Comercio exterior: abierto al mundo, pero sin arreglar casa

El intercambio comercial está perdiendo esplendor, pues si bien el país cuenta con apertura y acceso a mercados, hay condiciones internas que se convierten en una talanquera para el avance.

La lista de los principales socios comerciales de Colombia sigue encabezada por Estados Unidos, pero China e India tienen mayor

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La lista de los principales socios comerciales de Colombia sigue encabezada por Estados Unidos, pero China e India tienen mayor

Finanzas
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septiembre 28 de 2015 - 08:16 p.m.
2015-09-28

El intercambio comercial colombiano, que tuvo algo más de una década de esplendor, hoy está en un punto complejo.

El fin del ‘boom’ petrolero hizo evidente que el país no hizo las tareas que debía para mejorar en competitividad y apoyar a otros sectores.

Ni siquiera el hecho de contar con una herramienta clave de acceso a mercado como lo son los Tratados de Libre Comercio (TLC), es suficiente para sacar el barco a flote, por lo menos en el corto plazo.

No se trata solamente de que 2015 sería el tercer año consecutivo de disminución de las ventas externas, sino que el déficit en la balanza comercial está en niveles preocupantes, pues entre enero y julio de este año superó los 8.400 millones de dólares.

¿QUÉ SE HIZO?

Desde el 2002 hasta el 2012, las exportaciones crecieron marcadamente, al punto que rompieron la marca histórica de los 60.000 millones de dólares.

Esta situación fue el resultado del incremento en las cotizaciones de la materias primas, con lo cual el país se volcó al sector mineroenergético –que llegó a representar casi tres cuartos de las ventas totales– y el buen comportamiento de los socios comerciales, principalmente Estados Unidos y Venezuela.

Pero antes de que esto pasara, el país venía en un proceso de apertura comercial, que desde el 2003 se concentró en la negociación de TLC, con el fin de ponerle reglas claras de juego al comercio.

Aun con las dificultades propias de este tipo de procesos, el país logró acceso a sus principales socios comerciales, prácticamente en la totalidad de América y Europa, y algunos en Asia.

Sin embargo, el ‘boom’ petrolero hizo perder de vista que era necesario crear las condiciones al interior del país para que otros sectores fueran competitivos a la hora de exportar.

“No solo no ahorramos parte de la bonanza mineroenergética, sino que el aparato productivo fue castigado por la enfermedad holandesa”, señala Javier Díaz, presidente de Analdex.

Como se recuerda, el ingreso de dólares para el sector del boom causó una fuerte revaluación del peso hasta bien entrado el 2014, que golpeó la competitividad de la industria.

LO QUE NO SE HIZO

Pero en la práctica, la revaluación del peso colombiano no fue el detonante de la pérdida de competitividad de la producción colombiana.

Desde que se inició el proceso de negociación de acuerdos comerciales, desde distintas orillas se advirtió sobre la necesidad de desarrollar una Agenda Interna que pusiera al país a punto para enfrentar la competencia.

“Los TLC son un instrumento con el que se logra acceso a mercados, pero no me exime de hacer la tarea en los otros frentes. Definimos una agenda interna pero no la desarrollamos, en parte teníamos el ingreso del petróleo, nos sentimos ricos y no vimos la necesidad de desarrollar otras fuentes de ingreso”.

Varios temas quedaron pendientes.

En materia de transporte, las deficiencias en infraestructura vial apenas están empezando a trabajarse, los costos son muy altos y no hay desarrollo de alternativas diferentes al transporte terrestre.

Igualmente, la logística es una tarea pendiente, al punto que sus limitaciones representan alrededor del 15 por ciento de los costos de las empresas, según un estudio de Planeación Nacional.

Esto, sin contar con las falencias transversales de la actividad productiva, como las elevadas cargas de impuestos a las empresas y los costos de la energía, que le restan atractivo al país.