Compra de Frontino Gold Mines por parte de Medoro Resources fue apoyada por el Gobierno

Mediante un comunicado el ministro de Minas y Energía, Hernán Martínez, anunció que la negociación se constituirá un avance social para la región y la minería del país.

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abril 06 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-04-06

En el documento el Ministro explica que el 31 de marzo de 2010, Frontino Gold Mines Limited, en Liquidación Obligatoria, y la empresa minera Zandor Capital, subsidiaria de la canadiense Medoro Resourses, celebraron una promesa de compraventa, que permitirá superar los graves problemas de este proyecto minero y despejar los obstáculos que comprometieron su viabilidad.

"La operación, aprobada la semana pasada por la Junta Asesora, integrada por trabajadores y pensionados de la empresa, asegura plenamente el pago de la totalidad de las pensiones en forma vitalicia, y la estabilidad de su actual fuerza laboral", asegura el comunicado.

Y sostiene que el acuerdo incluye -además del pago de todas las obligaciones de la empresa en liquidación, con especial énfasis en el pasivo pensional- unos compromisos sociales de vital importancia para la región y sus trabajadores, tales como el pago de los aportes en salud de los pensionados; un aporte incremental que aumentará en función de la producción y del precio del oro y cuya destinación será la financiación de proyectos sociales en la zona; y la posibilidad de participación accionaria de los trabajadores que así lo deseen en la empresa minera canadiense Medoro".

Según Martínez, con el cierre de esta transacción se despeja el futuro para más de tres mil familias de los municipios de Segovia y Remedios, que viven de la minería de oro. "Los acuerdos que han logrado estas empresas abren las puertas a un plan de modernización industrial que mejorará sustancialmente los estándares ambientales, laborales y de seguridad industrial del proyecto, así como a un ambicioso plan de gestión social, tal como lo propuso el Gobierno Nacional", dice.

La Frontino Gold Mines, luego de una búsqueda infructuosa de solución para sus acreencias, entró en liquidación obligatoria en el 2004 y hasta la presente negociación no había logrado concretar un comprador.

El documento concluye afirmando que "la negociación representa un logro más de la confianza inversionista en Colombia y, además, se constituirá un avance social para la región y la minería del país".