Colombianos, entre los que más van al supermercado

En un año, un comprador nacional va a estos sitios cada 34 días, dice estudio regional de Kantar Worldpanel.

Los chilenos son los que menos van al supermercado en la región, pero lo que más gastan.

Archivo Portafolio.co

Los chilenos son los que menos van al supermercado en la región, pero lo que más gastan.

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febrero 10 de 2014 - 01:19 a.m.
2014-02-10

Aunque la industria de supermercados ha alcanzado altos niveles de penetración en Chile, es el país de la región que asiste con menos frecuencia a estos establecimientos. Los peruanos y los colombianos son los que más lo hacen.

Según un estudio elaborado por Kantar Worldpanel, entre octubre del 2012 y septiembre del 2013 los chilenos (medidos por hogar) concurrieron cada 52 días en promedio a estos puntos de venta, es decir, cerca de siete veces en el año.

Al contrario, en Perú la frecuencia es cada 24 días (15 veces al año); en Colombia, cada 34 jornadas (10,7 veces). Les siguen Argentina, cada 39, y Brasil y México, que acudieron a intervalos de 46 días cada uno.

“Este fenómeno se da porque el chileno va al supermercado para abastecerse de todo lo que requiere mínimo para un mes. A nivel latinoamericano eso no se hace, sino que, en general, se compra en el día lo que se va a usar durante la jornada o la semana”, puntualiza Pamela Castro, ejecutiva de la consultora.

Pero Chile lidera en cuanto a la importancia que tiene el canal supermercado sobre las ventas totales a hogares. Mientras en ese país la penetración bordea el 68 por ciento, en Perú no llega al 20 por ciento y en Colombia no sobrepasa el 30 por ciento. En esas naciones, de hecho, más de la mitad de las compras se realizan en almacenes de barrio. En Chile, en cambio, esos locales no representan ni el 26 por ciento.

LÍDER EN GASTOS

La penetración no es el único indicador que deja a Chile en el primer lugar. En Kantar Worldpanel afirman que el gasto promedio realizado por los hogares en el canal moderno es el mayor.

Según indican, entre octubre del 2012 y septiembre del 2013, los chilenos desembolsaron 1.058 dólares en estos establecimientos. Les siguieron Brasil, con 744 dólares, y en tercer lugar: Argentina, con 700 dólares.

La explicación radica básicamente en el mayor peso que tienen los supermercados sobre las compras totales de los chilenos. En las otras naciones que considera el informe se destina un presupuesto mayor que otro tipo de puntos de venta, tales como almacenes.

No obstante, un denominador común en la región fue la desaceleración que se evidenció en las compras de alimentos. La canasta medida por Kantar –que excluye carnes– exhibió variaciones prácticamente nulas en el caso de Chile o negativas en naciones como Colombia (baja cercana al 3 por ciento) o México (-2 por ciento).

“Los hogares están migrando su gasto a categorías de mayor valor, lo que genera una pérdida en las categorías de consumo básico”, explican en Kantar.

De hecho, en el caso de Chile las ventas en supermercados las impulsan los estratos menos adinerados.

ALTA FRAGMENTACIÓN 

Aún así, según un análisis de BRC Investor Services, la industria del comercio al por menor en Colombia es altamente fragmentada y muestra una baja penetración del comercio formal.

Lo anterior, en razón de que cerca del 53 por ciento de las ventas al detal se hacen a través del canal tradicional (pequeñas tiendas), lo cual es consistente con el alto nivel de empleo informal y los bajos niveles de ingresos, así como una población que se encuentra dispersa en todo el territorio.

En contraste con la elevada fragmentación del sector informal, se presenta una alta concentración en el sector formal, con la existencia de solo unos pocos jugadores, la mayoría de las grandes cadenas minoristas regionales y globales, que compiten con pocos minoristas domésticos organizados, o ninguno.

A pesar de la baja penetración del sector formal, agregan los analistas, las oportunidades de expansión no son muy amplias, dado que la disponibilidad de tierras adecuadas para formatos de mayor tamaño es cada vez más escasa.

Paralelamente, los grandes minoristas están tratando de penetrar el mercado en las ciudades intermedias, con la compra y/o apertura de formatos más pequeños (tiendas de conveniencia) en zonas estratégicas. Además, algunos de los principales minoristas de alimentos están aprovechando sus activos inmobiliarios para construir medianos centros comerciales en ciudades más pequeñas, con la tienda al por menor como un ancla.
GDA
El Mercurio (Chile)

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