Por cada colombiano hay $ 7,5 millones de deuda pública

Aún no se revela cuánto pesará la deuda en el presupuesto nacional del año entrante

Por cada colombiano hay $ 7,5 millones de deuda pública

Archivo Portafolio

Por cada colombiano hay $ 7,5 millones de deuda pública

Finanzas
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julio 16 de 2015 - 02:00 p.m.
2015-07-16

Si en el país se hiciera una ‘vaca’ para pagar de una vez por todas la deuda pública que tiene Colombia, cada ciudadano, independientemente de su edad, sexo o condición económica, tendría que meterse la mano al bolsillo y disponer de 7’544.028 pesos.

Esto, porque, según las estadísticas del Banco de la República, la deuda total del sector público no financiero, con corte a diciembre del 2014, ascendía a 359, 6 billones de pesos, lo que equivale a 47,8 por ciento del producto interno bruto (PIB) del mismo año 2014, cuando el Dane registró una población de 47’661.787 personas.

La mayor parte de estos recursos, 223,6 billones de pesos, se adeudan internamente y los restantes 136 billones, en el exterior.

Esto implica que de la deuda hipotética de cada colombiano, por los préstamos que hace el sector público, 4’691.389 pesos se los tendría que pagar a los financistas nacionales y 2’853.439 pesos, a los extranjeros.

3 VECES LO QUE RECAUDA

Hay que recordar que el país recauda, vía impuestos, un aporte nacional de todos los ciudadanos, que sumó 114 billones de pesos el año pasado, lo que corresponde a 14 puntos del PIB. En consecuencia, para pagar la deuda total del sector público no financiero con tributos se tendría que recaudar tres veces lo que se obtuvo en el 2014 con la carga impositiva.

Por supuesto que no será de la billetera de los ciudadanos como se pagará el total de la deuda, pero a las personas comunes y corrientes les pega esta cifra, que está en incremento y que se junta con crecimiento menos dinámico de la economía.

Es así como, a marzo del 2015, según el informe del Banco de la República, “solo la deuda externa pública de Colombia sumó 63.532 millones de dólares, lo que representó un aumento de 17,8 por ciento respecto al mismo mes del 2014.

Asimismo, es equivalente al 19,7 por ciento del PIB proyectado para el 2015”, indicó el Emisor en su informe.

Una de las razones del incremento en el saldo, según el Banco, es que el endeudamiento se está haciendo a largo plazo y, al igual que cuando una familia solicita un crédito hipotecario, sus intereses suben más si tiene un mayor lapso para amortizarlo.

“Durante los últimos 5 años, la deuda total como porcentaje del PIB disminuyó hasta niveles cercanos al 30 por ciento, siendo uno de los motivos por los que las calificadoras elevaron la nota al país, de BB a BBB (dos escalas por encima de grado de inversión)”, comenta Juan David Ballén, analista de la firma Casa de Bolsa.

Pero hoy “la deuda total como porcentaje del PIB se ubica al mismo nivel que cuando éramos calificados BB (2001)”, agrega.

Por su parte, el Gobierno, en el ‘Marco fiscal de mediano plazo’, dejó abierta la posibilidad de aumentar la deuda en los próximos 4 años en 11 billones de pesos más, teniendo en cuenta la incertidumbre en los ingresos públicos por los menores precios del petróleo y el menor crecimiento que se prevé.

“Si se utilizara ese margen, la deuda total como porcentaje del PIB aumentaría a niveles cercanos al 50 por ciento o más.

De esta forma, se abre la posibilidad de que en un futuro las agencias de calificación nos revisen a la baja”, advirtió Ballén.

Para el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, no hay tal. “La deuda pública, que no llega al 40 por ciento del PIB, con la regla fiscal es imposible aumentarla”, indicó.

TODO SE JUNTA

El aumento de la deuda se está convirtiendo en tema de análisis de diversos analistas, que mirando con cuidado situación. Todo porque consideran que no es el mejor momento para seguir aumentando las acreencias.

Esto, debido a que a la tendencia alcista de la deuda se le suma que, por todos lados, se habla de un menor crecimiento de la economía del país, menores exportaciones y, por consiguiente, mayor riesgo de déficit en la cuenta corriente de Colombia (son las transacciones del comercio exterior, el cual, en el 2014, superó los 20.000 millones de dólares). Este mismo indicador, en el primer trimestre del 2015 está ya por encima de los 5.135 millones de dólares.

“La coincidencia de un aumento de deuda con un déficit de cuenta corriente más alto es algo desafortunado en un momento de turbulencia internacional”, expresó en una columna el consultor económico Daniel Niño.

