Colombia, unida contra el dolor

Una de cada cinco personas en el mundo padecen de dolor crónico, según la Organización Mundial de la Salud y 53 de cada cien colombianos también, según el Estudio Nacional del Dolor (2008).

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mayo 26 de 2009 - 05:00 a.m.
2009-05-26

Así, estamos ante un problema de salud pública que reclama atención urgente y que ha motivado a que diferentes organizaciones hagan sus propuestas y presenten sus proyectos. Colombia no es ajena a esta realidad, y es por eso que, en el Congreso de la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor (Aced), en el V Congreso Iberoamericano de Dolor y otros eventos que se realizaron la semana pasada en el Hotel Tequendama, se presentaron diferentes iniciativas, cuyo objetivo es uno solo: que ninguna persona sufra por culpa del dolor y que se acojan todas las herramientas disponibles para atenuarlo y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Bogotá, piloto del proyecto La Secretaría Distrital de Salud y la Federación Latinoamericana para el Estudio del Dolor (Fedelat) firmaron una alianza para que Bogotá se convierta en una ciudad que privilegie el alivio del dolor de aquellos pacientes que sean atendidos en los centros de la red pública. “La idea es que este deje de contarse como un síntoma menor, y evitarle el sufrimiento a la gente”, dijo Héctor Zambrano, Secretario de Salud. Una comisión mixta, coordinada por Germán Ochoa, ex presidente de Fedelat, se encargará, durante el siguiente semestre, de diseñar un modelo de manejo, por niveles de atención, para los hospitales de la red pública. Mauricio Gutfranjd, presidente de Fedelat, aseguró que este modelo que se diseñará y se desarrollará aquí antes de un año, será replicado en otras ciudades del c ontinente. Una red de pacientes Por su parte, la Asociación Colombiana para el Estudio del Dolor, dio a conocer el trabajo que viene adelantando desde hace algún tiempo, al solicitar ante la ONU, que se “declare el alivio del dolor y el cuidado paliativo como derechos fundamentales”, como lo expresa Jorge Daza, presidente de Aced. Además, el trabajo realizado en Congreso de la República, para la aprobación de la Ley del Cuidado Paliativo, cuyos principios persiguen que se entiendan, desde el sistema mismo de salud, las consecuencias y el fondo trascendental del dolor ligado a enfermedades, y la prevención, así como la unión de fuerzas que permitan un mayor acceso a los medicamentos correspondientes, incluso, el suministro de ellos dentro del Plan Obligatorio. La Aced plantea la creación de la Asociación Nacional de Pacientes con Dolor, que busca agrupar a quienes lo padecen, para promover su educación y hacer valer su derecho a un tratamiento integral, y también de la Red Nacional de Dolor, que a través de un call center pretende ser una opción directa para atender preguntas de familiares, médicos y pacientes y, así, canalizar todas esas consultas y formar una base estadística real, con datos por regiones,de sus causas y enfermedades base que lo originan. Igualmente, los médicos estarán comunicados haciendo uso de la tecnología, para analizar determinados casos y hacer interconsulta desde diferentes puntos del país. Efectos secundarios Los pacientes con cáncer, artritis y otras enfermedades crónicas necesitan, en la mayoría de las veces, opioides para el alivio de su dolor. Pero, explicó Neal Slatkin, neurólogo y especialista del City of Hope National Medical Center, conferencista invitado al simposio ‘Estreñimiento inducido por opiodes’, en la Cumbre Latinoamericana de Dolor, que el uso de estos generalmente llevan a problemas como depresión respiratoria, náuseas y, sobre todo, el estreñimiento, que alteran la calidad de vida de los pacientes por lo que algunos abandonan el tratamiento y prefieren aguantar sus molestias. Para evitarlo, se ha estudiado una nueva molécula que es la base de un medicamento que impacta específicamente en el sitio donde actúan los opioides a nivel intestinal, favoreciendo el tránsito, convirtiéndose en el primero de esta generación de medicamentos y aliviando un problema serio. “Una de las mayores ventajas es que funciona de una forma rápida y predecible. Es decir, que los pacientes toman una dosis, y aproximadamente entre el 75 y 80 por ciento de los casos, si se va a producir una deposición, esto sucede dentro de un lapso de una hora”. Afortunadamente, a la vez que hay una utilización mayor de los opioides, “también hay más conocimiento de la farmacología de estos y de sus efectos secundarios, y por eso, los médicos deben estar preparados para tratar no solamente la respuesta analgésica, sino las no analgésicas”, agrega el doctor Jairo Moyano, especialista en Cuidado Paliativo de la Fundación Santa Fe.CLÍNICAS ESPECIALES En todo este trabajo mancomunado, son clave las Clínicas del Dolor, que son 16 formalmente certificadas en el país, y que serán las encargadas de capacitar y ampliar el conocimiento entre los médicos y la comunidad, para que el tema sea analizado desde las diferentes instancias, adelantando programas preventivos, educativos y funcionales.WILABR

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