La verdad -completa- sobre la deuda pública

Recientemente se dieron a conocer cifras actualizadas sobre la deuda externa de Colombia. Según datos del Banco de la República, a finales de abril el saldo de dicho endeudamiento ascendió a 37.589 millones de dólares (equivalentes al 29,3 por ciento del PIB). De ese monto, 23.344 millones de dólares corresponden a deuda externa pública, el resto es del sector privado. Estos datos revelan que la deuda externa oficial ha disminuido (en el mismo mes del 2005 era de 24.129 millones de dólares).

POR:
agosto 17 de 2006 - 05:00 a.m.
2006-08-17

Por lo tanto, a primera vista, habría un muy buen motivo para celebrar un avance económico, la reducción de la deuda del Gobierno. Pero el cuadro no está completo, porque falta ver qué ha sucedido con la deuda interna oficial. Y en ese frente, lamentablemente las noticias son muy negativas. Hoy en día la deuda pública interna ya superó los 100 billones de pesos. Hace 10 años, ese nivel era de 12 billones. O sea, en una década, se ha multiplicado por más de ocho, un crecimiento explosivo que se ha convertido en una gran carga para el presupuesto nacional. Entonces, lo que ha sucedido, especialmente en los últimos tiempos, es que el Gobierno ha dejado de endeudarse en dólares pero ha recurrido al crédito interno (esencialmente por medio de los TES). Decisión que desde el punto de vista cambiario hace sentido, porque así se disminuye la exposición al riesgo de una devaluación acelerada que golpearía muy duro a las finanzas públicas. Pero lo que ha sido muy nocivo para el fisco -y el panorama de estabilidad macroeconómica- es que la deuda interna se haya disparado a un ritmo muy peligroso. El impacto de la deuda pública es ya tan notorio en el presupuesto nacional, que su servicio se llevará una tajada del 36 por ciento del total. (Los gastos de funcionamiento consumirán un 50 por ciento adicional, quedando tan sólo 14 por ciento para inversión). Por fortuna en años recientes tanto la tasa de interés local como la externa han disminuido significativamente, porque de lo contrario el daño sobre las finanzas públicas sería mucho mayor. Sin embargo, a futuro, todo parece indicar que nuevamente en el país y por fuera, el costo del dinero volverá a subir. Entonces, la situación financiera del Gobierno tenderá a empeorar por este concepto. Naturalmente el origen de la necesidad de tomar créditos -en pesos o en dólares- se encuentra en los sucesivos faltantes fiscales que ha registrado el sector público todos los años desde comienzos de la década pasada. Si no se logran excedentes en las cuentas del fisco, el problema seguirá agravándose: habrá necesidad de contratar más préstamos -foráneos o domésticos para tapar el hueco. Desde hace rato los sucesivos gobiernos de Colombia se han visto obligados a hacer lo que tienen que hacer los que están muy emproblemados financieramente: pedir plata prestada para pagar otras deudas. ¿Cuándo será que por fin una administración seria decida de una vez por todos acabar con el déficit fiscal del Gobierno Central? ¿O tendremos que esperar a que haya una crisis de la deuda para que las autoridades manejen responsablemente las finanzas públicas? "Es cierto que la deuda externa oficial ha disminuido. Pero la deuda interna pública ha crecido de manera explosiva”.

Siga bajando para encontrar más contenido