Compre oro solo si espera una calamidad

El oro es para la gente rica; comprar oro físico, quiero decir. El mejor uso del metal en lo que a inversiones se refiere es a manera de póliza de seguro contra un colapso de la moneda. Para tales fines, se necesita tener mucho oro, almacenado en distintas partes del mundo. Tener 20 o 30 monedas es agradable, pero no le protegerá su nivel de vida en un mundo en que los dólares se hayan hecho polvo.

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noviembre 01 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-11-01

El oro no es ni siquiera una forma confiable de protegerse contra la inflación. Llegó a US$850 la onza en enero de 1980, precio que no se volvería a ver hasta enero del 2008. En el transcurso de esos 28 años, el oro tuvo altibajos pero al fin perdió más de la mitad de su poder adquisitivo. Para que un inversionista de 1980 saliera parejo después de la inflación, el oro tendría que llegar a US$2.200. Puede que llegue, pero ¿cuánto tiempo planea usted esperar? Para el inversionista promedio, el oro es en fin de cuentas una especulación con los aumentos de los precios. Su más reciente ciclo alcista empezó en agosto del 2007, cuando el mercado de la vivienda empezó a debilitarse notablemente. De US$652 se disparó a US$1.003 la onza en marzo pasado, zigzagueó de vuelta a US$747 en septiembre, saltó a US$905 y luego retrocedió a US$772. Los fondos de cobertura de riesgo dominaban el mercado, pero los individuos también se metieron. En lo que va de este año, los inversionistas han comprado 611.000 monedas de oro estadounidenses, de nuevo cuño, de una onza, en comparación con 315.000 en el conjunto del 2007. “Hemos visto un cambio en la demanda; los inversionistas se han pasado de los contratos de futuros al oro físico, ya sea poseyéndolo directamente o mediante fondos de inversión cotizados”, dice Suki Cooper, analista de Barclays Capital en Londres. Las monedas que se compran estrictamente por el valor de su oro, en vez de su valor numismático, se conocen como bullions. Muchos países las acuñan: Sudáfrica (krugerrand), Canadá (hoja de arce), China (panda), Austria (filarmónica) y Australia (canguro), entre otros. La Casa de la Moneda de Estados Unidos acuña las monedas conocidas como búfalos y águilas americanas. Para fines de inversión, el tamaño de una onza es aconsejable. DISMINUYE LA OFERTA El alza de 12 meses en su valor ha agotado la oferta de estas monedas para entrega inmediata. Todas las existencias se habían agotado en días pasados en el distribuidor en línea onlygold.com. Kitco.com; había monedas de oro canadienses por 7 por ciento más que el precio del oro para entrega inmediata. “La prima probablemente baje un 1 o un 2 por ciento cuando la oferta de todas las monedas mejore un poco”, dice Jon Nadler, analista principal de Kitco Metals & Minerals en Montreal. Las diversas casas de la moneda calculan el número de monedas que esperan vender cada año y producen según la demanda. Hacia el fin de cada año, dejan caer sus existencias en tanto se preparan para la producción del año siguiente. El gran aumento de compradores las dejó escasas de blancos de alta calidad. Actualmente, la Casa de la Moneda de Estados Unidos está acuñando tan solo un número pequeño de águilas del 2008. Los mayoristas están en régimen de cuota. No se están despachando monedas de búfalo, aunque es posible que se acuñen algunas antes de fin de año. Para fines de diciembre, los distribuidores esperan empezar a recibir monedas del 2009. MONEDA DEL REINO Para los inversionistas estadounidenses, las águilas americanas son las bullions preferidas. Puede colocarlas en cuentas individuales de retiro siempre que estén en sus cápsulas originales de la Casa de la Moneda de Estados Unidos. Las águilas también se deslizan por una laguna en la ley de declaración tributaria, dice Scott Travers, autor de The Coin Collector's Survival Manual (Manual de supervivencia del coleccionista de monedas). Los vendedores tienen que notificar al Servicio de Impuestos Internos (IRS, por sus siglas en inglés) si usted vende 25 o más monedas de oro canadienses o surafricanas. No tienen que informar de sus ventas de águilas americanas y otros tipos de monedas, aunque algunos lo hacen. (Kitco, en Canadá, dice que no rinde informe alguno al fisco). Normalmente, las águilas de una onza se venden por entre un 5,5 y un 7,5 por ciento por encima del precio del oro, dice Nadler. Es posible que los vendedores pequeños de monedas cobren un poco más. En medio de la ola de compras por inversionistas aterrados, veo que los vendedores por Internet cobran hasta un 13 por ciento más que el oro al contado. ORO PARA TONTOS En el cibersitio EBay y el canal de cable Home Shopping Network, las monedas se venden a precios de fantasía. Un juego de águilas de cuatro gramajes distintos se ofrecía por HSN a US$4.999,99. En oro, valen US$1.450. Los que cargan tales precios quieren aprovecharse de los neófitos. Un vendedor de monedas pudiera vender un juego de cuatro monedas por US$1.850, dice Travers. FONDOS DE INVERSIÓN Una forma más barata de comprar oro es mediante un fondo de inversión cotizado en la bolsa. El más popular, Spdr Gold Shares, cuesta un 0,4 por ciento al año en honorarios, más la comisión de corretaje. Uno no posee el oro directamente. Un fideicomiso almacena lingotes de oro ( en Londres) y vende acciones contra ellas, que se negocian en el mercado abierto. No se le devuelve el dinero en oro al inversionista. Aún menos cuesta comprar oro en una cuenta colectiva, como las que ofrece Kitco. Como un fondo cotizado, vende acciones en una barra grande de oro almacenado. Se paga solo un poco más que el precio del oro al contado, y se lo vende de vuelta a Kitco por un poco menos. No hay gastos anuales. Como con los fondos cotizados, depende de que el fideicomisario del fondo colectivo respalde la garantía de este.WILABR

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