Conferencias sobre salud pagan impuestos

¿Está sometido al impuesto sobre las ventas, los ingresos que percibe un médico independiente por las conferencias que dicta a instituciones relacionadas con temas de la salud?

POR:
enero 31 de 2010 - 05:00 a.m.
2010-01-31

De conformidad con el numeral 1 del Artículo 476 del Estatuto Tributario, están excluidos del impuesto sobre las ventas los servicios médicos, odontológicos, hospitalarios, clínicos y de laboratorio, para la salud humana.

La Dian modificó su doctrina respecto al tratamiento que debe dársele a los servicios preventivos de salud. Inicialmente, en el concepto Unificado de Impuesto sobre las Ventas se entendía como servicio de salud solamente el que en forma directa recae sobre la persona humana con la finalidad única de procurar su recuperación física o mental.

Se precisaba que no quedaban comprendidos en la exclusión servicios tales como seminarios, consultoría, capacitación, investigación o educación por no ser parte integrante ni directa del servicio de salud.

En el Concepto 000238 del 4 de noviembre de 2008 se amplió la noción de servicio integral de salud, modificando el Concepto Unificado del Impuesto sobre las Ventas, e incluyendo dentro del concepto de servicios de salud aquellos que recaen sobre la persona humana en sus facetas preventiva, reparadora y mitigadora.

El citado concepto dejó incólumes los apartes que indican que no quedan comprendidos en la exclusión, los servicios tales como seminarios, consultoría, capacitación, etc., los que, por propia definición, aun cuando se encuentren encaminados a proporcionar información, enseñanza y capacitación en actividades relacionadas con administración y organización de servicios hospitalarios excluidos, no son parte integrante y menos aún directa del servicio de salud.

Así mismo, se dejó inmodificable el aparte en que se afirma que cuando en desarrollo de la prestación del servicio médico se realizan actividades tales como la investigación o la educación, las cuales por su naturaleza son diferentes a las relativas a la salud humana propiamente dichas, no se encuentran cobijadas por la exclusión.

Específicamente, dice el concepto unificado, en la parte que no fue objeto de modificación, que no obstante, la medicina, la odontología u otras carreras pueden incluir servicios no dirigidos específicamente a la salud, como los de sicología en la rama industrial o empresarial en la selección, capacitación, elaboración de manuales de funciones así como adiestramiento de personal, estos servicios por no encontrarse dirigidos directamente a la salud humana, no pueden catalogarse como excluidos del impuesto.

En conclusión, la actividad de dictar conferencias a instituciones relacionadas con temas de la salud es un servicio gravado con el impuesto sobre las ventas.

¿Una persona o empresa del régimen común debe practicar retención en la fuente por ventas a un gran contribuyente?

Tratándose de impuestos nacionales dicho mecanismo ha sido establecido para el recaudo de renta, IVA, timbre y gravamen a los movimientos financieros.

El Estatuto Tributario otorga en forma general el carácter de agentes de retención o percepción a todas aquellas personas o entidades que en razón de sus funciones intervienen en actos u operaciones en los cuales por expresa disposición legal deben efectuar la retención o percepción del tributo correspondiente. Dada la autonomía e independencia que caracteriza a los impuestos, la calidad de agente de retención respecto de uno de ellos no es extensiva al otro.

Ahora bien, teniendo en cuenta que son los responsables del impuesto sobre las ventas - IVA los que pueden pertenecer al régimen común, cuando se hace referencia a una persona o empresa perteneciente a este régimen debe entenderse que efectúa retención en la fuente, a título de impuesto sobre las ventas.

El numeral 4 del Artículo 437-2 del Estatuto Tributario que determina quienes actúan en calidad de agentes retenedores del IVA, señala a los responsables del régimen común cuando adquieren bienes corporales muebles o servicios gravados, de personas que pertenezcan al régimen simplificado.

De conformidad con lo antes señalado, sólo en el evento de realizar operaciones gravadas con un responsable perteneciente al régimen simplificado, está facultado un responsable del régimen común para practicar retención en la fuente a título de impuesto sobre las ventas, no pudiéndose extender esta facultad cuando realiza operaciones con otros sujetos pasivos o cuando efectúa pagos o abonos en cuenta por concepto de impuesto sobre la renta.

Es importante precisar que los grandes contribuyentes actúan como agentes de retención del impuesto sobre las ventas, independientemente de que sean o no responsables de dicho gravamen, cuando adquieren bienes o servicios gravados, tal como lo dispone el numeral 2 del Artículo 437-2 del Estatuto Tributario, excepto cuando realizan operaciones sujetas al gravamen con entidades estatales o con otros grandes contribuyentes; así lo estipula el parágrafo 1º del Artículo 437-2, ya citado.

En conclusión, un responsable del régimen común no puede practicar retención en la fuente a título de impuesto sobre la renta a un gran contribuyente.

Un colombiano trabaja en el exterior, pero su salario se lo consignan en una cuenta en Colombia vía transferencia bancaria. Además, compró una propiedad, ¿cómo se debe registrar esta situación en su declaración de renta?

Tratándose de rentas de trabajo, el numeral 5° del mismo Artículo dispone que se consideran ingresos de fuente nacional los sueldos, comisiones, honorarios, compensaciones por actividades culturales, artísticas, deportivas y similares o por la prestación de servicios por personas jurídicas, cuando el trabajo o la actividad se desarrollen dentro del país.

Es importante precisar que para efectos fiscales la residencia se determina por la permanencia continua en el país por más de seis meses en el año o periodo gravable o que se completen dentro de éste, así como la permanencia discontinua por más de seis meses en el año o periodo gravable.

También se consideran residentes las personas naturales nacionales que conserven la familia o el asiento principal de sus negocios en el país, aún cuando permanezcan en el exterior. Según el Artículo 9 del Estatuto Tributario, las personas naturales nacionales residentes en el país y las sucesiones ilíquidas de causantes con residencia en el país en el momento de su muerte están sujetas al impuesto sobre la renta y complementarios respecto a sus rentas y ganancias ocasionales, tanto de fuente nacional como de fuente extranjera, y a su patrimonio poseído dentro y fuera del país.

Las personas naturales, nacionales o extranjeras, no residentes en el país, sólo están sujetas al impuesto sobre la renta y complementarios respecto a sus rentas y ganancias ocasionales de fuente nacional y respecto de su patrimonio poseído en el país.

En conclusión, los pagos que un colombiano no residente recibe en Colombia en razón de los servicios personales prestados en el exterior, no se consideran ingresos de fuente nacional y por tanto no deben ser incluidos en su declaración de renta.

En relación con el incremento de su patrimonio que se presentará en la declaración producto de la adquisición de los activos, tal como lo señala el artículo 236 del Estatuto Tributario, está justificado plenamente con las consignaciones que efectúa la compañía del exterior en una cuenta en el país, vía transferencia bancaria y que corresponde a una renta no gravada en Colombia por las razones señaladas.

Siga bajando para encontrar más contenido