De acuerdo con el ‘Marco fiscal de mediano plazo’, documento con proyecciones económicas para una década, la deuda bruta del Gobierno Nacional alcanzaría su máximo porcentaje en el 2016, para empezar una senda descendente.

No obstante, muchos hablan ya de que el próximo año será más difícil que el actual, debido a que se sentirá con más peso la reducción de los ingresos por culpa de la renta petrolera.

De hecho, el Ministerio de Hacienda presentó ante el Conpes (Consejo Económico de Política Social) la propuesta de presupuesto 2016, que el Gobierno llevará al Congreso después del 20 de julio, en la que se plantea una reducción de la torta financiera para el próximo año, en la que aún se desconoce el monto que se destinará a pagar la deuda.

Para Ballén, la estrecha situación económica que se vislumbra para el país no solo se debe al panorama coyuntural generado por el bajo precio del petróleo.

“A nivel local, no es la primera vez que nos pasa que no se aprovechan las vacas gordas para ahorrar, y ahora que entramos en las vacas flacas nos toca acudir nuevamente al endeudamiento”.

Más deuda podría perjudicar a todos los colombianos, y no precisamente porque tengan que pagar de manera efectiva un pedazo de las acreencias públicas, sino porque “nos exigirán pagar tasas de interés más altas para financiar al Estado. Inicialmente, a la Nación; posteriormente, el efecto cadena termina llegando al consumidor”, concluyó Ballén.

FMI REVISA CRECIMIENTO

El crecimiento económico del país será de 3 por ciento, dijo ayer el Fondo Monetario Internacional, al revisar a la baja su pronóstico de abril, que era de 3,4 por ciento.

De acuerdo con el director del Fondo para el hemisferio occidental, Alejandro Werner, “en Colombia proyectamos una desaceleración más profunda de la actividad económica, aunque aún prevemos que el país crezca un 3 por ciento en el 2015”.

Entre tanto, se espera un crecimiento de 3,2 por ciento para Perú; de 2,5 por ciento para Chile, y caída de 1,5 por ciento para Brasil.

El FMI comentó que Colombia ha podido mantener una política monetaria ‘acomodaticia’.

EN AMÉRICA LATINA, QUIÉN DEBE MÁS 

Colombia se ubica hoy como la cuarta economía más grande de América Latina, pero está en los primeros lugares entre los que más deben.

Según un informe de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe), los niveles de endeudamiento en la región son muy disímiles entre países.

En la cabeza del grupo, integrado por 19 naciones, incluyendo las del Caribe, está Brasil, con la deuda pública más elevada de América Latina, la cual alcanza el 62 por ciento del producto interno bruto (PIB) en el 2014.

El segundo lugar lo ocupa El Salvador (46 % del PIB), mientras que en el tercero está Uruguay (44 %) y en el cuarto, Colombia, que en el momento de la investigación de la Cepal registró una deuda del 43 por ciento del producto interno bruto (PIB).

Para el organismo internacional, los niveles de endeudamiento de estados de América del Sur como Uruguay,
Colombia y Argentina aún son moderados, si se tienen en cuenta las altas deudas que hay en naciones como Puerto Rico, al que ya se lo empieza a llamar la ‘Grecia de América’.

El caso de Argentina es curioso pues en tiempos relativamente recientes sufrió por sus obligaciones y aún hoy está enfrascada en líos jurídicos con fondos especulativos a los que les debe dinero.

La Cepal destaca como niveles inferiores de deuda los que se registran en Chile, Perú y Paraguay, que están por debajo del 22 por ciento del PIB, y solo cataloga como alto el de Brasil.

Para Juan David Ballén, de la firma comisionista Casa de Bolsa, la tendencia de subir el endeudamiento “se ha visto en la mayoría de países emergentes, principalmente en aquellos cuyos ingresos dependen en gran proporción de las materias primas”.

El analista, al igual que la Cepal, pone como ejemplo a Brasil, y su advertencia apunta a que no suceda en Colombia lo mismo que ocurrió allá.

“El deterioro fiscal y económico de Brasil llevó a que les bajaran su calificación hasta BBB-, un escalón por encima de grado de inversión”.

El riesgo que conlleva un sobreendeudamiento consiste en la reducción de recursos para invertir en el desarrollo, como los que requiere Colombia, porque una buena parte de la plata pública se debe ir a cumplir con las obligaciones del servicio de la deuda.

En su informe, la Cepal recuerda la crisis de deuda externa que estalló en 1982 en América Latina, y que marcó para la región el inicio de un largo período de intensos ajustes macroeconómicos, en medio de una gran variabilidad del crecimiento y la necesidad de las reformas estructurales.

Martha Morales Manchego
Redacción Economía y Negocios