La columna fracturada

La columna vertebral de la economía venezolana siempre ha sido el petróleo, situación que se ha acentuado bajo Hugo Chávez. Más del 90 por ciento de las exportaciones provienen de este sector y más del 30 por ciento del PIB lo genera el petróleo. Pero este soporte está seriamente fracturado con peligro de romperse, a pesar de los enormes ingresos que ha generado.

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septiembre 26 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-09-26

Es un riesgo grande para el sector externo colombiano, especialmente con en el futuro que ya se avizora. No obstante, las cifras crecientes de exportación, nuestra dependencia de productos y mercados se ha acentuado peligrosamente. La participación de los commodities ha aumentado sensiblemente haciéndonos muy vulnerables a la recesión mundial. La concentración en mercados como el de Estados Unidos, con perspectivas pesimistas y de Venezuela y Ecuador, inestables y dependientes del petróleo acentúan nuestra fragilidad externa. La diversificación en productos y mercados en los últimos años no ha sido propiamente un éxito. Solo hay que analizar lo que se ha logrado con la Unión Europea o con Oriente y la tan publicitada China. Volviendo al petróleo venezolano, el comportamiento y las tendencias observadas desde 1997, adicionalmente al efecto de los precios internacionales, que tienden a caer drásticamente, son graves. Valiéndonos de las cifras de la Agencia Internacional de Energía y de analistas independientes como Ramón Espinasa, tenemos que: En 2007 Venezuela produjo 2.4 millones de barriles diarios (mbd), aproximadamente. El 24 por ciento menos de lo producido en 1997. Cifra similar a lo producido en 2003, el año de la huelga. Para junio de este año habría caído a 2.36 mbd. De esa producción total, Pdvsa, la agencia estatal, ha reducido su producción en un 40 por ciento con relación a 1997 al caer a 1.89 mbd en el 2007, similar al 2002. Las llamadas ‘Asociaciones Estratégicas’, desarrolladas por multinacionales, son las que a partir del 2000 han compensado parcialmente la caída de la producción de Pdvsa que desde el 2003 viene reduciéndose en una tasa anual del 4,7 por ciento. El consumo interno se estima que llegó en el 2007 a .75 mbd, un 39 por ciento mayor al del 2002 y muy superior al consumo interno nuestro, con el doble de la población. Ello tiene un gran impacto, ya que la diferencia entre el precio interno, subsidiado, de un barril de gasolina es de 30 a 1 con relación al de países vecinos, estimulando el consumo, el contrabando y generando pérdidas estimadas en 4.000 millones de dólares al año con relación al costo de producción. De acuerdo con los cálculos anteriores, las exportaciones de Venezuela para junio de este año deberían estar alrededor de los 1.7 mbd, de los cuales corresponderían a Pdvsa, 1.2 mbd. Esto representa una caída del 40 por ciento con respecto a 1997 incluyendo las multinacionales y, solo Pdvsa del 59 por ciento. En cuanto al destino, el principal mercado sigue siendo los Estados Unidos, a donde se habrían exportado en 2007, 1.36 mbd. Esta cifra significa una reducción del 23 por ciento con relación a 1997. Excluyendo las multinacionales, las ventas de Pdvsa a ese mercado serían de .85 mbd con una reducción del 50 por ciento con respecto al mismo período. El resto de las exportaciones van a países como Cuba y Nicaragua donde la política de ‘ayuda’ de Chávez las financia a largo plazo afectando sensiblemente los ingresos y llevando a que Estados Unidos represente el 85 por ciento de los ingresos reales de caja por petróleo. Precios a la baja, expansión del gasto interno, caída sostenida en la producción y las exportaciones, costos de producción al alza con elevados subsidios internos y externos y marcada dependencia de los Estados Unidos, son una mala receta para el socialismo del siglo XXI. albertosch@cable.net.co '' La diversificación en productos y mercados en los últimos años no ha sido propiamente un éxito.WILABR

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