'Compromiso Caribe'

Un documento para repensar con imaginación los graves problemas de pobreza y disparidad regionales.

POR:
mayo 21 de 2008 - 05:00 a.m.
2008-05-21

Destacados dirigentes del Caribe colombiano firmaron en días pasados un importante documento de "compromiso" con el desarrollo regional. El "Compromiso Caribe" tiene significado tanto por su contenido como por quienes lo suscriben, en momentos postelectorales que renuevan expectativas sobre el manejo de los gobiernos locales. No es una declaración improvisada. Fue el resultado del taller convocado en Barranquilla por el Centro de Estudios Económicos Regionales del Banco de la República, el Observatorio del Caribe Colombiano y Fundesarrollo, entidades que han estimulado valiosas investigaciones sobre los destinos regionales.

La preocupación central del documento es el "evidente rezago económico y social" del Caribe, donde sobresalen los mayores índices de pobreza del país, en contraste con su "arrolladora vitalidad cultural". Los 11 puntos del 'Compromiso' están encabezados por la propuesta de "convertir en política de Estado la erradicación de las enormes disparidades regionales", como estrategia para combatir la pobreza. Existe entonces una dimensión territorial de la pobreza que debe ser reconocida en las políticas públicas dirigidas a combatir el problema.

No se piden obras públicas para ello. Se plantea sí la necesidad de fortalecer el aparato productivo en sectores competitivos que generen empleo. Se proponen metas para erradicar la desnutrición, mejorar el medio ambiente y eliminar el analfabetismo, y "darle prioridad a la educación sobre todas las otras inversiones que realizan los gobiernos locales de la región". La herramienta clave sería un Fondo de Compensación Regional que sirviese a todo el territorio colombiano.

Atender los graves problemas de la pobreza no puede ser un asunto meramente regional. Resolverlos está en el interés de la nación. Existe de por medio un principio básico de justicia social, que exige la presencia del Estado, como lo manda la Constitución. Erradicar la pobreza es fundamental además para garantizar el bienestar general. Reconocer que la pobreza colombiana tiene una dimensión espacial -está más concentrada en unas regiones que en otras- es el llamado principal que hacen los dirigentes del Caribe, y que tendría que recibir la debida atención en el debate sobre políticas públicas nacionales. La propuesta del Fondo merece un examen más detenido y requiere mayor elaboración. Pero su premisa implícita parece acertada: el gasto del Estado central no puede contribuir a incrementar las diferencias regionales. Hasta ahora, los esfuerzos descentralizadores han sido poco efectivos, como lo demuestra el exorbitante crecimiento urbano que afecta la calidad de vida de las principales capitales del país.

De cualquier forma, el destino del Caribe colombiano está condicionado por la calidad de su propia dirigencia. El preámbulo del documento reconoce que el futuro regional depende de la renovación del "liderazgo caribe", y entre los puntos del Compromiso se destaca la necesidad de superar la fragilidad de las instituciones regionales, mejorar la calidad de las administraciones locales y erradicar la corrupción por sus nefastos efectos en la legitimidad estatal, en la destrucción del capital social, el desestímulo de la competencia empresarial y el desaliento social generalizado. Estas presiones sobre su misma dirigencia, fortalecidas con mayores niveles de participación ciudadana, son más relevantes para el futuro de la región que los reclamos contra el centralismo.

Urge repensar con imaginación los graves problemas de la pobreza colombiana, y el Compromiso Caribe -al atarlos a las válidas preocupaciones de las disparidades regionales- es un documento apropiado para estimular la reflexión. 

editorial@eltiempo.com.co

Siga bajando para encontrar más contenido