Compromisos de fachada

Compromisos de fachada

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diciembre 20 de 2011 - 05:00 a.m.
2011-12-20

Indiscutiblemente el actual Gobierno ha mejorado y diversificado las relaciones internacionales, normalizado las relaciones diplomáticas con nuestros vecinos y establecido un clima de cordialidad positivo para todos. Atrás quedó la etapa de hostigamiento y confrontación que se vivió en los últimos años. Esta situación le ha permitido celebrar una serie de convenios que, en apariencia, permiten profundizar las relaciones políticas y comerciales con los países de la región, pero que en la práctica no establecen compromisos concretos, sino líneas generales de acción que no permiten ver el alcance de los mismos, ni su tiempo de implementación. Se pueden citar varios casos. En la declaración suscrita en esta ciudad en el 2011, los presidentes andinos acordaron reiterar el compromiso de fortalecer la Comunidad Andina, dar pleno cumplimiento a la normativa comunitaria, particularmente a las disposiciones relativas al libre tránsito de transporte terrestre, reafirmar la decisión de llevar a cabo la reingeniería del Sistema Andino de Integración, con el fin de adecuar a la Comunidad a los retos del actual contexto internacional y solicitar al Secretario General de esta, a que conjuntamente con la Secretaría del Mercosur y la de la Unasur, identifiquen elementos comunes, de complementariedad y diferencias con miras a una futura convergencia de los tres procesos. No se fijaron plazos ni como se van a llevar a cabo estas iniciativas. Los Presidentes de Colombia y de Venezuela, firmaron el lunes 28 de noviembre un acuerdo comercial para regular e impulsar el intercambio económico entre los dos países, que supuestamente cobijaría cerca de 3.500 partidas arancelarias. Se dijo que la idea era trasladar el mismo marco legal de la CAN al paraguas del Aladi. Hasta ahí todo esta bien. No obstante, al leer el texto del acuerdo no tiene compromisos concretos, sino que que los convenios constaran en anexos que aún no se han negociado, los cuales quedarán concluidos el 30 de diciembre. Pero surge la inquietud sobre la permanencia de este acuerdo, frente al ingreso de Venezuela a Mercosur, pues en este evento no podría negociar como país sólo, sino que sus compromisos con Colombia tendrían que enmarcarlos dentro de este proceso de integración. Semejantes interrogantes surgen con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac). No se acordó una carta constitutiva formal. Se decidió sobre el sistema de votación que se aplicará el consenso durante un año para ver cómo opera. Teniendo presente las diferentes corrientes ideológicas que dividen a la región, el consenso, o mejor la ausencia de este, será más la regla que la excepción. Lo que en un principio se pretendió que fuera una OEA sin los Estados Unidos y Canadá, quedó como lo que se esperaba: un mecanismo, un foro de diálogo, consulta y concertación para temas de interés regional. Es decir, será una nueva versión del Grupo de Río sólo que ahora participarán todos los Estados de América Latina y el Caribe. ¿Se justificaba crear este mecanismo? Manuel José Cárdenas* *Consultor internacional emece1960@yahoo.com

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