mejores decisiones, responder adecuadamente a sus necesidades, anticiparse a los problemas para resolverlos de forma proactiva y gestionar de forma eficiente los recursos y espacios limitados con los que cuentan.

Convertirse en una ciudad inteligente requiere hacer muchas cosas de manera diferente a la actual. Fundamentalmente, significa dejar de entender la ciudad como un conjunto de elementos independientes, y por el contrario, buscar identificar y fomentar a través de la tecnología las interconexiones entre los intangibles (educación, regulación, políticas, capital humano, investigación) y la infraestructura (carreteras, servicios públicos, energía, agua, edificios, puentes, etcétera).

¿Por qué Medellín puede ser llamada una ciudad inteligente y Bogotá no?
Como lo mencioné antes, el concepto de ciudad inteligente está continuamente abierto a interpretaciones y, personalmente, creo que en Colombia aún no tenemos ciudades inteligentes.

Medellín es sin duda una ciudad que va por buen camino y que ha logrado alinear esfuerzos desde el Gobierno local, el sector privado y la academia para actuar de forma coordinada y sistemática hacia este objetivo, sin embargo aún falta mucho por hacer. La buena percepción nacional e internacional de Medellín se debe en parte a los logros que han obtenido, pero también a una excelente estrategia de comunicación donde documentan y divulgan muchos de los avances que hacen en diferentes aspectos.

¿Por qué camino va Bogotá?
Bogotá también va tras este objetivo, pero al ser una ciudad con un contexto diferente, enfrenta sus propios retos. Por ejemplo, la capital concentra un gran volumen de colectivos sociales, actores privados, académicos y gubernamentales, los cuales están desarrollando múltiples iniciativas que fomentan el uso de las TICs, infortunadamente muchas de estas no están articuladas y por lo tanto los esfuerzos no son eficientes.

Adicionalmente, no somos buenos contando lo que hacemos. Muchas cosas están pasando en la ciudad, pero no se comunican de forma efectiva y las comunidades locales, nacionales e internacionales no se enteran de lo que ocurre.

¿Cuál es la estrategia de la iniciativa Bogotá Piensa TIC para encaminarla a ser una ciudad inteligente?
Bogotá Piensa TIC es una iniciativa liderada por la Alta Consejería Distrital TIC en alianza con Connect Bogotá. Esta estrategia está orientada a fomentar la articulación de esfuerzos y recursos entre los emprendedores TIC y la Alcaldía Mayor de Bogotá. En esta primera versión se identificaron 20 iniciativas que tienen el potencial para contribuir a que la ciudad siga avanzando hacia una Bogotá más inteligente, las cuales están recibiendo acompañamiento y apoyo económico para su adecuado desarrollo e implementación.

Una vez terminado el programa, es importante fomentar la divulgación de estas iniciativas para garantizar que los actores de la ciudad pueden percibir los beneficios de estos proyectos.

¿En cuánto tiempo empezaremos a ver los verdaderos avances relacionados a esta temática en Bogotá?
Como lo mencioné antes, el problema es de comunicación. Actualmente en Bogotá hay avances importantes en esta área, sin embargo, las iniciativas y sus resultados no se están documentando ni divulgando de forma pertinente para que todos los interesados estén al tanto. Sin duda, la articulación interna y la comunicación efectiva son algunos de los grandes retos que Bogotá enfrenta para evolucionar a una ciudad inteligente.

 

Ana María Castro
Especial para Portafolio